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GFLAC
BOLETÍN AGOSTO, 2015
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Décima Parte de la Segunda Sesión del Grupo Ad-Hoc sobre la Plataforma de Durban para la Acción Reforzada

(Ad-Hoc Working Group on the Durban Platform for Enhanced Action o ADP 2-10)
 
31 de agosto al 4 de septiembre de 2015
Bonn, Alemania
 
Por:
Marcela Jaramillo - E3G
Andrea Rodríguez - AIDA 
Entre el 31 de Agosto y el 4 de Septiembre del presente año, los representantes de los Estados Parte de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) se reunirán en Bonn para negociar el contenido de un  borrador de acuerdo climático y una decisión a adoptarse en Paris a finales de Año, esto como parte de la décima parte de la segunda sesión del Grupo de Trabajo Ad Hoc para la plataforma de Durban de acción reforzada.
 
Ambos documentos fueron propuestos como herramientas claves del paquete de Paris. Por un lado el acuerdo espera contener compromisos y mecanismos a largo plazo, mientras que la decisión se enfocará en elementos temporales como aquellos relacionados con los acuerdos pre 2020.
 
La sesión de Bonn permitirá a las Partes intercambiar visiones sobre qué elementos deberán ser parte del Acuerdo y qué elementos deberán ser parte de la Decisión. Esta discusión deberá promover colaboración entre las partes alrededor de temas claves para el acuerdo, de manera que éste nos acerque a los  2 grados C como límite de incremento en la temperatura. Dada la vulnerabilidad de los países latinoamericanos, será clave que estos unan fuerzas para asegurar la durabilidad del acuerdo, mediante el establecimiento de mecanismos que permitan evaluar y aumentar permanentemente la ambición en el tiempo;  la conexión y sincronización de los medios de implementación del acuerdo en línea con la obligación de los 2 grados C límite; además de asegurar la asignación de financiamiento climático adecuado hacia las necesidades de adaptación.
 
Aunque las expectativas de avance para esta sesión no son muy altas, será importante lograr cimentar alianzas entre aquellas partes que buscan asegurar un acuerdo ambicioso que proteja a sus ciudadanos de los impactos del cambio climático. Igualmente será critico establecer lineamentos claros sobre el proceso a seguir con miras a París.   
 
Para el GFLAC es importante recalcar que la intensión del nuevo acuerdo no es la de generar nuevos compromisos y dejar de lado las obligaciones existentes bajo la CMNUCC, sino asegurar que este acuerdo nos ayude a mejorar su implementación.  
 
El financiamiento climático será un elemento fundamental tanto para el Acuerdo como para la Decisión. Por un lado, se espera que el Acuerdo contenga algunos de los siguientes elementos:
a) Un objetivo para el financiamiento, que esté en línea con el objetivo de la Convención y el del propio acuerdo, incluyendo una conexión directa entre la obligación de los 2 grados C y el papel del financiamiento como una herramienta para su obtención

b) Que contenga principios rectores claros para entender claramente qué se espera del financiamiento, que coadyuven la implementación del objetivo del financiamiento

c) Fortalecer y clarificar las responsabilidades de los Estados en la movilización de recursos financieros

d) Establecer el incremento de los flujos de financiación requerida y un proceso para su continua revisión

e) Establecer las fuentes de procedencia del financiamiento

f) Los arreglos institucionales necesarios para aclarar los roles de las diferentes entidades operativas que funcionan bajo la Convención y así asegurar la coherencia y complementación

g)  La implementación de un sistema de Monitoreo Reporte y Verificación para Financiamiento ( MRV), g) los ciclos de contribuciones financieras

h) Una meta colectiva a corto plazo de financiamiento climático
La decisión debería contener elementos primordialmente enfocados a otorgar previsibilidad en la movilización de recursos de ahora hacia el 2020; otorgar financiamiento climático para mejorar los ambientes propicios para el acceso y uso efectivo del financiamiento climático y  el establecimiento de un sistema de MRV para financiamiento climático.
RECURSOS ADP
Elements for a draft decision on workstream 2 of the ADP 2-10
Agenda
Submissions

10 aspectos sobre financiamiento que no deben faltar en el Acuerdo Climático de París

"Estos representan 10 puntos mínimos que deben ser considerados para la mejor operación de la arquitectura financiera sobre cambio climático bajo la CMNUCC y cuyos elementos deben ser integrados dentro del acuerdo a firmarse en Diciembre de 2015. Los retos son grandes, pero la labor de actores como el Comité Permanente de Financiamiento y los diversos procesos en puerta deben representar una oportunidad para hacer frente a dichos retos."

Sandra Guzmán.
Coordinadora General del GFLAC
10 ASPECTOS SOBRE FINANCIAMIENTO CLIMÁTICO QUE NO PUEDEN FALTAR EN EL ACUERDO DE PARÍS
RECURSOS GENERALES
“Negociaciones internacionales sobre cambio climático Estado actual e implicaciones para América Latina y el Caribe” de Fernando Tudela
EXTRACTO
“El presente documento plantea un análisis del estado actual de las negociaciones internacionales sobre el cambio climático, en particular en el ámbito multilateral, destacando al respecto la situación de América Latina y el Caribe. Las perspectivas que se abren en la actualidad para la región a partir de los trabajos del Grupo Ad-Hoc sobre la Plataforma de Durban para la Acción Reforzada (“Ad-Hoc Working Group on the Durban Platform for Enhanced Action”, o ADP) constituyen su principal foco de atención.

Las negociaciones multilaterales han venido sufriendo en los últimos años un fuerte desgaste, y aparecen, más que nunca, lastradas por la falta de confianza entre países. Pocos países están dispuestos a actuar en ausencia de un compromiso equitativo por parte de otros. También se ha erosionado la confianza de muchos actores en el proceso mismo. Esta confianza, que había entrado en crisis en 2009, se había logrado restablecer en buena medida en la COP-16 de Cancún y se había mantenido en la COP-17 de Durban, volvió a entrar en zona de turbulencia en la COP-19 de Varsovia, en noviembre de 2013. Muchos actores sociales consideran que este proceso, desarrollado en el marco de las Naciones Unidas, resulta irremediablemente improductivo. La retirada de muchas organizaciones no gubernamentales que participaban como observadoras en las mencionadas negociaciones de Varsovia constituye un síntoma preocupante. Los vaivenes político-electorales contribuyeron en algunos países al relativo abandono de posicionamientos proactivos que habían asumido con anterioridad. Algunos sectores empresariales reaccionaron en contra de políticas y medidas de mitigación ya establecidas o anunciadas, invocando la necesidad de atender otras urgencias y no comprometer su competitividad en épocas de crisis económica. Aunque cada vez más escasos y desacreditados, algunos grupos negacionistas, sobre todo en algunos países desarrollados, reactivaron sus campañas de desinformación, por razones ideológicas o en defensa de intereses particulares, sin que los medios académicos, ONGs y otros sectores de la sociedad civil hayan reaccionado todavía con la suficiente firmeza, oportunidad o eficacia. Mientras tanto la tozuda realidad reivindica su existencia a golpe de víctimas, pérdidas y daños por desastres relacionados con el clima en los más variados contextos geográficos y con tendencias que se han venido agravando en los últimos años, tanto por una intensificación de las amenazas climáticas como por una mayor exposición y vulnerabilidad frente a las mismas. La paradoja radica en que todo lo anterior coincide con la consolidación del consenso científico en torno al cambio climático y su origen antropogénico, y con expresiones de alarma por parte de expertos muy cualificados, que plantean ahora que esta amenaza global resulta ser mucho más grave y avanza con mayor rapidez de lo que se preveía todavía hace pocos años. El pico anual de la concentración de CO2, principal gas de efecto invernadero, rebasó en mayo de 2013 el nivel de 400 partes por millón (ppm), por primera vez en por lo menos los últimos ochocientos mil años, y el promedio anual alcanzará este nivel en el año 2015. La primera entrega del Quinto Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental de Cambio Climático, correspondiente a la Base Física y publicada en septiembre de 2013, permite constatar que los niveles de incertidumbre se han reducido respecto a los de los cuatro Informes anteriores (1990; 1996; 2001; 2007) y refleja la actual solidez de la base de conocimientos respecto al tema. El presente documento plantea un análisis del estado actual de las negociaciones internacionales sobre el cambio climático, en particular en el ámbito multilateral, destacando al respecto la situación de América Latina y el Caribe. Las perspectivas que se abren en la actualidad para la región a partir de los trabajos del Grupo Ad-Hoc sobre la Plataforma de Durban para la Acción Reforzada (“Ad-Hoc Working Group on the Durban Platform for Enhanced Action”, o ADP) constituyen su principal foco de atención.”
Cumbre de las Naciones Unidas para la adopción de la Agenda de Desarrollo Post 2015
 

23 de septiembre de 2015

Nueva York
“Con la fecha límite para la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para después de 2015, los líderes mundiales piden un ambicioso programa a largo plazo para mejorar la vida de las personas y proteger el planeta para las generaciones futuras. Se espera que este programa de desarrollo después de 2015 aborde muchas cuestiones, entre ellas, la erradicación de la pobreza y el hambre, la mejora de la salud y la educación, la construcción de ciudades más sostenibles, la lucha contra el cambio climático y la protección de los bosques y océanos.
 
Los Gobiernos están negociando, y la sociedad civil, los jóvenes, las empresas y otros sectores interesados también participan en esta conversación global. Se espera que los dirigentes mundiales aprueben este programa en la Cumbre Especial sobre Desarrollo Sostenible que se celebrará en septiembre de 2015 en Nueva York.
 
Las Naciones Unidas colaboran con los gobiernos, la sociedad civil y otras partes implicadas para aprovechar el impulso generado por los ODM y mantenerlo con un ambicioso programa que se espera sea adoptado por los Países Miembros durante la Cumbre Especial sobre Desarrollo Sostenible de septiembre de 2015.”
F U E N T E
La sustentabilidad en la agenda internacional
 
Por Mariana Castillo
Equipo Técnico GFLAC
Han pasado más de veinte años de que la comunidad internacional se comprometió bajo tres grandes convenciones[1] a detener la degradación del medio ambiente y la destrucción de los recursos naturales. Sin embargo, la pérdida de especies continúa, la contaminación del aire, agua, aire y suelos se incrementa, las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) aumentan, se pierden bosques, a costa del bienestar de los seres humanos.

Además de la crisis climática y ambiental que enfrentamos, los rezagos en materia social ponen en evidencia que los esfuerzos internacionales y nacionales no han sido suficientes. “El desarrollo sostenible reconoce que el crecimiento debe ser inclusivo y al mismo tiempo ambientalmente racional para poder reducir la pobreza y generar prosperidad, tanto para quienes viven en el planeta en el presente como para las futuras generaciones. [Sin embargo], las pautas de crecimiento han desatendido a cientos de millones de personas: 1.200 millones de habitantes aún no tienen acceso a electricidad; 870 millones están desnutridos y 780 millones aún carecen de agua potable segura y limpia; 2.500 millones de personas siguen sin servicios de saneamiento. La tierra sigue degradándose, se pierden bosques y las especies están en peligro de extinción a medida que las emisiones de carbono continúan cambiando el ambiente en el que vivimos” [2].
 
El estado actual del medio ambiente y su relación con el bienestar de nuestras sociedades ha sido rigurosamente documentado[3], y es grave constatar que el modelo actual de desarrollo basado en la quema de combustibles fósiles y en el crecimiento económico (crecimiento del PIB) como principal, cuando no el único, indicador de “progreso”, que nos está llevando a una crisis ecológica sin precedentes y poniendo en riesgo a la civilización.
 
Ante este escenario, resulta urgente que la sustentabilidad[4] ocupe un lugar central en la agenda internacional de desarrollo. Sin embargo, es fundamental que el desarrollo sustentable (o sostenible como se está incorporando en la agenda de Naciones Unidas) se establezca como prioridad ante el desarrollo económico que se ha conseguido a través de altos niveles de degradación del ambiente y la explotación de recursos naturales. Es decir, que verdaderamente logre el balance entre sus tres pilares: el social, económico y ambiental; sin la preponderancia del económico, como ha sucedido hasta ahora.
 
En septiembre de este año cumple el plazo para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, con algunos avances, pero aún insuficientes. Ante el escenario de incumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y de la existencia de los grandes retos que enfrenta la humanidad, en Rio+20 en 2012, se echa a andar el proceso de construcción de los ODS, como parte de la agenda para después de 2015. Se estableció que estos objetivos deberán tener un balance entre los tres pilares del desarrollo sostenible; es decir, en sus evaluaciones periódicas, tendremos que tener en cuenta que el éxito de los mismos estará en la integración efectiva de estos tres pilares.
 
Después de más de dos años de consultas y negociaciones, el 2 de agosto 2015 los 193 Estados miembro de Naciones Unidas aprobaron el documento Transforming our World:The 2030 Agenda for Sustainable Development[5], el cual consta de 17 objetivos de desarrollo sostenible y 169 metas que serán evaluados por medio de indicadores adaptados a las condiciones de cada país. Este documento será adoptado oficialmente en la Cumbre sobre Desarrollo Sostenible. Que se llevará a cabo del 25 al 27 de septiembre de este año en Nueva York.
 
[1] Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, Convención sobre Diversidad Biológica y Convención contra la Desertificación. Además de estas grandes convenciones se han firmando una cantidad importante de acuerdos ambientales, sin que se logré detener la destrucción de los ecosistemas.
[2] Véase Banco Mundial, “Objetivos de desarrollo del milenio. Objetivo 7. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente para 2015”, en http://www.bancomundial.org/odm/ medio-ambiente.html (fecha de consulta: 24 de agosto de 2015).
[3] Por ejemplo, la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio, los Informes GEO del PNUMA, los reportes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés).
[4] El concepto de sustentabilidad ha sido ampliamente debatido. En la agenda internacional, el desarrollo sustentable cobra importancia a partir de la publicación del informe “Nuestro futuro común” en 1987 y significó un nuevo paradigma de desarrollo a partir de la integración del crecimiento económico, la equidad social y la protección ambiental. Se retoma después en la Declaración de Río de 1992, y en 2012 en el documento “El Futuro que Queremos”, aprobado en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sustentable (Río+20).
Desarrollo sostenible y sustentable no son sinónimos, sin embargo en ocasiones se usa de manera indistinta, contribuyendo a la confusión conceptual de ambos conceptos.
[5] El documento oficial se puede consultar en: https://sustainabledevelopment.un.org/content/documents/7891Transforming%20Our%20World.pdf
La ambiciosa agenda para los próximos 15 años, reúne una serie de tareas para luchar contra la pobreza, la inequidad y los problemas ambientales, incluyendo cambio climático.

Incluye un:
1) preámbulo
2) declaración
3) 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible
4) Medios de implementación (ligados a la Agenda de Acción de Addis Abeba)
5) seguimiento y revisión

Sin embargo,  la agenda se encuentra corta en aspectos estructurales claves para promover el desarrollo sustentable y la erradicación de la pobreza, como lo son las causas del cambio climático que demanda cambios en el modelo de desarrollo imperante, como un viraje en nuestros sistemas de producción y consumo, la inmediata eliminación de subsidios a los combustibles fósiles, y el dejar de financiar actividades que incrementa la degradación ambiental, la pobreza y exacerban las desigualdades. 
El cambio climático fue incorporado en el documento Transforming our World:The 2030 Agenda for Sustainable Development, en el preámbulo, en la declaración y en el ODS13, “Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos”.  Vale la pena señalar que de los 17 ODS, 11 tienen vínculo directo con temas ambientales, lo que subraya importancia de la sustentabilidad como eje articulador de la nueva agenda.
 
Queda pendiente un asunto no menor, de dónde vendrá el financiamiento para alcanzar los ODS. Y es que la Agenda de Acción de Addis Abeba (AAAA) tendría que haber sido el soporte para asegurar la implementación de la agenda al 2030, sin embargo, nos quedó a deber. En materia de financiamiento climático, sigue pendiente la discusión sobre la adicionalidad del financiamiento y sobre nuevos recursos.
 
Es decir, el texto nos da mucho para avanzar. “Por primera vez hay un documento de Naciones Unidas que vincula el desarrollo, la reducción de la pobreza y el cambio climático, eso es muy importante”[1]. En este sentido, la vinculación del proceso climático bajo la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) y la Agenda 2030 resultará clave de ahora en adelante. El reto ahora está en que los países se apropien de esta agenda. Hay una importante ventana de oportunidad para que sector público y privado promuevan a partir de esta agenda más proyectos con criterios de cambio climático y sustentabilidad. La adopción de esta agenda es sólo un primer paso que requerirá profundos cambios en políticas públicas y sistemas de gobernanza, así como del flujo de financiamiento para su cumplimiento.
 
[1] Diego Martinez Schütt, Policy Analyst on Post-2015, CAFOD, Webinar “Análisis de los resultados de la Agenda de Acción de Addis Abeba (AAAA) surgida en la 3ra. Cumbre Financiación para Desarrollo”, agosto 26, 2015.
Como sociedad civil nos toca monitorear el mecanismo de revisión y seguimiento de la AAAA y Agenda 2030, para que efectivamente la primera se convierta en uno de los medios de implementación para alcanzar los ODS. Asimismo, durante este año nos queda empujar para que la Conferencia de las Partes (COP21), a finales de este año, construya a partir de este consenso y se logre incrementar la ambición necesaria para efectivamente evitar un incremento de temperatura más allá de los 2 grados centígrados, y evitar los efectos irreversibles que los efectos del cambio climático tendrán en el planeta y por consiguiente en nuestras sociedades. Lo que está en juego no es poco.
FUENTE
"En la Cumbre de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de septiembre de 2010, los Estados Miembros dieron algunos pasos encaminados a promover el programa de desarrollo para después de 2015. En junio de 2012, durante la Conferencia de Río+20 sobre Desarrollo Sostenible, los Estados aprobaron el documento titulado «El Futuro que queremos», en el que se ponía en marcha el proceso de elaboración del programa de desarrollo para después de 2015. Ese proceso incluía la creación del Grupo de Trabajo para los Objetivos del Desarrollo Sostenible, el Comité de Expertos Intergubernamental para la Financiación del Desarrollo Sostenible y el Foro Político de Alto Nivel.
 
Solicitado por los Estados Miembros el informe de síntesis del Secretario General «The Road to Dignity by 2030» es el resultado de una conversación global y un proceso intergubernamental que ha tenido en cuenta un amplio rango de recomendaciones, informes clave, voces y puntos de vista de muchos sectores y partes implicadas.

El informe presenta una visión a considerar por los Estados Miembros a la hora de llevar a cabo sus negociaciones.
En septiembre de 2015, se espera que líderes de todo el mundo lleguen a un acuerdo sobre una agenda histórica y de largo alcance para los próximos 15 años."
The Road to Dignity by 2030: Ending Poverty, Transforming All Lives and Protecting the PlanetSynthesis Report of the Secretary-General On the Post-2015 Agenda
Consulta todos los recursos sobre el tema ofrecidos en la página oficial de la ONU
Versión final del documento a discutirse en septiembre de 2015 (FUENTE: ONU)
Análisis de los resultados de la Agenda de Acción de Addis Abeba (AAAA), surgida en la

"Tercera Cumbre sobre Financiación para el Desarrollo"

 
26 DE AGOSTO
El objetivo de este webinar fue el de analizar el resultado de  la AAAA y su impacto

¿Qué nos queda de positivo de Addis y en qué temas quedo débil la Agenda?
 
¿Cómo está afectando Addis al proceso Post-2015? 
 
¿Cuáles son los principales vacíos/temas pendientes?

¿Ayuda el resultado de Addis a los objetivos de financiamiento climático?

 
Moderado por:
Mariana Castillo
Equipo Técnico GFLAC

 
Patricia Miranda
Investigadora y Analista en temas financieros
Fundación Jubileo- Bolivia
  • Los resultados en Addis Abeba no reflejan un compromiso entre gobernantes dentro del marco del acuerdo global para reducir la pobreza, la desigualdad y la lucha contra el cambio climático.
  • Fueron negociaciones poco transparentes y participativos.
  • No se dieron cambios sistémicos
Puntos débiles:
  • No hay un compromiso explícito en el texto para resolver los enormes desafíos.
  • Dentro del marco global no se aprobó la democratización de las decisiones sobre el sistema tributario internacional.
  • Las decisiones se llevan a cabo en la OCDE y no reflejan el punto de vista ni las necesidades de los países en desarrollo.
  • Se aprobó un comité dentro de ECOSOC con expertos en cooperación internacional en cuestiones de tributación. Éste se reunirá con más frecuencia y va a ir incorporando la participación de países en desarrollo.
  • El tema de la deuda es importantes. Lo que se buscaba era una especie de cuerpo intergubernamental que tratara los temas de la deuda y que se incorporaran otros criterios que permitieran vincular la deuda con los Post 2015. Esto no se ha logrado.
  • Con estos dos puntos se puede decir: “No hay voluntad política para generar cuerpos intergubernamentales más participativos y transparentes al interior de Naciones Unidas.”
Lo positivo:
  • En comparación con Doha, hay una mayor inclusión en temas de género, pero aún muy lejos de reconocer la relación macroeconómica de la mujer.
  • Se establece un mecanismo de facilitación de tecnología para apoyar el logro de los ODS.
  • Se logró aprobar que haya un seguimiento al proceso de financiamiento para el desarrollo a través de un foro anual como parte del proceso económico social. Se reunirá 5 días al año.
  • Se introdujo la importancia de que se represente para los países de ingreso medio la ayuda social para el desarrollo, los nuevos recursos concesionales y la inversión en la diversificación de la producción.
Sobre cómo afectó Addis la Agenda 2030:
  • Primero era el Acuerdo de Addis Abeba (AAA) y se cambió a Agenda de Acción de Addis Abeba (AAAA): “Todos sabemos que pasar de acuerdo a agenda es bajar la categoría.”
  • Se calcula que se van a necesitar entre 3,500 a 5,000 millones de dólares por año para financiar los objetivos.
  • El proceso de financiamiento para el desarrollo no se trata sobre negociar recursos financieros sino de centrar las condiciones sistémicas para que los países puedan incrementar recursos de diversas fuentes tanto internas como externas.
  • El desafío no es sólo mantener los logros alcanzados, sino evitar un retroceso.
  • Es una Agenda vaga e insuficiente para impulsar un cambio transformacional.
  • Las principales fuentes de financiamiento de la Agenda 2030 provendrían del sector privado. "ESTO HA SIDO UNO DE LOS PRINCIPALES IMPACTOS QUE VEMOS DE LAS DECISIONES TOMADAS EN ADDIS."
  • Los países desarrollados no quieren mostrar compromisos de financiamiento. La peor parte es que se llegó a una metodología de “take it or leave it” (tómalo o déjalo).
Diego Martínez Schutt
Analista político sobre agenda Post 2015
CAFOD
¿Cómo la Agenda Post 2015, que ya se ha dado en llamar Agenda Post 2030 ha incorporado el tema de Addis?
  • Se sabe que hubo intento de países desarrollados a hacer “bullying” a países en desarrollo y pusieron bajo mucha presión a algunos países.
  • La importancia que se veía en el tema de cambio climático es que desde la perspectiva sostenible, la idea era que Addis repercutiera en la Agenda 2015 y se diera un mensaje contundente sobre la necesidad de propuestas globales. Todo esto se quedó en palabras.
  • El único avance fue la reafirmación de Acuerdos que ya han sido tratados anteriormente.
  • Addis incluye referencias superficiales sobre cambio climático.
  • No se reflejó un mensaje claro acerca de cómo la Agenda 2030 debería de incluir a Addis. No hay claridad de dónde va a provenir el financiamiento para implementar ambas agendas.
  • “No hubo claridad en relación al financiamiento climático y de desarrollo, incluyendo una definición de adicionalidad, que es que el financiamiento climático debería de ser adicional a los compromisos ya existentes de financiamiento para el desarrollo”.
  • No hubo compromisos para terminar con los subsidios de combustible fósil. Actualmente los subsidios son enormes.
  • El sector público y privado tienen que compartir riesgos y recompensas e incluir mecanismos de rendición de cuentas con normas sociales y ambientales.
Javier Surasky
Coordinador de Investigación y Análisis
CEPEI
  • El título del documento es un tema que hay que teer en cuenta: “Agenda de acción” trasluce que son documentos que no generaron concenso. Cuando aparece el término agenda y no programa, denota que algo estuvo mal en el marco final de los acuerdos.
  • Se confirmó la tendencia de que la ayuda oficial es una suerte de maquillaje para impleentar algunas otras políticas.
  • La AOD va perdiendo importancia, pero sigue siendo la fuente fundamental para los países en desarrollo. Por más que se insiste en sostenerlo, ese influjo en la práctica tiene cada vez menos relevancia.
Temas para la región donde se han visto resultados visibles:
  • Las instituciones financieras siguen determinando sobre lo que tiene que ver con deuda soberana.
  • Hace algunas semanas un comité Ad. Hoc. Creado dentro de la Asamblea General sobre el tema de reestructuración de deuda soberana consiguió aprobar principios básicos de gestión de deuda soberana, pero no se incluyó en el texto de Addis.
  • En materia de inspección fiscal, se debe recordar que hubiese sido fundamental incluir variables: “uno de los flujos más importantes que están circulando por el mundo y que triplican la AOD son los flujos generados por actividades internacionales ilícitas”.
  • Hay una reapertura absoluta del sector privado sin haberse acordado ningún tipo de agenda global o límites que tengan que ver con el cuidado y gestión de los flujos privados. Se piensa en un “código de conducta obligatorio” para las empresas, pero esto no se consigue. 
  • Se habla de nuevas fuentes de financiamiento para el desarrollo, pero no hay debate sobre fuentes más novedosas.
  • En resumen, lo que pasó en este encuentro, más allá de las fortalezas de algunos temas, fue “la falta de vocación política por comprometerse efectivamente en procesos innovadores creativos que puedan llevar a un financiamiento de desarrollo que termine siendo realmente estable, efectivo y que cuente con los recursos que efecetivamente se necesitan”.
Sobre la relación entre Addis y Post 2015:
  • Aunque se esperaba más del documento resultante de Addis en relación con la Agenda 2030, se empezó a dejar el proceso de negociación para pasar al proceso de implementación.
  • Addis debería de haber sido enfocado en procesos de financiamiento para la implementación, pero se dejó muchos pendientes.
  • “Cada vez que se convoca a una conferencia sobre financiamiento para el desarrollo ocurre algo a escala mundial que justifica los malos resultados”.
  • “Se debe pensar en el financiamiento partiendo de las necesidades efectivas de desarrollo, y estamos partiendo desde condiciones contextuales que afectan sobre todo los flujos y la voluntad de acción de los países donantes tradicionales”.
 
Relación con la COP21:
  • Vamos hacia la COP21 con pocas fortalezas y bastantes miedos.
  • No existe la conciencia de que la inversión que se va a requerir no es un COSTO sino una INVERSIÓN en beneficio de la continuidad de la vida en el planeta.
  • "El problema central en todo el proceso es que los tomadores de decisiones no tienen claro cuáles deberían de ser las prioridades globales: 1) Mantener la vida sobre el planeta, 2) promover el desarrollo y 3) generar un financiamiento partiendo de estas dos variables."
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