Copy
BOLETIN GFLAC
Febrero, 2016
View this email in your browser
Facebook
Facebook
Twitter
Twitter
Website
Website
LinkedIn
LinkedIn
Google Plus
Google Plus
Vimeo
Vimeo
FONDO VERDE DEL CLIMA: FUNCIONAMIENTO, AVANCES Y OPORTUNIDADES DE PARTICIPACIÓN
El 18 y 19 de febrero de 2016, se realizó en la Ciudad de México un taller de fortalecimiento de capacidades sobre el Fondo Verde del Clima (FVC). El evento, dirigido a miembros de la sociedad civil de Latinoamérica, congregó a más de 20 personas de diferentes países. Contó además con la participación de representantes de agencias de Naciones Unidas, gobiernos locales, el Secretariado del FVC, y de entidades acreditadas ante el Fondo. El presente documento resume, aunque no de forma exhaustiva, los principales resultados del taller, aquellos considerados claves para la sociedad civil.
Resumen del Taller de Fortalecimiento de Capacidades sobre el Fondo Verde del Clima para la Sociedad Civil de Latinoamérica.
Sesión 1 – Objetivos
El taller se realizó bajo el objetivo general de fortalecer las capacidades de la sociedad civil latinoamericana en cuanto al rol fundamental que juegan en asegurar que los recursos financieros del FVC sean empleados efectivamente y con resultados positivos. Ello implica que la sociedad civil participe tanto en el monitoreo de la implementación de programas y proyectos como en el diseño de propuestas a ser consideradas por el Fondo.
Los objetivos específicos del taller fueron los siguientes:
  • Brindar a los participantes información actualizada sobre la forma en la cual el FVC opera, incluyendo los avances en sus políticas operativas.
  • Identificar mecanismos de participación efectiva para actores no gubernamentales en el diseño, desarrollo e implementación de propuestas financiadas por el Fondo.
  • Generar mecanismos de comunicación e intercambio de información entre representantes de la sociedad civil para optimizar el trabajo de seguimiento, monitoreo y evaluación de propuestas financiadas por el FVC en Latinoamérica.
Sesión 2 – Expectativas
La sesión 2 se enfocó en identificar las expectativas de los participantes para el taller. Entre ellas destacaron el deseo de adquirir conocimientos básicos sobre el FVC, incluyendo los criterios para la aprobación de propuestas de programas y proyectos, los diferentes componentes y categorías de los mismos, la visión del Fondo y las mejores prácticas, así como el proceso que los países en desarrollo deben seguir para acceder a los recursos financieros. También se mencionó el interés en entender el rol que juega la sociedad civil, así como sus oportunidades de incidencia y participación en los procesos del Fondo. Además de sus políticas y funcionamiento, se buscó obtener una perspectiva general sobre la situación actual del Fondo y los programas y proyectos en curso.

El formato del taller hizo que los participantes se conozcan entre sí a modo de fortalecer contactos y compartir las experiencias de las diferentes organizaciones con el Fondo.
Sesión 3 - Historia y Gobernanza
La sesión comenzó con una presentación sobre la creación del Fondo como mecanismo financiero de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Se hizo un recuento del proceso de diseño del Fondo, su estructura interna y organismos más importantes para luego abordar el estado actual de la institución.

Creado en el 2010 durante la COP16 en Cancún, México, cabe destacar que el Fondo es el único mecanismo financiero suficientemente especializado en cambio climático. Mediante el mismo se espera que los países en desarrollo logren cumplir los compromisos asumidos bajo la Convención. El Fondo busca movilizar recursos públicos y privados para países en desarrollo. Fue creado con la convicción de que los recursos financieros deben ser empleados de modo que respondan en el mayor grado posible a las necesidades y prioridades del país beneficiado, lo cual eleva la relevancia de la “apropiación doméstica” en las políticas y funcionamiento del Fondo.

El Fondo Verde fue diseñado por un Comité de Transición conformado por 40 miembros que representaban a África, Asia, Latinoamérica y el Caribe, países desarrollados, países menos desarrollados y pequeños países insulares en desarrollo. Asimismo, la Junta Directiva, compuesta por 12 miembros de países desarrollados y 12 miembros de países en desarrollo, busca otorgar igualdad de condiciones en la toma de decisiones y romper con las estructuras del financiamiento climático que priorizan las decisiones de quienes aportan los recursos por encima de las de quienes reciben los mismos.
CONOCE A LOS MIEMBROS DE LA JUNTA
En la Junta Directiva del FVC, América Latina cuenta con tres asientos compartidos por tres o cuatro países con una rotación anual de los miembros.
En la sesión se habló sobre los órganos más importantes en la estructura del Fondo. Entre ellos están la Junta Directiva, el Secretariado independiente, el Fiduciario, las entidades acreditadas, las Autoridades Nacionales Designadas/Puntos Focales, las Unidades Independientes de Rendición de Cuentas, los comités y los paneles. También se hizo énfasis en el rol de los actores no gubernamentales. Éstos tendrán un papel clave en la aprobación, implementación y monitoreo de las propuestas a financiar por la institución. Las decisiones sobre la acreditación de entidades y la aprobación de programas y proyectos serán clave para el desarrollo del Fondo y su potencial de generar un cambio paradigmático. 
Sesión 4 - Políticas y Reglas de Operación del Fondo Verde del Clima
Esta sesión tuvo como objetivo resumir el contenido de las políticas más importantes que rigen la operación del Fondo. Entre ellas están:
  • El Instrumento de Gobernanza.
  • El Marco de Modelo de Negocios.
  • El Marco de Salvaguardas Socioambientales y Estándares Fiduciarios.
  • El Marco Inicial de Inversiones.
  • El Marco de Gestión de Resultados.
  • El Marco de Monitoreo y Rendición de Cuentas.
  • La Política de Divulgación de Información.
  • La Política de Género.
El Instrumento de Gobernanza establece los lineamientos básicos que regirán la operación del Fondo. Éstos incluyen la promoción de un desarrollo bajo en carbono y resiliente al clima, la apropiación doméstica y el compromiso claro de lograr un balance en el financiamiento de actividades de mitigación y adaptación. El instrumento alude también a la importancia de brindar cobeneficios ambientales, sociales y económicos; y tener un enfoque sensible al género en la operación del Fondo. En el taller se mencionó la importancia de utilizar el instrumento para recordar a los miembros de la Junta los principios rectores de la institución para que éstos sean aplicados en las decisiones financieras que tomen.
Otro instrumento significativo para la puesta en marcha del Fondo es el Marco de Modelo de Negocios. Este instrumento integra ocho políticas base:
  • Las modalidades iniciales para la operación de las ventanas de adaptación, mitigación y para la facilidad del sector privado.
  • El manejo del riesgo financiero y el Marco de Inversiones del Fondo. 
  • La estructura inicial del Fondo y del Secretariado, incluyendo políticas administrativas, principios fiduciarios y estándares como salvaguardas socioambientales.
  • Los  procedimientos para acreditar entidades y las áreas iniciales de resultados.
  • Los indicadores iniciales clave de rendimiento y marco de manejo inicial de resultados del Fondo.
  • El proceso inicial de aprobación, incluyendo criterios para financiamiento de programas y proyectos.
  • Las políticas y procedimientos para la asignación inicial de recursos.
  • Los términos de referencia de las Unidades Independientes de Evaluación, Integridad y el Mecanismo de Rendición de Cuentas.
El Marco de Salvaguardas Socioambientales y Estándares Fiduciarios consta de estándares que permiten enfrentar diversos aspectos sociales y ambientales en la toma de decisiones sobre programas y proyectos. A fin de lograr su pronta operación, el Fondo adoptó de forma interina las salvaguardas de la Corporación Financiera Internacional. Sin embargo, se decidió que en tres años posteriores a la operación del Fondo, se desarrollarían salvaguardas propias. Se espera que el proceso de diseño de salvaguardas empiece en los próximos dos años.
Sesión 5- Operación en Países en Desarrollo
La quinta sesión del taller fue impartida por Eduardo Freitas, especialista en Diálogo para Operaciones de País del Secretariado del FVC. Eduardo explicó la operación del Fondo a nivel país y las formas de acceso al financiamiento.

Se refirió además al Programa de Apoyo a la Preparación (readiness supportdel Fondo. Éste permite a países en desarrollo acceder a recursos financieros para actividades relacionadas con el fortalecimiento de capacidades. El programa cuenta con un millón de dólares por país y por año. Al mismo se accede mediante las Autoridades Nacionales Designadas/Puntos Focales (AND/PF), las entidades acreditadas o en proceso de acreditación y socios de implementación. 

Entre las perspectivas que se tiene para las operaciones del Fondo en 2016, se mencionó que la institución prevé aumentar el número de entidades acreditadas con las que trabaja, y se espera que la Junta asigne 2.5 mil millones de dólares en programas y proyectos, así como en actividades de apoyo a la preparación.
 
Sesión 6 - Oportunidades de Participación
Uno de los objetivos del taller era identificar mecanismos de participación para la sociedad civil a nivel Fondo y a nivel país. Lo anterior buscó asegurar un involucramiento exitoso en el diseño, desarrollo e implementación de programas y proyectos.
 
Al nivel Fondo, la sociedad civil comunica sus preocupaciones mediante sus dos observadores activos –uno del Sur y otro del Norte Global–, quienes tienen un asiento en la Junta Directiva y pueden hacer intervenciones a medida que la Junta Directiva toma decisiones. Andrea Rodríguez, organizadora del taller y abogada sénior del Programa de Cambio Climático de la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA), es la observadora activa alterna del Sur Global.

Se mencionó que, a nivel país, los actores no gubernamentales tienen el derecho de participar en todo el ciclo de proyectos y programas y desde el inicio. Y en la implementación, se dijo, es obligatorio contar con un monitoreo participativo. 
Si bien estos mecanismos de participación existen, es necesario asegurar que sean respetados para lograr su efectivo funcionamiento.
Sesión 7 - Conclusiones del Primer Día
El primer día del taller concluyó haciendo una revisión de la información compartida, la cual se enfocó particularmente en entender el funcionamiento del Fondo Verde del Clima y sus principales reglas de operación. De ese modo, en el segundo día del taller se abordaría el ciclo de propuestas de programas y proyectos, las propuestas que recibieron financiamiento en América Latina y las capacidades necesarias para la participación efectiva de actores no gubernamentales.
Sesión 8 - Ciclo de Programas y Proyectos
Durante esta sesión se habló del proceso de aprobación de programas y proyectos y de la modalidad de acceso directo, la cual cuenta con una fase piloto para mejorar el acceso directo a recursos financieros.

Al momento de asignar recursos, el Fondo busca lograr un balance entre regiones y también entre actividades de mitigación y adaptación.

El Fondo cuenta con ocho áreas estratégicas de impacto que sirven para determinar el tipo de actividades de interés de la institución. Cuatro de estas áreas buscan reducir emisiones y las otras cuatro, aumentar la resiliencia de personas para adaptarse al cambio climático.

Los países en desarrollo solo pueden acceder a recursos financieros mediante entidades acreditadas. La acreditación es otorgada según el tipo de actividad, el nivel de riesgo manejable y la capacidad de la entidad.

Existen dos vías de acreditación: la directa y la internacional. Para la primera, la entidad debe contar con una carta de no objeción emitida por la AND/PF, y en la cual se establezca el apoyo de un país hacia la entidad. También existe la modalidad de acreditación por la vía rápida, la cual permite que entidades que han sido acreditadas ante otras instituciones escogidas por el Fondo, puedan acreditarse en menos tiempo. Una vez acreditada, una entidad puede presentar una propuesta de programa o proyecto.

Cuando una propuesta es presentada ante el Fondo, el Secretariado se encarga de llevar adelante un proceso de verificación de información. Posteriormente y una vez que se han cumplido todos los requisitos, la propuesta pasa al Panel Independiente de Asesoría Técnica (ITAP por sus siglas en inglés), compuesto por cuatro expertos independientes. El ITAP evalúa si la propuesta está en línea con el Marco de Inversiones del Fondo. De ser así, recomienda a la Junta Directiva otorgar el apoyo financiero a la propuesta. También puede recomendar que se niegue el financiamiento o que éste sea aprobado una vez que la propuesta haya cumplido con una serie de condiciones.

Otra forma de acceder a recursos es mediante el acceso directo. Para ello se desarrolló una fase piloto que permite mejorar el acceso directo para entidades nacionales, dada la situación de desventaja en la que están con relación a entidades internacionales. El programa también permite que la aprobación de financiamiento de las propuestas las realice el país receptor en colaboración con una entidad seleccionada a nivel nacional. 
Sesión 9 - Propuestas en Latinoamérica
La sesión 9 se enfocó en explicar las dos propuestas de financiamiento aprobadas para la América Latina en la última reunión de la Junta Directiva, celebrada en Zambia.

Mateo Salomon, del Banco Interamericano de Desarrollo habló del programa denominado “Bonos Verdes de Eficiencia Energética en Latinoamérica y el Caribe”. Este programa tiene como fin proveer un mecanismo de financiamiento alternativo para proyectos de eficiencia energética a través de la emisión de titulaciones verdes. El Fondo otorgó 20 millones de dólares en garantías para la primera fase piloto del programa en México y dos millones de dólares en financiamiento no reembolsable para el desarrollo del programa en Colombia, República Dominicana y Jamaica.

El segundo proyecto aprobado fue para Perú. Alberto Paniagua, Director Ejecutivo de PROFONANPE, participó del taller y dio información sobre el proyecto denominado “Construyendo la Resiliencia de los Humedales en la Provincia Datem del Marañón en Perú”.  Este proyecto recibió más seis millones de dólares en calidad de donación. Su objetivo es contribuir a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero mediante la protección de los humedales. Busca además aumentar la resilencia de comunidades locales y  promover el uso sostenible del aguaje, fruto de gran importancia para las comunidades locales.

PROFONANPE es una de las entidades que se acreditó ante el Fondo mediante la modalidad de acreditación rápida dada su acreditación previa ante el Fondo de Adaptación. 

 
Sesión 10 - Reflexión sobre las Capacidades Nacionales Necesarias para la Implementación, Monitoreo y Evaluación de Programas y Proyectos
Esta sesión se enfocó en reflexionar sobre las capacidades necesarias y requeridas para que la sociedad civil realice un seguimiento y  monitoreo efectivos de programas y proyectos. La sesión contó con la participación de Mercedes García, Directora de Proyectos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Mercedes compartió la experiencia del PNUMA en la planeación de programas y proyectos y habló de los diferentes pasos que se aplican para la identificación oportuna de proyectos.
Mercedes mencionó que una característica central del proceso de identificación es empezar con lo general y avanzar hacia lo particular. Esto implica dar una mirada detallada a los objetivos, prioridades y requisitos del Fondo, así como al contexto político y legal del país, antes que las particularidades del proyecto sea consideradas.

También se mencionó que la experiencia del PNUMA con organizaciones de la sociedad civil ha variado debido a que en muchas circunstancias, este sector no tiene la “capacidad técnica y fiduciaria” requerida para la correcta implementación y monitoreo de proyectos. En este contexto, la reflexión fue muy positiva pues permitió que los participantes reflexionen sobre elementos clave para su participación efectiva.
Sesión 11 - Siguientes Pasos
La última sesión del taller consistió en una reflexión grupal sobre los pasos a seguir por parte de la sociedad civil latinoamericana con respecto al Fondo.

La reflexión se enfocó en dos niveles: la Junta Directiva y el trabajo requerido para incidir en las decisiones que ésta adopte a futuro; y el nivel nacional, referido a lograr un seguimiento efectivo a las propuestas aprobadas por el Fondo, y a participar de forma activa en la planeación de estrategias de financiamiento climático. Un aspecto clave de la reflexión fue la necesidad de priorizar los esfuerzos. También se identificó la necesidad de encontrar elementos comunes entre las organizaciones de la sociedad civil para fortalecer la incidencia. Se mencionó además la importancia de generar y divulgar información y conocimiento sobre Fondo y su funcionamiento para lograr una mayor participación en la implementación, especialmente en el monitoreo y acompañamiento de programas y proyectos aprobados.

En cuanto a la incidencia a nivel de la Junta Directiva, se identificaron los siguientes elementos:
  • La importancia de comunicar los resultados de las reuniones a organizaciones que no participen en las mismas.
  • La rapidez de los procesos de toma de decisión representa un problema grande para países con capacidades internas limitadas, pues hace que entidades internacionales tengan una mayor facilidad de acceso.
  • La necesidad de que los programas y proyectos en proceso de aprobación se publiquen con anticipación para que la sociedad civil se informe de los mismos.
  • La necesidad de trabajar con los miembros de la Junta provenientes de Latinoamérica para contribuir para que tomen decisiones oportunas.
  • La preocupación por la incapacidad institucional y programática del Fondo para cumplir con sus temas pendientes.
A nivel nacional se identificaron los siguientes elementos:
  • La necesidad de que organizaciones de la sociedad civil se asocien y compartan información.
  • La necesidad de exigir que las AND/PF cumplan sus obligaciones de transparencia y otorguen información.
  • Desarrollar una visión programática y estratégica que considere prioridades nacionales y trabaje para lograr el cumplimiento de las metas y políticas nacionales existentes.
  • Poner en marcha un Observatorio Latinoamericano para el Fondo o el Financiamiento Climático. De hacerlo, es importante asegurar que éste complemente iniciativas en formación como el GCF watch, una iniciativa que monitoreará los programas y proyectos financiados por el FVC en el mundo.
  • También es importante promover la participación de entidades internacionales para garantizar el acceso directo de entidades pequeñas cuando un país no cuente con entidades nacionales para la movilización y canalización de financiamiento.
  • Asegurar que los canales de acceso directo apoyen la presentación de propuestas por parte de entidades pequeñas.
CONSULTA LAS PRESENTACIONES del "Taller de Fortalecimiento de Capacidades sobre el Fondo Verde del Clima"
CONSULTA EL “Resumen de las Decisiones de la Junta Directiva del Fondo Verde del Clima”
FUENTE:
PARA MÁS INFORMACIÓN SOBRE EL FONDO VERDE DEL CLIMA VE AL SIGUIENTE ENLACE:
GREEN CLIMATE FUND
ARTÍCULOS GFLAC
Reflexiones sobre el Fondo Verde del Clima
"Fortalecimiento de capacidades sobre el Fondo Verde Climático para la sociedad civil en Latinoamérica"

Por Vania Montalvo
El más nuevo de los mecanismos financieros a nivel global para la atención al cambio climático ha dado inicio a la movilización de recursos para la implementación de proyectos. En noviembre de 2015, el Fondo Verde Climático (GCF, por sus siglas en inglés) tomó sus primeras decisiones financieras al aprobar 8 proyectos y programas que suman 624 millones de dólares en su implementación. De los 10.2 mil millones de dólares con los que cuenta el Fondo, estos primeros proyectos aprobados representan poco más del 6% de los recursos con los que cuenta este mecanismo.

Uno de los proyectos aprobados está destinado a América Latina y está relacionado con bonos verdes en eficiencia energética. El monto aprobado es de 215 millones de dólares y está considerado para tener una duración de 10 años.

Ante este nuevo panorama y la necesidad identificada de fortalecer las capacidades en la región para conocer las operaciones del Fondo y monitorear las decisiones que se toman dentro de él; los días 18 y 19 de febrero de 2016 se llevó a cabo en la Ciudad de México el “Taller de fortalecimiento de capacidades sobre el Fondo Verde Climático para la sociedad civil en Latinoamérica”, organizado por la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA) -con el apoyo de LARCI y la Fundación Mott- y en colaboración con el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), el Grupo de Financiamiento Climático para América Latina y el Caribe (GFLAC), el Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP) y Transparencia Mexicana.

El taller hizo posible que diferentes actores de la región conocieran más información sobre cómo funciona el Fondo, qué relaciones e implicaciones tiene para la región, qué tipo de actividades financia; así como tuvo como propósito identificar qué tipo de oportunidades de colaboración se pueden construir para asegurar la participación en el diseño y desarrollo e implementación de proyectos y programas que puedan ser financiados por este mecanismo.

En materia de historia y mecanismos de gobernanza con los que cuenta el Fondo, se destacó que se trata de una institución que, entre las múltiples políticas establecidas para que se tomen las decisiones y se distribuyan los recursos, el Fondo cuenta con ciertos organismos clave para asegurar la integridad en el funcionamiento, toma de decisiones y uso de los recursos. Se trata de la Unidad Independiente de Integridad (IIU) –capaz de investigar y dar recomendaciones contra la corrupción y fraude- y el Mecanismo Independiente de Revisión (IRM). Estos dos mecanismos son clave para incrementar la confianza en el Fondo y tener certeza de que, en caso de identificar riesgos de corrupción o desvío de recursos, existen las políticas y procedimientos determinados para eliminar este tipo de riesgos.

Con la participación de organizaciones  de distintos países de la región, entre los que destacaron Perú, Argentina y Colombia, fue posible compartir algunas ideas para la construcción de capacidades y fortalecimiento de los mecanismos de acceso a la información y rendición de cuentas sobre el uso y destino de los fondos.

Asimismo, durante el taller se contó con la participación de Eduardo Freitas, Especialista en Diálogo de Operaciones de País en el Secretariado del GCF, quien expuso el papel de las autoridades nacionales designadas y entidades acreditadas. Hasta la fecha, de acuerdo con lo presentado, son 139 países los que ya cuentan con una Autoridad Nacional Designada, 97 países los que han manifestado interés en obtener un apoyo financiero para la preparación del país ante el mecanismo; entre otros.

Durante la presentación fue posible ver que existen diferentes tipos de financiamiento que ya están siendo transferidos entre el Fondo y los países. No obstante, para poder distinguir si un recurso asignado está relacionado con la preparación del país o para la implementación de un proyecto, no existe aún un sistema de información o registro sobre los tipos de financiamiento que ya están operando con el Fondo y tampoco es posible ver de forma analítica o comparativa qué países o proyectos han sido beneficiados.

El taller también contó con la participación del Fondo de Promoción de las Áreas Naturales Protegidas del Perú (PROFONANPE), quién compartió su experiencia con el Proyecto “Construyendo la Resiliencia de los Humedales en la Provincia Datem del Marañón, Perú” y que forma parte de la cartera de proyectos del FVC.

También se contó con la presencia de la oficina en México del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), cuya exposición sobre el marco metodológico utilizado en la ejecución de proyectos en el país permitió el enriquecimiento de los debates e ideas del taller.

Finalmente, el taller cerró con una serie de intercambios de ideas e insumos para tomar acciones en el caso del Fondo. Entre algunos de los siguientes pasos propuestos por los asistentes y organizadores fue la puesta en marcha de un observatorio en la región. Destaca también que, si bien se puede reconocer que el Fondo Verde Climático ha dado avances significativos para publicar y transparentar las decisiones que toma, es necesario que los mecanismos para asegurar la integridad del financiamiento climático empiecen a operar.

De esta manera, se espera que para la próxima sesión de la Junta del Fondo Verde Climático, por celebrarse del 8 al 10 de marzo, se pongan en marcha los mecanismos clave como la Unidad Independiente de Integridad (IIU) y el Mecanismo Independiente de Revisión (IRM). El taller, que brindó la oportunidad de crear un espacio de dialogo entre los asistentes, permitió abrir una agenda de colaboración coordinada y conjunta entre diversos países de la región.
La importancia de la participación y la transparencia en el Fondo Verde del Clima.
Por Milena Bernal
El Fondo Verde del Clima (GCF por sus siglas en inglés), tiene el potencial de servir como catalizador de procesos para ayudar a superar los desafíos de desarrollo que trae consigo el cambio climático, especialmente para los países más vulnerables a este fenómeno. Todos los esfuerzos derivados de la cooperación internacional y la activa participación de todas las partes y actores tanto estatales como no estatales se hacen necesarios para el logro de los objetivos establecidos en la CMNUCC, los ODS y el acuerdo de París.

Sin embargo, el gran reto del FVC no sólo se limita a la promoción de un desarrollo sostenible, bajo en emisiones y resiliente al clima, también se espera que a diferencia de otros mecanismos financieros, el fondo aumente las oportunidades de participación en el diseño, desarrollo y toma de decisiones de proyectos y programas a ser financiados, tal como lo establece Artículo 71 del instrumento de gobernanza del propio Fondo. Esto, constituye un gran avance y una valiosa oportunidad para que la sociedad civil impulse y exija el desarrollo e implementación de mecanismos formales de participación a nivel nacional, que logren no sólo transparentar la movilización y el uso de recursos  financieros, sino que permitan a su vez el involucramiento activo de las comunidades y demás actores de los diferentes niveles territoriales interesados en impulsar proyectos de adaptación o mitigación al cambio climático pues estos constituyen la base fundamental y la mejor herramienta para la efectividad en el uso de recursos.

De los avances que logre el fondo en el apalancamiento de mecanismos formales de participación y en la operación  transparente y responsable con la que el mismo se conduzca, depende que éste logre adelantar programas y proyectos  de manera  mucho más eficiente y efectiva, pues no solo abre las puertas a que las decisiones de inversión sean cada vez más democráticas, sino que permitirá a su vez el logro de objetivos internacionales relacionados con la justicia climática y la democracia ambiental. Un lenguaje claro, espacios amplios de participación y el apoyo constante a los programas de soporte para la acreditación y preparación de propuestas ante el fondo, reconocería los múltiples esfuerzos que regiones como Latinoamérica vienen adelantando para impulsar los principios de la democracia ambiental y el derecho fundamental de acceso a la información, derechos y principios reconocidos en múltiples instrumentos internacionales tales como la Declaración Mundial de Derechos Humanos, la Declaración de Rio de 1992, el convenio de Aarhus, entre otros. Pero para ello también es necesaria una sociedad civil unida y organizada que pueda aumentar sus capacidades de  operación e incidencia a nivel nacional e internacional.
Fondo Verde del Clima creación de oportunidades y capacidades para reducir los impactos del cambio climático
Por Xtabai Padilla
Sin duda el financiamiento es un elemento clave para el desarrollo de las metas nacionales e internacionales de cambio climático. Una política sin financiamiento que la respalde puede convertirse en letra muerta, sin logar avances sustantivos en la materia. En este sentido, en el 2010, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático creó el Fondo Verde del Clima (FVC) con la finalidad de contribuir de manera significativa y ambiciosa al logro de las metas de la comunidad internacional para combatir el cambio climático. 

Para contribuir a la generación de capacidades, AIDA con el apoyo de GFLAC, ITDP, Transparencia Mexicana y CEMDA organizaron el primer taller de “Fortalecimiento de capacidades sobre el Fondo Verde del Clima para la Sociedad Civil en Latinoamérica” partiendo desde la historia y gobernanza, políticas y reglas, operación del Fondo hasta una reflexión sobre las propuestas aprobadas en América Latina.

Se señaló que hasta el momento el Consejo del Fondo aprobó los primeros ocho proyectos en apoyo de las actividades climáticas en países en desarrollo. Cabe destacar, que los proyectos aprobados están focalizados en los temas como recuperación de humedales, sistemas de alerta temprana, restauración de tierras salinizadas, fondo KawiSafi, Bono verdes de eficiencia energética, infraestructura climática y abastecimiento de agua y aguas residuales.

De los proyectos aprobados solamente dos correspondieron a Latinoamérica “Construyendo la residencia de los humedales en la provincia de Datem de Marañón en Perú” y Bonos verdes de Eficiencia Energética en Latinoamérica y el Caribe”. Ambos fueron proyectos que ya estaban en etapa de desarrollo, por lo cual fue más sencillo que fueran aprobadas por el Fondo.

A pesar de los avances significativos que representa el Fondo y la disponibilidad que ha tenido Consejo del Fondo Verde para el Clima en fomentar la participación de la sociedad civil y en gestionar la aprobación de proyectos de adaptación y mitigación, surgieron muchas preguntas entre los asistentes que pueden abonar al debate en torno al Fondo y sus decisiones, principalmente, aquellas dirigidas a la priorización de proyectos a financiar, cuál debe ser la metodología utilizada para la selección de los proyectos, cuáles son los mecanismos de transparencia utilizados, cómo medir los alcances de los proyectos aprobados, cuál debe ser el papel de las agencias implementadoras, cómo y en qué momento se contemplará la participación de la sociedad civil y cómo vincular al sector privado con el fondo sin que éste pierda su objetivo central.

Son muy conocidas cuáles son las áreas de oportunidad en el financiamiento de medidas de mitigación, por ejemplo, en sectores como el transporte, debemos entender que un proyecto en este sector debe contemplar un proceso transformacional e integrador en el desarrollo social, económico y ambiental del lugar en donde se plantee. Los proyectos financiados por el Fondo no deben ser aislados y no deben responder a los intereses de particulares o a la agenda de gobierno en turno con una visión de corto plazo.

El Fondo Verde del Clima se encuentra en la punta del Iceberg del problema que representa para la humanidad el Cambio Climático. No obstante, es de indudable importancia darle seguimiento oportuno y estar informados sobre las propuestas que presentan a nivel nacional nuestros países para fomentar la participación social y un observatorio de vigilancia de los proyectos presentados, así como de sus resultados.
DIFUSIÓN DEL TRABAJO DE LOS MIEMBROS GFLAC
FORTALECIENDO LA RED
 La siguiente sección del Boletín surge de la necesidad de impulsar un medio de difusión de contenido relevante para todas las organizaciones.  La información publicada en esta sección es de responsabilidad exclusiva de quien la emite y no representa necesariamente  la opinión de la Coordinación de GFLAC,  ni la comprometen en forma alguna respecto a su veracidad, vigencia y exactitud.  
Aspectos ambientales del presupuesto 2016 en Argentina

Por
María Marta Di Paola
Los servicios económicos del Presupuesto 2016 para Ecología y Ambiente representan el 1,7% del total y un 0,3% del presupuesto nacional, siendo los mayores valores para Energía con el 51,8% de los servicios económicos y 9,1% del presupuesto. En el caso del transporte sus porcentajes son del 34,1% y 6%, respectivamente. Ello refleja la importancia del abastecimiento energético, ya que por cada $1 que se destina para la Ecología, $29 se aplican a Energía.

Entre las partidas que se identificaron compatibles con el cambio climático se destacan las vinculadas a la conservación de la biodiversidad y los bosques, en una menor medida acciones tendientes a la eficiencia energética y al transporte mediante ferrocarril. Por otro lado, las partidas asociadas a la mayor emisión de gases se vinculan a la generación energética con combustibles fósiles y el fomento del transporte por vía automotor, y por tanto, demandante también de petróleo, siendo el sector energético y el transporte donde se identifica mayor flujo dinerario con el 6% del presupuesto nacional y el 2,5% respectivamente. De este modo, las partidas presupuestarias compatibles en la lucha contra el cambio climático representan el 0,32% del presupuesto nacional, mientras que las contrarias son el 7,25%, identificando por cada $1 compatible, $23 a acciones contrarias a la adaptación y mitigación. De las acciones compatibles con el cambio climático, el 35% son financiadas a través de organismos internacionales.

Específicamente en el sector agropecuario, la brecha entre medidas compatibles y contrarias es muy baja, siendo las partidas de mayor relevancia aquellas inciertas ya que, dado el nivel de agregación no se pueden identificar en un impacto en particular. Por su parte, el sector bosques tan sólo recibirá el 5% de lo que le correspondiera por ley para su Fondo, volviéndose esta una costumbre en el marco del presupuesto nacional.
En el sector energético, el Presupuesto presenta algunos puntos en contraposición con el Plan Energético Nacional a largo plazo o la Ley de Energía Renovables, presentando una menor partida presupuestaria para la energía eólica en este año. Se fomenta la generación mediante combustibles fósiles, siendo residual el impacto de las renovables y la eficiencia energética. En el mismo, por cada $1 a medidas compatibles se destinan $157 a medidas contrarias.
El sector de glaciares, mantiene el mismo camino que los últimos años careciendo de fondos identificables para su protección.

Mientras que el sector transporte no es la excepción, y por cada $1 a medidas compatibles $9 se invierten en el fomento del uso de transporte automotor (ya sea de carga o pasajeros).

Finalmente, las medidas y programas que se presentan en el presupuesto son  respuesta a externalidades negativas en el corto plazo, que derivan en un mayor impacto ambiental a largo plazo, ya que el mismo no es tomado en cuenta al monto de la instrumentación de las partidas presupuestarias. Por su parte, muchas de las medidas que se presentan como compatibles con el cambio climático se caracterizan por la pobreza en su instrumentación, reasignaciones presupuestarias y el bajo nivel de ejecución y/o financiamiento internacional, indicadores todos de la baja relevancia de estas medidas en el marco de la Administración Central.
La publicación completa puede consultarse en:
http://farn.org.ar/archives/Eventos/analisis-del-presupuesto-nacional-2016-3
Share
Tweet
Forward
+1
Read Later
Share