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GFLAC
Boletín
Septiembre, 2015
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Los recién aprobados Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS),  en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, ofrecen al mundo una oportunidad para seguir luchando por un mundo más limpio, con menos hambre, menos pobreza, mejor educación, mayor igualdad y en general para garantizar a las  generaciones presentes y futuras un lugar para vivir en armonía con el medio ambiente. Durante los próximos 15 años los gobiernos  y la ciudadanía tendrán que velar por su cumplimiento y evitar el fracaso del que hoy somos testigos, pues como humanidad fallamos en el objetivo de velar por el desarrollo sustentable, al enfrentarnos a una de nuestras más grandes amenazas, el cambio climático, resultado de la fallida acción humana para proteger el ambiente.

La atención del cambio climático integrado en el decimotercer objetivo, es sin embargo un problema de carácter transversal, que amenaza el cumplimiento del resto de los objetivos, pues de él depende el acceso al agua, a comida y en general al progreso y bienestar de la población mundial. Su atención urgente dependerá de lograr un acuerdo ambicioso en la próxima Conferencia de las Partes de Cambio Climático en París y con él, de la creación de los medios de implementación para traducir en acción los compromisos políticos.

Entre los medios de implementación, el financiamiento es piedra angular para la transición hacia economías y sociedades bajas en carbono y resilientes  al clima.

En el GFLAC nos comprometemos a trabajar de la mano con organizaciones y gobiernos para que el financiamiento nos permita generar un mundo amigable con el clima, sustentable, y que éste opere bajo altos estándares de transparencia y cuya eficacia permita el cumplimiento cabal de los ODS y en particular del combate al cambio climático como condición necesaria para lograr el bienestar y la subsistencia de la humanidad.

SANDRA GUZMÁN
COORDINADORA GENERAL GFLAC
INTRODUCCIÓN
CUMBRE ESPECIAL SOBRE DESARROLLO SOSTENIBLE

Por Mariana Castillo
Coordinadora de Investigación GFLAC
Del 25 al 27 de septiembre se llevó a cabo en la sede de Naciones Unidas, la Cumbre Especial sobre Desarrollo Sostenible. Esta Cumbre puso fin a un proceso de tres años  de construcción de una Agenda de Desarrollo Post-2015. Fue así que el pasado 25 de septiembre, durante la 70 Sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, se aprobó formalmente y por unanimidad el texto “Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.”

Estas decisiones determinarán el curso de las medidas destinadas a erradicar la pobreza, promover la prosperidad y el bienestar para todos, proteger el medio ambiente y hacer frente al cambio climático a nivel mundial.
 
La Cumbre dio inicio con la intervención del Papa Francisco quien de entrada, colocó el tema ambiental y el reto del cambio climático como una prioridad. Asimismo, la lucha contra el cambio climático estuvo presente en las intervenciones de los mandatarios.
 
CONSULTA LOS DISCURSOS
La Agenda 2030 contiene los  Objetivos para el Desarrollo Sustentable (ODS), 17objetivos y 169 metas, que guiarán el futuro de las políticas públicas y estrategias de desarrollo del mundo en los próximos 15 años. Los objetivos y metas son de carácter integrado e indivisible que abarcan las esferas económica, social y ambiental.

Los ODS serán “universalmente aplicables a todos los países, teniendo en cuenta las diferentes realidades, capacidad y niveles de desarrollo nacionales y respetando las políticas y prioridades nacionales”.
 
La Agenda hace un llamado para sumar gobiernos, el sector privado, las instituciones de financiamiento y la sociedad para lograr su implementación. Se calcula que el costo de implementación podría oscilar entre los 2.5 y 3 billones de dólares anuales.
 
Durante la Cumbre se emitieron algunos anuncios positivos, como los 25,000 millones de dólares como un compromiso inicial para erradicar las muertes prevenibles de mujeres, niños y adolescentes; China dijo que condonaría las deudas de los países más pobres; Estados Unidos anunció un compromiso de 300 millones de dólares para el combate al virus de inmunodeficiencia humana (VIH) en la África subsahariana; y el presidente francés François Hollande, que su Gobierno aumentará de 3.000 a 5.000 millones de euros su presupuesto anual para financiar acciones contra el cambio climático.
 
Los 17 Objetivos para el Desarrollo Sustentable y las 169 metas serán monitoreados y revisados mediante un conjunto de indicadores globales que serán desarrollados por la agencia y grupo de expertos, y serán acordados en la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas en marzo del 2016. Por su parte, los procesos de seguimiento y revisión se realizarán anualmente por el Foro Político de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible, mediante un reporte que será preparado por el Secretario General.
REACCIONES DESDE LA SOCIEDAD CIVIL
Además del ambiente optimista que giró en torno de la Cumbre, Amnistía Internacional por parte de sociedad civil, lanzó un mensaje crítico y claro para el cumplimiento de los ODS:
 
  • No puedes reclamar que se apoye el desarrolle sostenible cuando rechazas reducir el consumo de los más ricos o te niegas al intercambio de tecnología.
  • No puedes predicar sobre los derechos humanos mientras practicas la vigilancia en masa.
  • No puedes dar lecciones de paz mientras eres el mayor fabricante de armas del mundo.
  • No puedes permitir que tus corporaciones evadan impuestos mientras cargas contra la corrupción.
  • No puedes adoptar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y, al mismo tiempo, atacar y arrestar a disidentes y manifestantes pacíficos.
  • No puedes lanzar estos Objetivos de Desarrollo Sostenible y, en paralelo, negar una ruta legal y segura para los refugiados, una vida con dignidad
BREVE RECORRIDO HISTÓRICO
En septiembre del año 2000, 189 jefes de Estado y de Gobierno, reunidos en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, firmaron la Declaración del Milenio, comprometiéndose a trabajar juntos para erradicar la pobreza extrema en el mundo.
 
Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) constituyen un plan convenido por todas las naciones del mundo y todas las instituciones de desarrollo más importantes a nivel mundial. 
La Declaración del Milenio establece ocho Objetivos, con metas y plazos definidos para poder medir la evolución y el progreso hacia su cumplimiento.
  • Objetivo 1.- Erradicar la pobreza extrema y el hambre
  • Objetivo 2.- Lograr la enseñanza primaria universal
  • Objetivo 3.- Promover la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer
  • Objetivo 4.- Reducir la mortalidad de los niños menores de 5 años
  • Objetivo 5.- Mejora de la salud materna
  • Objetivo 6.- Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades
  • Objetivo 7.- Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente
  • Objetivo 8.- Fomentar una alianza global para el desarrollo
Consulta La Declaración del Milenio
En el año 2002, se crea “La Campaña del Milenio de Naciones Unidas” por el entonces Secretario General de la ONU, Kofi Annan, para promover los ODM, bajo el lema 'Sin Excusas hasta el 2015". 
Consulta campañas, guías, folletos, libros, trípticos, propuestas, etc.

En el mismo año, se concretizó el Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas para preparar un plan de acción concreto y alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Para 2005, el órgano asesor independiente presidido por el profesor Jeffrey Sachs, presentó su recomendación final al Secretario General. 

Consulta el Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas

En 2005 se celebró La Cumbre Mundial 2005, del 14 al 16 de septiembre en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York y en ella se dieron cita más de 170 Jefes de Estado y de Gobierno.

El programa se basó en un conjunto de objetivos realizables, esbozados por el Secretario General Kofi Annan en marzo de 2005 en el siguiente informe: 

Un concepto más amplio de la libertad: desarrollo, seguridad y derechos humanos para todos
Se lleva a cabo una reunión de alto nivel el 25 de septiembre de 2008 en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York, en la que el Secretario señala que para ese entonces se había generado un estimado de $16.000 millones de dólares, incluidos unos $1.600 millones de dólares para reforzar la seguridad alimentaria, más de $4.500 millones de dólares para la educación y $ 3.000 millones de dólares para luchar contra la malaria.
En esta reunión se establecen nuevos compromisos, los cuales pueden ser consultados en el siguiente enlace: 
Reunión de alto nivel, Sede de las Naciones Unidas, Nueva York, 25 de septiembre de 2008
La Cumbre Mundial de 2010 sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio concluyó con la aprobación del plan de acción mundial y las Partes se comprometen a ofrecer más de 40.000 millones de dólares durante los próximos cinco años.
Resolución aprobada por la Asamblea General el 22 de septiembre de 2010
El 25 de septiembre de 2013 el presidente de la Asamblea General de la ONU organizó un acto especial  para acelerar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). En ese evento, los líderes mundiales renovaron su compromiso para lograr las metas de los ODM y acordaron celebrar una Cumbre de alto nivel en septiembre de 2015 para adoptar un nuevo grupo de Objetivos a partir de los logros de los ODM. En este Acto se anunciaron compromisos adicionales para impulsar el logro de los ODM alcanzando un total de más de 2.500 millones de dólares.
Informe “Una vida digna para todos”
Documento final del acto especial de seguimiento de la labor realizada para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio
La Cumbre de Desarrollo Sostenible se llevó a cabo del 25 al 27 de septiembre en Nueva York para adoptar formalmente una nueva y ambiciosa agenda de desarrollo sostenible, la cual se  convirtió en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible: “un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, que también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia.”
La Agenda 2030 plantea 17 Objetivos con 169 metas de carácter integrado e indivisible que abarcan las esferas económica, social y ambiental. Al adoptarla, los Estados se comprometen a movilizar los medios necesarios para su implementación.

Los 17 Objetivos de la Agenda se elaboraron en más de dos años de consultas públicas, interacción con la sociedad civil y negociaciones entre los países.
Accede a la página oficial de la Cumbre
ANÁLISIS - GFLAC

Agenda 2030
¿A la altura de las necesidades?
 

Por Mariana Castillo
Coordinadora de Investigación GFLAC 
Es una promesa que los dirigentes hacen a las personas de todo el mundo. Y constituye una visión universal, integrada y transformativa para un mundo mejor. Es una agenda en favor de las personas, para poner fin a la pobreza en todas sus formas; Una agenda en favor del planeta, que es nuestro hogar común. Una agenda en favor de la prosperidad compartida, la paz y las alianzas de colaboración. Una agenda que transmite la urgencia de tomar medidas contra el cambio climático. Y que se basa en la igualdad de género y el respeto de los derechos de todas las personas. Pero que, sobre todo, promete que nadie se quedará atrás.

Ban Ki-moon
Secretario General de Naciones Unidas
El pasado 25 de septiembre los 193 países miembros de Naciones Unidas aprobaron de manera unánime los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), contenidos en el documento “Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”.[1] Los ODS constan de 17 objetivos y 169 metas que serán evaluados por medio de indicadores adaptados a las condiciones de cada país.
 
La Agenda 2030 fue aprobada en un ambiente de optimismo y después de dos años de negociación. La Agenda, una lista de tareas para hacer en los próximos 15 años, tiene como finalidad poner fin a la pobreza y el hambre en todas sus formas y dimensiones; proteger el planeta contra la degradación, incluso mediante el consumo y la producción sostenibles, la gestión sostenible de sus recursos naturales y medidas urgentes para hacer frente al cambio climático, de manera que pueda satisfacer las necesidades de las generaciones presentes y futuras. “Un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, que también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia” (Naciones Unidas).
 
El tema que salta en primer lugar es si se trata del documento que la comunidad internacional, las personas y el ambiente, necesitan. Sin dudarlo es un documento perfectible, con conceptos ambiguos que al implementarse podrían traducirse en contradicciones con la misma agenda. Por ejemplo, no está definido a que se refieren con “energías modernas”, por lo que se corre el riesgo de que países promuevan, en pos del desarrollo sostenible, infraestructura energética con impactos ambientales y sociales negativos. 
 
Pero mas allá de las debilidad en materia de derechos humanos y sociales, omisiones, vacíos y contradicciones que la agenda pueda tener, se trata del resultado de un proceso de más de dos años en el que participaron diversos actores. Esto es un logro, y el impulso con el que se aprobó, junto con los primeros compromisos de movilización de recursos, debe ser aprovechado para efectivamente dirigir los esfuerzos de cooperación internacional para lograr revertir las desigualdades, la pobreza, las crisis ambiental y climática. En fin, para lograr un desarrollo con un balance entre lo ambiental, social y económico, sin dar la preeminencia a este último.
 
La aprobación de la Agenda se da en un “contexto que se enmarca en desigualdades económicas, sociales y de género, la destrucción del medio ambiente, la corrupción y los conflictos generado en Europa la mayor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial”[2]. En este sentido, lo mínimo que se espera de ella es que sea ambiciosa, tal como ha sido calificada. ¿Suficiente? Probablemente se pudo lograr un texto mucho mas ambicioso y con asuntos sistémicos como el cambio climático, realmente transversales a lo largo del mismo. Lo cierto es que aún esta agenda tendrá dificultades para su cumplimiento, pues el reto de movilizar los medios de implementación, de manera especial el financiamiento, necesarios aún está pendiente.
 
El que fallemos, como sociedad internacional, en alcanzar los ODS va mucho más allá de la pérdida de confianza en las instituciones multilaterales, regionales o nacionales. Lo que está en juego al erradicar la pobreza y las desigualdades, asegurar un desarrollo sustentable y frenar el cambio climático, es nuestra sobrevivencia misma. Esta agenda tendrá que servir como complemento para el acuerdo que se adopte durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21) en París, para lograr reducir los impactos negativos del cambio climático.
 
Para que los nuevos objetivos de desarrollo sostenible tengan éxito es necesario que los gobiernos se apropien de ellos. Asimismo es necesario mejorar los mecanismos de rendición de cuentas, transparencia y participación. El que se estén realizando ejercicios para asegurar datos abiertos (oportunos, comparables y accesibles para su reutilización por cualquier persona, en cualquier lugar y a cualquier hora), para poner a prueba un conjunto de indicadores de inclusión social y una plataforma piloto para el seguimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible; es sin duda positivo[3].
 
Las preguntas clave vienen ahora, ¿Cómo implementar la Agenda 2030 para que logre sus ambiciosos objetivos? ¿Cómo asegurar la participación de sociedad civil en los procesos y como mejorar y regular la participación del sector privado? ¿Cómo avanzar en una agenda universal, cuando no hay consenso sobre cuáles metas abordar con mayor urgencia?¿Podrán los gobiernos nacionales apropiarse verdaderamente de la Agenda 2030 para asegurar su implementación efectiva?
 
Un aspecto fundamental para que los gobiernos muestren su voluntad para lograrlo, se verá a través de las asignaciones en los presupuestos nacionales. Desde sociedad civil debemos darnos a la tarea de seguir monitoreando los presupuestos para exigir mayores asignaciones para que se alcancen los ODS. Asimismo, la voluntad expresada por los mandatarios durante la Cumbre Especial sobre Desarrollo Sostenible, deberá verse reflejada en marcos legales e institucionales coherentes.
 
Un enorme reto está en el diseño de indicadores regionales y nacionales que reflejen las prioridades y necesidades específicas. Se ha señalado que se tendrán que priorizar aquellas metas en las que cada país  centrará sus esfuerzos. Esta definición tendrá que lograrse a través de diálogos multi actor y multi nivel, en los que la sociedad civil pueda presentar sus propuestas basadas en años de experiencia. La consecución de los ODS exige una gobernanza distinta a la que ha acompañado el desarrollo tradicional durante las pasadas décadas.
 
Nuestra generación es la última que puede evitar los peores efectos del cambio climático y la primera que tiene los recursos y los conocimientos necesarios para erradicar la pobreza. Por lo tanto, se requiere el liderazgo valiente de todos nosotros.
PNUD México. 
 
¿Confiamos en que se podrán traducir las palabras en hechos?

La primera prueba para la veremos durante  la COP21 este año.
 
 

[2] Salil Shetty, secretario General de Amnistía Internacional.
[3] Iniciativa del Gobierno de la República, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID). http://pnud.carto.mx  
"AVANCES HACIA EL PAQUETE CLIMÁTICO DE PARÍS"
El 17 de septiembre de 2015, representantes de la sociedad civil y del sector público, se dieron cita para hablar sobre los avances obtenidos en la última reunión de los países miembros de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) (las Partes) celebrada del 31 de agosto al 4 de septiembre en Bonn, Alemania. Dicha reunión fue la tercera de las cuatro intersesionales programadas en preparación para la Conferencia de las Partes (COP21) que se llevará a cabo a finales del 2015 en París, Francia.
* Avances en la agenda de adaptación y derechos humanos:  
Julio Cordano, Jefe del Departamento de Cambio Climático y Desarrollo Sostenible, Dirección de Medio Ambiente del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile.

* Avances en la agenda de financiamiento climático: 
Santiago Briceño,Asesor en la Coordinación de Asuntos Ambientales, Dirección de Asuntos Económicos, Sociales y Ambientales del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia.


* Conclusiones y cierre
Sandra Guzmán, Coordinadora General GFLAC

Moderadora: 
Andrea Rodríguez,  Abogada Sénior del Programa de Cambio Climático, Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA).
ACCEDE AL REPORTE COMPLETO DEL WEBINAR

DIFUSIÓN DEL TRABAJO DE LOS MIEMBROS GFLAC
FORTALECIENDO LA RED

La siguiente sección del Boletín surge de la necesidad de impulsar un medio de difusión de contenido relevante para todas las organizaciones.  La información publicada en esta sección es de responsabilidad exclusiva de quien la emite y no representa necesariamente  la opinión de la Coordinación de GFLAC,  ni la comprometen en forma alguna respecto a su veracidad, vigencia y exactitud. 
Un continente fragmentado: América Latina y la política internacional del cambio climático (publicado por MIT Press en Inglés en noviembre, 2015) 
 

Por Guy Edwards y J. Timmons Roberts 
 
Prólogo por Ricardo Lagos, expresidente de Chile 
Resumen 

Los países latinoamericanos aumentaron su influencia en las negociaciones sobre cambio climático de las Naciones Unidas y ofrecieron soluciones potenciales para superarlo. Sin embargo, a veces, estas políticas climáticas son tiradas por la borda, socavadas o simplemente dejadas de lado, por diferentes prioridades en pugna.
 
El libro se centra en los tres bloques principales de América Latina en las negociaciones sobre cambio climático de las Naciones Unidas, y cómo tratan de mantener el equilibrio entre la acción climática, el desarrollo y el bienestar de la población. Brasil redujo su deforestación pero sigue urgido por aumentar su crecimiento económico y mejorar su reconocimiento mundial. Un grupo izquierdista liderado por Venezuela, Ecuador y Bolivia denuncia la injusticia del cambio climático, pero son muy dependientes de la exportación de los combustibles fósiles. Un nuevo grupo que incluye Chile, Costa Rica y Perú, apoyado por México, ofrece reducciones drásticas en sus emisiones de carbono a cambio de una mayor acción de los demás, y ahora tiene que cumplir sus promesas. Entrelazando política y economía, comercio, política exterior, sociedad civil y protección del medioambiente, Un Continente Fragmentado llena un vacío importante de uno los desafíos más grandes del siglo y de las regiones olvidadas.
 
En resumen, el libro presenta  voces destacadas de los países latinoamericanos,  a los innovadores en la gobernanza climática nacional y global, analizando las raíces y resistencias de sus liderazgos.
 
Por más detalles y leer los comentarios de apoyo escritos por Christiana Figueres, Secretaria Ejecutiva de la CMNUCC, Manuel Pulgar-Vidal, Ministro del Ambiente, Perú, Michael Shifter, Presidente del Inter-American Dialogue en Washington D.C., y David King, Representante especial para cambio climático del Ministro de Relaciones Exteriores del Reino Unido, sigue el link aquí https://mitpress.mit.edu/books/fragmented-continent

INVITACIÓN 


MESA REDONDA

"Encíclica Laudato: Si: entre la urgencia de la acción frente al cambio climático y las expectativas de cara a la COP21"
Este espacio de reflexión y diálogo tiene como objetivo analizar el estado de las negociaciones climáticas y las perspectivas de lograr un acuerdo en la próxima Conferencia de Cambio Climático (COP21) a la luz de la "Encíclica Laudato Sí: sobre la protección de la casa común" del Papa Francisco.
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