Copy
Boletin GFLAC
Octubre 2016 
View this email in your browser
FINANCIANDO EL CAMBIO SIN CAMBIAR EL CLIMA
"Temas claves de la COP22"
http://www.cop22.ma/es
CONTENIDO
 
ARTICULOS COP22
 
1. La agenda de Marrakech y los primeros pasos en la implementación.
Por Enrique Maurtua Konstantinidis
Director de Cambio Climático, FARN
 
2. Hacia la cumbre climática en Marruecos.
Por Marcela Jaramillo
Asesora política,  E3G
 
3. Marrakech: Crear las condiciones adecuadas para mantenernos en ruta para no exceder los 1.5ºC.
Por Lina Dabbagh
Senior Policy Coordinator
Climate Action Network-International (CAN)
 
4. Qué esperar de la COP 22.
Por Daniel Chacón
Iniciatica Climática de México, ICM

5. COP 22: En donde la juventud no puede quedar fuera
Danaé Espinoza
Co-Coordinadora del Movimiento de Jóvenes Latinoamericanos y Caribeños frente al Cambio Climático - CLIC! 

6. GUATEMALA,  País Particularmente Vulnerable al Cambio Climático, Avanza en el Cumplimento de su INDC y del Acuerdo de Paris con Importante Arquitectura Nacional.
Por Alejandra Sobenes
Investigadora del  IDEADS - Instituto de Derecho Ambiental y Desarrollo Sustentable- / Integrante del Equipo Técnico de GFLAC / Miembro de la Comisión Mundial de Derecho Ambiental de la Unión Internacional  de Conservación de la Naturaleza- UICN-/ Miembro de la Delegación Oficial de Guatemala ante  la COP22 de la CMNUCC.
 
 
CONTRIBUCIONES MIEMBROS
 
7. “Desigualdad en el ingreso, inclusión social y movilidad”.
Aimée Aguilar Jaber, Economista en el Foro Internacional de Transporte de la OCDE
 
8. "Por un Presupuesto que Fortalezca la Sustentabilidad en México".
Por Sandra Guzmán
Coordinadora General, GFLAC
 
9. Resumen de la 14ª reunión de la Junta Directiva del Fondo Verde del Clima. 
Por Andrea Rodríguez,
Abogada sénior AIDA
 
10. Pasos para no superar los 1,5ºC: ¡Eliminación progresiva de los hidroflurocarburos listo!
Por Lina Dabbagh
Senior Policy Coordinator
Climate Action Network-International (CAN)
 

11. Ciudades y gobiernos locales actores clave en la Nueva Agenda Urbana.
Por Xtabai Padilla
ITDP-México/Equipo técnico del GFLAC.

 
PROXIMOS SEMINARIOS EN LÍNEA

 
12. Noviembre 2: "Climate and SDG finance - Twin means of implementation". 
13. Noviembre 3- “Reporting of climate finance under the UNFCCC". 
14. Noviembre 4: "La COP22: Cita estratégica para la sociedad civil de América Latina".
 

INVITACIONES
 
15. FLACSO ARGENTINA
 
16. Instrumentos innovadores para apoyar la eficiencia energética: Experiencias de las Instituciones Financieras en América Latina y Asia.
ARTÍCULOS COP22
1. La agenda de Marrakech y los primeros pasos en la implementación.
Por Enrique Maurtua Konstantinidis
Director de Cambio Climático, FARN
En Noviembre todos los países del mundo se reunirán nuevamente para avanzar sobre los compromisos climáticos que se acordaron en París hace casi un año. El Acuerdo de París marcó un hito en las negociaciones climáticas, generando un instrumento legalmente vinculante que aplica para todos los países del mundo en materia de reducción de emisiones y de asistencia para los más vulnerables.

El Acuerdo generó un impulso lo suficientemente grande como para cumplir los requisitos para entrar en vigor en menos de 1 año, incluyendo a los dos grande jugadores de este escenario mundial, Estados Unidos y China. Esta inercia del acuerdo se acompaña de los recientes acuerdos de aviación internacional y Gases refrigerantes en donde, para el primero, la ICAO se comprometió a que el crecimiento de las compañías aeronauticas sean carbono neutral a partir de 2020, y para el segundo, los países en el marco del protocolo de Montreal acordaron detener la producción y consumo de gases refrigerantes contaminantes para ser reemplazados en plazos diferenciales para diferentes países pero en el rango de los próximos 20 años. Estas dos decisiones recientes, atienden un significativo número de emisiones a nivel mundial.

Ahora bien, todos en la comunidad climática saben que el Acuerdo de Paris no es perfecto ni detallado, pero que sí da los marcos generales que se necesitan para  reglamentar los detalles de la implementación de cada uno de los artículos. Por eso, la COP 22 es una reunión importante, aunque menos mediática, por así decirlo. La agenda de este año incluye las características de las contribuciones climáticas presentados (iNDCs/NDCs), y la estructuracion de la discusión para revisar los mismos. Recordemos que la decisión de París reconoce esta brecha y convoca a los países a mejorar sus compromisos antes de 2020 para ponerlos en línea con el objetivo de largo plazo y para ello también plantea dos diálogos facilitados, uno en 2016 y otro en 2018, cuyas características deberán ser estructuradas en la COP22.

Otro de los temas importantes de Marruecos estará ligado al financiamiento climático. El Acuerdo de parís plantea que entre 2020 y 2025 los países desarrollados deben aportar 100mil millones de dólares anuales para el fondo verde climático. En este momento el fondo cuenta con menos de 10mil millones y los países deben acordar sin demoras de qué manera llegarán a esos 100mil mkllones en tan sólo 4 años. Si bien varias reuniones previas de alto nivel y de nivel ministerial ocurrieron este año para allanar el camino, la COP22 tiene que concluir con una decisión que defina este camino.

Finalmente, la COP22 será la primera reunión de los miembros del Acuerdo de París, esto para muchos cae como sorpresa, ya que no todos esperaban que el Acuerdo entre en vigor para esta COP. A la fecha los miembros son solamente 86 y la agenda es relativamente breve por lo que se espera que las reuniones sean más acotadas, y posiblemente más formales, pero esto no quita que se pueda empezar a avanzar en decisiones importantes para la implementación del Acuerdo.
Por todo esto, se prevén muchas expectativas para la COP de Marruecos, que debe ser el primer de los pasos de la implementación del nuevo régimen climático.
2. Hacia la cumbre climática en Marruecos.
Por Marcela Jaramillo
Asesora política,  E3G
Entre el  7 y 18 de Noviembre se estará llevando a cabo la COP22 en Marruecos. Esta es la primera cumbre climática luego del histórico Acuerdo de Paris alcanzado en diciembre del año pasado. La COP22 se celebrará en medio de un ambiente positivo gracias a la rápida entrada en vigor del Acuerdo que tendrá lugar el próximo 4 de Noviembre; luego de alcanzar en tiempo record la ratificación de 55 países y el cubrimiento del 55% de las emisiones globales, requisitos mínimos definidos. A finales de Octubre más de 90 países ya han ratificado el acuerdo, incluyendo 19 de Latinoamérica y el Caribe.

Para sumar al ambiente positivo,  recientemente se lograron  importantes acuerdos globales para la reducción de emisiones de gases efecto invernadero, como la eliminación de HFC, la reducción de emisiones en la industria de aviación y avances en el transporte marítimo; además según el último reporte de la Agencia Internacional de la Energía, las energías renovables se convirtieron en la mayor fuente de generación eléctrica instalada en el mundo en el 2015. La acción en estos sectores será fundamental en el logro del objetivo de Paris de limitar el incremento de la temperatura global a menos de 2°C e incluso 1.5°C. 
 
¡Manos a la obra!

Pero no todo es bombos y platillos en COP22; las partes deberán ponerse manos a la obra para avanzar en la efectiva implementación del acuerdo de Paris. El éxito de esta COP dependerá de la capacidad de avanzar trabajo preparativo en las diferentes áreas del Acuerdo de Paris con agendas definidas y planes de trabajo ambiciosos y con tiempos específicos.

En Marruecos, se realizará la primera sesión del Acuerdo de Paris (CMA1). Allí se deberá definir el libro de reglas que guiará la implementación del Acuerdo de Paris. Dada la magnitud de esta tarea será necesario dejar esta primera sesión abierta por un tiempo prolongado para permitir el desarrollo del reglamento. Sin embargo, será crítico que los países definan una fecha específica para el cierre de la CMA1, idealmente se debería acordar completar el trabajo y cerrar en el 2018, de manera que se dé certeza del compromiso de las partes para la efectiva implementación del acuerdo para el 2020. Esta primera sesión permitirá la participación de todas las partes de la convención - incluso aquellas que están aún en proceso de ratificación - asegurando así que el proceso sea inclusivo.

Este mismo espíritu de trabajo deberá ser replicado en las diferentes áreas de trabajo en COP22.  Entre los puntos que requerirán avance importante  se encuentran la organización del trabajo para el fortalecimiento de las contribuciones nacionales (NDCs), la definición de las modalidades y reglas para el reporte de financiamiento así como para el desarrollo del balance global,  primero de los cuales que tendrá lugar en 2018. Y, por primera vez el Mecanismo Internacional de Varsovia para Pérdidas y Daños será evaluado; aunque esta evaluación puede ser un poco prematura dada el corto tiempo de operación del mecanismo, es una oportunidad para acordar una nueva fecha de evaluación para mantener una revisión cíclica de este importante mecanismo de la convención.
 
El Acuerdo de Paris dio un enfoque balanceado en temas de mitigación, adaptación y medios de implementación. Además, generó una fuerte agenda de trabajo en temas de transparencia.  Sera importante asegurar que este enfoque se siga reflejando en el trabajo para su implementación. Por ejemplo, mediante el fortalecimiento de los vínculos entre la mitigación y la adaptación en cuanto a las NDCs y el financiamiento; en este último las partes deberán decidir en esta COP22 sobre el futuro del Fondo de Adaptación, asegurando su continuación y fondos para su operación.
 
Acción pre-2020, avanzando a paso firme
 
Ya que la acción climática no puede esperar, la ambición pre-2020 debe avanzar a paso firme. Es por esto, que es muy bien recibido que en Marruecos se realice un dialogo de facilitación enfocado en este tema. Será vital la vinculación de las agendas de construcción de capacidades y financiamiento, dos temas fortalecidos en Paris y claves para que todos los países logren avanzar hacia los objetivos del acuerdo.
 
El financiamiento también será un tema central a tratarse en varios eventos. Durante la pre-COP los países industrializados presentaron la hoja de ruta para cumplir con su compromiso de asegurar el flujo de US $100mil millones hacia países en desarrollo para soportar la acción climática. Este anuncio ha sido bienvenido, y será importante que las discusiones sobre financiamiento en esta COP se caractericen por su enfoque en la calidad del mismo –por ejemplo su costo, accesibilidad e impacto, así como su planeación estratégica y vínculos con la agenda de capacidades - y no solo en la cantidad. Varios de los eventos a tener en cuenta en financiamiento incluyen el dialogo ministerial de financiamiento, la reunión de los bancos centrales, el Día de Financiamiento Climático 2016 y la reunión del Club de Financiamiento para el Desarrollo Internacional.
 
Luego del éxito alcanzado en el 2015 y los excelentes avances durante este año, la COP22 deberá  capitalizar en el buen momento  para definir una agenda de trabajo ambiciosa y clara que  permita avanzar de manera segura hacia el logro de los objetivos del acuerdo de Paris. 
3. Marrakech: Crear las condiciones adecuadas para mantenernos en ruta para no exceder los 1.5ºC.
Por Lina Dabbagh
Senior Policy Coordinator
Climate Action Network-International (CAN)
Con el Acuerdo de París entrando en vigor a menos de once meses después de la COP 21, líderes de gobierno han demostrado su voluntad para tomar medidas decisivas para enfrentar el cambio climático. A pesar de ese inmenso logro, el Acuerdo de París se basa en los objetivos climáticos nacionales (Contribuciones Nacionales Determinadas, NDCs por sus siglas en inglés), y todavía falta mucho por hacer para alcanzar el objetivo del Acuerdo de limitar el aumento de la temperatura máxima a 1.5°C por encima de los niveles pre industriales.

El sistema consagrado en París para que los países incrementen su ambición establece revisar los objetivos de reducción de emisiones y la provisión de financiamiento de todos los países cada cinco años. Se prevé que, en ese ejercicio, llamado “Balance mundial”, los países llegarán a obtener compromisos cada vez más fuertes. La primera revisión sucederá en el año 2023.

Como 2023 es muy tarde y la CMNUCC, tradicionalmente, no se caracteriza por llevar a cabo revisiones colectivas que desencadenan mayor ambición, es importante tomar nota de dos eventos previos a 2023 que puedan resultar en un aumento de la ambición inmediato y que aparte pueden servir de ejemplo para el mecanismo del “Balance mundial”. Esos eventos son, los “diálogos facilitadores 2016 y 2018”.

El diálogo facilitador en 2016 revisará los avances alcanzados a la fecha, tomando en cuenta los compromisos de mitigación del segundo periodo de Kioto y de Cancún; así como los compromisos de financiamiento, entre otras. Habrá un análisis técnico y un evento de alto nivel para respaldar dicha revisión. El proceso técnico se centrará principalmente en la evaluación de la ambición pre-2020 y en el evento de alto nivel se discutirán cómo estas recomendaciones deben ser tomadas en cuenta hacia adelante. Será importante que ese dialogo facilitador, se convierte en un momento transparente y catalítico. Debe ser un momento que ayudaría a entender las dificultades que enfrentan los países en combatir el cambio climático para discutir soluciones sobre cómo superar estas dificultades juntos

Del diálogo de facilitación 2018 esperamos que sea un momento para mirar hacia el futuro, analizando lo que debe suceder para lograr nuestro objetivo común de no exceder los 1.5ºC y un momento de poner presión sobre los países de revisar sus NDCs. Un elemento importante para tal análisis será la inclusión de los resultados del Reporte Especial del IPCC. Es crucial encontrar las oportunidades en cómo podemos acelerar la transición hacia un mundo sin carbón. No debe ser sólo un ejercicio de balance, sino sobre todo un momento para ayudar a los países a identificar futuras oportunidades para la acción.

En resumen, para aumentar la ambición actual de los países ambos diálogos serán muy importantes. Resulta crucial para el éxito de la COP22 que el dialogo facilitador de este año sea exitoso y de mayor claridad sobre cómo el diálogo facilitador 2018 será desarrollado.
 
4. Qué esperar de la COP 22.
Por Daniel Chacón.
Iniciativa Climática de México, ICM
La COP 21 fue un poco como las películas románticas de siglo pasado, donde, después de pasar por una serie de vicisitudes, los enamorados finalmente logran su sueño y se casan en una bonita ceremonia en una hermosa capilla o a la orilla del mar. La película termina ahí con el clásico The End. Posiblemente la vida matrimonial subsecuente de los personajes de la película romántica ya no tiene interés dramático y por ello resulta obviada en la trama. La COP 21, el acuerdo de París y su ratificación reciente es como el happy end de la boda, mientras que la COP 22 es como la trama posterior de las viejas películas con la diferencia de que lo que realmente importa es lo que sigue. La COP 22 debe enfocarse en lo que sigue, es decir, en “cómo” hacer realidad los ofrecimientos de reducción de emisiones que se hicieron para el Acuerdo de París.

El panorama se está clarificando más o menos en el sector de generación de electricidad donde la competitividad de las energías renovables está desplazando de manera contundente la nueva generación con combustibles fósiles o nucleares. La energía solar y, en menor medida, la energía eólica, están constituyéndose en factores disruptores del status quo energético que están tomando fuera de guardia a las energías convencionales. Ante la embestida renovable, los grandes intereses ligados a la industria del petróleo y gas, especialmente la modalidad del fracking, intervienen en cuanto pueden para obstaculizar la penetración de las energías renovables. La COP 22 deberá contribuir al afianzamiento de la transición energética elevando el perfil político de dicha transición que ya tuvo un buen impulso en la COP 21 pero que requiere de un esfuerzo mayor para entronizarse. Aprovechando que la economía de las renovables ya es un argumento contundente, es fundamental un nuevo nivel político proveniente de la COP 22 que se apoye en este argumento para vencer la resistencia de los intereses particulares.

Siguiendo con el tema energético, la movilidad eléctrica se está perfilando como el siguiente disruptor del status quo energético. El acelerado abaratamiento de las baterías propiciado por los emprendimientos de Tesla y otros, amenaza con colapsar la industria petrolera, pudiendo significar un cambio de paradigma en menos de diez años. También este tema debe resaltarse en la COP 22.

Ningún país puede suponer que bajar sus emisiones a los niveles requeridos para evitar una catástrofe planetaria es una tarea sencilla. Incluso quienes tienen una matriz energética renovable, como aquellos que cuentan con riqueza hidrológica, comparten con el resto del planeta los problemas del transporte motorizado con combustibles fósiles, la agricultura y la ganadería generadora de CO2, la deforestación, los incendios forestales y la quema de pastizales, amén de procesos industriales y edificaciones que también generan gases de efecto invernadero.

En todos estos sectores, descontando el energético, la competitividad económica con el business as usual no es tan contundente. Y el problema que tenemos es que los actores económicos siguen sin entender que el cambio climático es una externalidad que requiere voluntad política, esfuerzo, y dinero para mitigarla. Quieren que todo lo que se proponga sea rentable económicamente y que pueda realizarse sin mayor esfuerzo. La COP 22 debe dejar claro que las externalidades se deben pagar ahora que todavía hay tiempo y es factible hacerlo. Después, las externalidades serán ciertamente impagables. 
5. COP 22: En donde la juventud no puede quedar fuera
Danaé Espinoza
Co-Coordinadora del Movimiento de Jóvenes Latinoamericanos y Caribeños frente al Cambio Climático - CLIC! 
Millenials, somos una generación en donde la tecnología, lo visual y lo rápido se ha tornado algo habitual en nuestras vidas, a tal grado que olvidamos en un cerrar de ojos mucha de la información y experiencias que recibimos en el presente para dedicarnos a futurizar. 
 
Sin embargo, es curioso que, a pesar de ser una generación digital, junto con las que vienen pisándonos lo talones, las campañas, proyectos y acciones para combatir el cambio climático son impulsadas en su mayoría por la juventud actual de entre 18 y 35 años. 
 
Justo las redes sociales han facilitado la difusión de información climática, sobre desarrollo sostenible, género, derechos humanos y asentamientos urbanos, por mencionar algunos pero, el cambio climático es en donde los jóvenes tienen más campo de acción e inclusión. 
 
Más allá de conocer y manejar las llamadas TICs, tenemos la experiencia para incidir en política pública e internacional como lo hacemos en cada COP de UNFCCC. De hecho, desde la COP 20 en Lima, Perú se demostró que estamos trabajando a nivel local en nuestros respectivos países para impulsar estrategias de concientización, implementación y desarrollo de tecnología, periodismo, educación y gestión internacional con diferentes stakeholders para hacer frente al calentamiento global. 
 
En la COP 21 se reafirmó que tenemos el poder y la experiencia suficientes para incidir en un documento como lo fue el Acuerdo de París y la lucha por mantener el tema de Equidad Intergeneracional plasmado en papel y ratificado. Contactar a nuestras respectivas delegaciones nacionales, mostrarles nuestro trabajo y dar insumos como sociedad civil, que en su mayoría como jóvenes somos, es una labor impresionante que demuestra nuestra capacidad de acción y que vamos en serio en lo que hacemos. 
 
Esta COP 22 estará llena de jóvenes que queremos, podemos o que ya estamos en el quehacer climático y que podemos aportar mucho a los mecanismos de implementación del Acuerdo de París. 
 
El 2020 parece lejano y el clima le gana al tiempo. La madre tierra no espera, ella actúa para remediar los daños que como humanidad le hemos ocasionado y nuestra especie, como muchas otras que comparten éste mundo, está en riesgo. 
 
Sí, somos la juventud digital pero poco a poco hemos entendido que mediante la experiencia de nuestros ancestros para cuidar a la Pachamama, la nuestra y la de las generaciones que vienen, está en nuestras manos el conservar la vida en nuestro único hogar, La Tierra. 
6. GUATEMALA,  País Particularmente Vulnerable al Cambio Climático, Avanza en el Cumplimento de su INDC y del Acuerdo de Paris con Importante Arquitectura Nacional.
Por Alejandra Sobenes
Investigadora del  IDEADS - Instituto de Derecho Ambiental y Desarrollo Sustentable- / Integrante del Equipo Técnico de GFLAC / Miembro de la Comisión Mundial de Derecho Ambiental de la Unión Internacional  de Conservación de la Naturaleza- UICN-/ Miembro de la Delegación Oficial de Guatemala ante  la COP22 de la CMNUCC.
Guatemala, país megadiverso y pluricultural, ubicado en el istmo centroamericano, es un país particularmente vulnerable al cambio y la variabilidad climática[1] que ya está sufriendo una carga adicional, anormal  y desproporcionada de los efectos negativos del cambio climático.  El  Estado de Guatemala reconoce  el fenómeno del cambio y la variabilidad climática como un asunto de seguridad en sus diferentes manifestaciones.  Reconoce que, para afrontar ese fenómeno, es necesario tomar  medidas urgentes, apropiadas y sostenidas, en las cuales se involucre a todos los sectores y a toda la población, en cada uno de sus roles, según su responsabilidad transgeneracional, así como a todas la instituciones públicas,  partiendo de sus correspondientes competencias institucionales.[2]

Desde el año 2009, Guatemala construye una sólida arquitectura legal e institucional para enfrentar los desafíos del cambio climático.  En ese año, se emitió la primera Política Nacional de Cambio Climático (Acuerdo Gubernativo 329-2009) –una de las primeras a nivel de Latinoamérica y del mundo- que establece las principales directrices y orientaciones para conducir al Estado y sus instituciones en la ruta que le permita prepararse ante ese fenómeno.  Esa Política, sentó las bases para la elaboración de la Ley Marco para Regular la Reducción de la Vulnerabilidad, la Adaptación Obligatoria ante los Efectos del Cambio Climático y la Mitigación de Gases de Efecto Invernadero (Decreto 7-2013 del Congreso de la República), la segunda Ley en Latinoamérica en  su género.

La Ley ordena  la urgente y necesaria inclusión del abordaje del cambio climático y sus efectos dentro del Sistema Nacional de Planificación Nacional. Para ese fin, ordena la elaboración del Plan de Acción Nacional de Cambio Climático (que abarca los temas de la adaptación y de la  mitigación) y, derivado de éste, los Planes Estratégicos Institucionales con sus correspondientes asignaciones dentro del Presupuesto General de la Nación.  y la creación del Fondo Nacional de Cambio Climático. Ordena a la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia,  coordinar el proceso de planificación y programación de la inversión pública a nivel sectorial, público y territorial velando porque se cumpla la ley.[3]

En septiembre del año 2015, Guatemala presentó su Contribución Prevista y Determinada a Nivel Nacional, INDC,  en donde planifica lograr una reducción del 11.2% de sus emisiones de gases de efecto invernadero, sin cooperación y hasta un 22.6% con cooperación[4]. Ese mismo año, Guatemala participa en la histórica COP21/MOP11 en que se formaliza el Acuerdo de Paris, el que es aprobado por el Congreso de la República  en octubre del año en curso. En el mismo mes de octubre Guatemala aprueba su Plan de Acción Nacional de Cambio Climático –PANC-, en el que considera sus compromisos derivados de la INDC, los derivados de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS y  aquellos derivados del Acuerdo de Paris. Guatemala participará en la COP22 mostrando 21 años[5] de esfuerzos nacionales por enfrentar el cambio climático, de los cuales, en los últimos 7 años ha construido un marco político, jurídico e institucional de gran relevancia.  Guatemala espera el cumplimiento de los compromisos de la comunidad internacional, en especial, de los países desarrollados, en acompañar sus esfuerzos nacionales que, aunque relevantes, serán insuficientes ante el desafío que representa el cambio y la variabilidad climática para el país.
 
[1] Según el índice Germanwatch (2015) por varios años, Guatemala, se ha mantenido en el listado de los diez países más vulnerables a nivel global.
[2]  Decreto 7-2013 Congreso de la República de Guatemala
[3] Artículos 10, 11 y 15 Decreto 7-2013 del Congreso de la República de Guatemala
[4] INDC presentado por Guatemala ante la CMNUCC
[5] Guatemala es parte del Convenio Marco de Naciones Unidas de Cambio Climático desde el año 1995.- (Decreto 15-95 del Congreso de la República) 
CONTRIBUCIONES MIEMBROS
7. “Desigualdad en el ingreso, inclusión social y movilidad”.
Aimée Aguilar Jaber, Economista en el Foro Internacional de Transporte de la OCDE
En el marco de la conferencia Habitat III de la Organización de las Naciones Unidas, el Foro Internacional de Transporte (FIT) de la OCDE presentó las principales conclusiones del reporte “Desigualdad en el ingreso, inclusión social y movilidad” (que se publicará próximamente), como parte del side event Inclusive Sustainable Transport in Support of Action on Equity and Poverty (i-Step) organizado por SloCat.

El reporte toma como base las discusiones de una mesa redonda organizada por el FIT en París en abril de 2016, que reunió a 30 expertos internacionales, académicos y hacedores de política pública con el objetivo de analizar la capacidad de la políticas de movilidad para resolver los problemas de exclusión social vinculada al transporte, principalmente para grupos de bajos ingresos.

El informe concluye que a pesar de las diferencias relevantes que hay entre países y ciudades, existen prioridades universales para avanzar la agenda de transporte incluyente: Desarrollar políticas con base en mejores datos y análisis, utilizando indicadores que permitan entender la naturaleza y magnitud de la exclusión social relacionada con el transporte; coordinar las políticas de vivienda y transporte, ambas tienen que ir de la mano ya que desempeñan un papel central en la calidad de vida de los habitantes; y establecer precios para los distintos modos de transporte que estén alineados tanto con metas de movilidad sustentable como con objetivos de inclusión social.

En línea con estas prioridades existen diversas líneas de acción que deben ser consideradas:

Primero, desarrollar y operacionalizar indicadores que ayuden a establecer objetivos de inclusión social en los sectores de vivienda y transporte, así como a formular estrategias coordinas entre ellos. Los  índices de accesibilidad basados en ubicación, así como los índices que miden qué tan abordables son la vivienda y el transporte en su conjunto son ejemplos de herramientas con un potencial importante para ello.

Segundo, se deben redefinir las políticas de vivienda para atender la demanda tomando en cuenta el impacto de la ubicación, la calidad de la vivienda y las opciones de transporte en su conjunto. Es fundamental que las políticas y programas de vivienda social y abordable tengan definiciones de calidad de vivienda que incorporen los costos de traslado (tiempo, comodidad, y costo monetario).

Finalmente, repensar la renovación urbana basada en estrategias de Desarrollo Orientado al Transporte (DOT) tomando en cuenta los retos de inclusión social. Es importante abandonar la visión de renovación urbana en la que se desplazan los grupos de bajos recursos de la zona en regeneración hacia las periferias. También es preciso entender que si bien la renovación urbana y el Desarrollo Orientado al Transporte tienden a desarrollar modos de transporte más abordables (transporte público y no motorizado), aún donde no se pretende desplazar a los grupos de bajos ingresos, estas estrategias generan un alza en el precio del suelo, lo cual genera gentrificación. Para atender este problema es necesario evaluar los proyectos con base en indicadores explícitos que permitan asegurar que se minimice el desplazamiento de sectores de bajos recursos, se genere vivienda de ingreso mixto, y se desarrollen usos de suelo mixto (con oferta de trabajo para distintos niveles de competencias). Ejemplos alrededor del mundo también demuestran que si éstos se diseñan con objetivos explícitos de inclusión social, los mecanismos de captura de plusvalía pueden ser valiosos para enfrentar este reto.

Otros temas abordados en el reporte son la implementación de subsidios al transporte público de manera eficiente y la evaluación de los impactos sociales en la implementación de políticas de gestión de la demanda de transporte.

Para más información, la sinopsis del reporte está disponible en: http://www.itf-oecd.org/income-inequality-social-inclusion-and-mobility-synopsis
8. "Por un Presupuesto que Fortalezca la Sustentabilidad en México".
Por Sandra Guzmán
Coordinadora General, GFLAC
El 12 de Octubre se llevó a cabo el Foro titulado “Por un presupuesto que fortalezca la sustentabilidad en México”. El mismo fue convocado por la Cámara de Diputados en el marco de la presentación de la propuesta de Presupuesto de Egresos de la Federación 2017 del poder ejecutivo, que entre otras cosas trae consigo un recorte significativo para el sector ambiental.
 
México es un país altamente vulnerable a eventos como el cambio climático, además de ser un país que ha perdido buena parte de su biodiversidad y de sus bosques. En términos generales, el país se encuentra en un escenario en el que la protección del ambiente requiere de redoblar esfuerzos. No obstante lo anterior, la propuesta de PEF 2017 para medio ambiente presenta una reducción del 47% con respecto a lo aprobado en 2016.
 
Como lo demostraron diputadas del Partido Acción Nacional, existen sub-funciones dentro del ramo de medio ambiente que son claves para la protección de los derechos humanos de las y los mexicanos. El caso de la sub-función “Administración del Agua” presenta una reducción de más de $1,700 mdp, lo cual significa una caída real de 25.68%. Mientras que la sub-función “Ordenación de aguas residuales, drenaje y alcantarillado” tiene un recorte de $3,802 mdp, lo que en términos reales se traduce en una reducción de 31.3%. Más aún sub-funciones como “reducción de la contaminación” y “otros temas de Protección Ambiental”, muestran un recorte de $340 mdp, es decir, una caída real de 25.29%, y la segunda de $17,016  mdp, lo que representa, en términos reales,  una reducción del 63.27%.
 
Esto no sólo es un problema para el sector en general, sino que en temas de alta relevancia para el país como el cambio climático. En el caso del presupuesto para cambio climático aunque la tendencia de la asignación presupuestal ha mostrado algunas mejoras en recientes años, esta no es suficiente. En 2008 la clave para el Programa Especial de Cambio Climático no existía, en 2009 se crea y se le asignan recursos, mismos que en 2010 y 2011 en el contexto de la COP16 que se llevó a cabo en Cancún en diciembre de 2010, aumentó. Sin embargo, en 2012 dicho presupuesto tuvo una caída del 62%, y para 2013 la clave desapareció.
 
En el mismo año se crea el Anexo 16 para acciones de mitigación y adaptación al cambio climático que en 2013 tuvo un ingreso de $3,956 mdp. Esta cantidad se ha aumentado de manera muy limitada desde entonces, llegando a recibir 4,746 mdp en 2016 que sólo representa el 0.9% del total del presupuesto.
Lo anterior quiere decir que aunque el tema de cambio climático ya no es sólo uno de tipo ambiental, sino de tipo transversal que requiere de la participación de más sectores y que además afectará a otros tantos, el país sólo gasta 0.9% de su presupuesto en atender este tema. No obstante México se ha colocado como líder en la agenda internacional de cambio climático, desde el GFLAC señalamos que no existe congruencia entre las acciones y compromisos establecidos a nivel internacional y las acciones que el país realiza a nivel nacional.
 
En el foro el GFLAC presentó algunos de estos datos y actualmente se encuentra en colaboración con otras organizaciones integrando una propuesta para señalar porque estas acciones son violatorias de los derechos humanos y particularmente de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que señala que tenemos derecho a un ambiente sano, y estas reducciones presupuestales atentan contra esta garantía individual y colectiva que nos otorga la ley.
9. Resumen de la 14ª reunión de la Junta Directiva del Fondo Verde del Clima. 
Por Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA).
La Junta Directiva del Fondo Verde del Clima (FVC) se reunió por décimo cuarta ocasión del 12 al 14 de octubre de 2016 en Songdo, Corea. En esta reunión se nombró al nuevo Director Ejecutivo del Fondo. Además, se aprobaron diez propuestas de financiamiento, entre ellas una para Ecuador y otra que beneficiará a cinco países del Caribe
 
Accede al resumen completo aquí

Para mayor información contactar a:

Andrea Rodríguez arodriguez@aida-americas.org
Florencia Ortuzar fortuzar@aida-americas.org 

10. Pasos para no superar los 1,5ºC: ¡Eliminación progresiva de los hidroflurocarburos listo!
Por Lina Dabbagh
Senior Policy Coordinator
Climate Action Network-International (CAN)
Este mes, las partes del Protocolo de Montreal se reunieron en Kigali, Rwanda, y adoptaron un acuerdo para introducir una enmienda al Protocolo para reducir gradualmente los hidrofluorocarbonos que dañan el clima (HFC). Finalmente, después de ocho años de negociaciones, los países acordaron congelar y luego reducir su producción y uso de HFC.
 
La producción y el uso de hidrofluorocarbonos, principalmente en refrigerantes y aire acondicionado, es un problema ignorado por la mayoría de nosotros. A pesar del enorme potencial de calentamiento global de estos gases, el interés durante los años fue bajo.
 
Ahora, países desarrollados acordaron hacer sus primeras reducciones de HFC para 2019. Más de un centenar de países en desarrollo, entre ellos China, México, Brasil y otros, se han comprometido a congelar su producción y uso de HFC para el año 2024 y hacer más reducciones a partir de entonces. India, los Estados del Golfo y Pakistán acordaron reducir los HFC en una ruta más lenta a partir de 2028.
 
Con el éxito de la negociación, se podría pensar que podemos pasar al siguiente tema o volver a los negocios como de costumbre (business as usual). Desafortunadamente, no es tan sencillo. Es crucial que en los próximos años los países trabajen por la transición hacia alternativas energéticamente eficientes y respetuosas con el medio ambiente.
 
Los países necesitan acelerar la ambición nacional en HFCs traduciendo el acuerdo de Kigali en contribuciones determinadas nacionales y como parte de sus estrategias climáticas a largo plazo y tienen que cerciorarse de que los HFC que ya se utilizan extensamente en refrigeración y aire acondicionado se reciclan y se recapturan.
 
Claro, todo eso tiene que pasar con el tiempo, pero a tiempo suficiente para dar oportunidad al mundo para limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 C.
11. Ciudades y gobiernos locales actores clave en la Nueva Agenda Urbana.
Por Xtabai Padilla
ITDP-México/Equipo técnico del GFLAC.
Después de más de 20 años de desfase en los temas urbanos, en donde las necesidades y los actores urbanos han cambiado, en Quito, Ecuador se pudo acordar la Nueva Agenda Urbana con vocación universal. El texto aprobado se compone de 175 puntos que engloban compromisos, objetivos y guías de implementación de una estrategia global en torno a la urbanización y a través de una Declaración sobre ciudades sostenibles y asentamientos humanos para todos y un Plan de implementación para la Nueva Agenda Urbana. Con la meta principal de promover ciudades incluyentes y sustentables, tiene diferentes aspiraciones internacionales, en la medida en que concentra retos de sobrevivencia ante retos importantes como el cambio climático.

La Nueva Agenda Urbana se presenta como una hoja de ruta orientada a la acción para garantizar la sostenibilidad del crecimiento de las ciudades. Aunque solo constituyen el 3% del planeta, las ciudades producen 80% del producto interior bruto, consumen entre 60 y 80% de energía la global y son responsables del 75% de las emisiones de carbono.

Con altas probabilidades de expansión en las próximas décadas – hasta 95% en los países en desarrollo –  la Nueva Agenda Urbana Busca un cambio de paradigma en la concepción de las ciudades, para que se vuelvan lugares con modos de vida equitativos, sustentables y durables. Se propone la noción del Derecho a la Ciudad, ya que el 54.5% de la población mundial vive en zonas urbanas y, por lo tanto, se busca el acceso a viviendas y infraestructuras urbanas adecuadas para todos. La movilidad y el sistema de transporte resultan retos esenciales ya que demuestran los esfuerzos para vincular gente, lugares, bienes, servicios y oportunidades económicas de manera eficiente y sustentable. 
En el tema de medio ambiente, se reconoce la amenaza que representa el cambio climático y se pone especial énfasis la resiliencia urbana para responder y anticipar los impactos directos o indirectos del cambio climático en las ciudades, reconociendo que la urbanización sobre el clima supera las fronteras de los centros urbanos. Al tomar medidas de mitigación y adaptación, se desvincula el desarrollo humano y económico de la extracción de recursos naturales – en particular las energías fósiles – y de la degradación ambiental.

A pesar de que la Nueva Agenda Urbana no es un acuerdo vinculante sino una orientación para reforzar el compromiso global y el marco legal a favor del desarrollo sostenible, es de importancia que se reconozca que las ciudades tienen un papel motor en su realización, y que la colaboración con los movimientos sociales, habitantes y actores de la sociedad civil es fundamental.
PROXIMOS SEMINARIOS EN LÍNEA
12. Noviembre 2: "Climate and SDG finance - Twin means of implementation". 
Registro
13. Noviembre 3- “Reporting of climate finance under the UNFCCC". 
Registro
14. Noviembre 4: "La COP22: Cita estratégica para la sociedad civil de América Latina". 
Registro
INVITACIÓN
15. FLACSO-ARGENTINA
1) El Posgrado en Derecho y Economía del Cambio Climático de FLACSO-Argentina invita a participar del Curso "Comercio Internacional y Medio Ambiente" a cargo de la profesora Valentina Delich, Doctora en Derecho Internacional (UBA) y Directora Académica de la Maestría en Propiedad Intelectual en FLACSO Argentina; y del profesor Daniel Ramos, Magíster en Derecho Económico Internacional por la Universidad Paris 1 Panthéon-Sorbonne y jusrista en la División de Comercio y Medio Ambiente de la Organización Mundial del Comercio (OMC). El curso se dictará de forma intensiva los días jueves 10 y viernes 11 de noviembre de 14 a 20 hs, y sábado 12 de noviembre de 10 a 13 hs (GMT -3, hora argentina). 
 
El objetivo del seminario es conocer las normas y funcionamiento del sistema jurídico de la OMC, y su vinculación con las medidas de respuesta al cambio climático; adquirir una comprensión más profunda de las posibilidades y limitantes que el sistema de la OMC presenta para la política climática a nivel nacional y global, así como analizar medidas unilaterales para enfrentar el cambio climático, y evaluar su conformidad con las normas de la OMC.

Algunos de los contenidos a tratar durante su dictado serán los siguientes:
  • Introducción a la OMC.
  • Medidas de respuesta al cambio climático y sus impactos comerciales.
  • Estructura y funcionamiento.
  • Principios Generales.
  • Las rondas comerciales y el sistema de solución de controversias.
Cuándo
Los días jueves 10 y viernes 11 de noviembre de 14 a 20 hs y sábado 12 de noviembre de 10 a 13 hs, GMT–3, hora Argentina

Dónde
Por webinar: Desde cualquier computadora con banda ancha, micrófono y auriculares.
Presencial: Sede de FLACSO Argentina, Tucumán 1966, Ciudad de Buenos Aires.

Para inscribirse, consultar aranceles o solicitar más información acerca del curso o el posgrado completo, escribir a cambioclimatico@flacso.org.ar
Las inscripciones cierran el viernes 4 de noviembre. Vacantes limitadas.
2) El Posgrado en Derecho y Economía del Cambio Climático de FLACSO-Argentina invita a participar del Curso "Instrumentos Regulatorios para una Economía de Bajo Carbono" a cargo de la profesora Marina Recalde, Doctora en Economía (Universidad Nacional del Sur, Bahía Blanca) e Investigadora Adjunta del CONICET, y Soledad Aguilar, Abogada y LLM de la London School of Economics (LSE), Directora de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Argentina.  El curso consta de 6 clases, que se dictarán entre el 14 de noviembre y el 1 de diciembre, en el horario de 18 a 21 hs (GMT -3, hora argentina). 
 
El objetivo del curso es presentar y evaluar desde los aspectos jurídicos y económicos las principales herramientas regulatorias utilizadas para enfrentar los desafíos del cambio climático, comprendiendo las ventajas y limitaciones que cada enfoque regulatorio presenta para la toma de decisiones en materia de mitigación y adaptación.
Algunos de los contenidos a tratar durante su dictado serán los siguientes:
  • Instrumentos regulatorios para una economía de bajo carbono. Planificación y toma de decisiones.
  • Mecanismos de comando y control.
  • Mecanismos de mercado.
  • Instrumentos económicos: subsidios e impuestos.
  • Casos de estudio, herramientas para la promoción de las energías renovables.
  • Promoción de la innovación.
Cuándo
Los días 14, 17, 21, 24 y 29 de noviembre, y 1 de diciembre, de 18 a 21 hs, GMT–3, hora Argentina

Dónde
Por webinar: Desde cualquier computadora con banda ancha, micrófono y auriculares.
Presencial: Sede de FLACSO Argentina, Tucumán 1966, Ciudad de Buenos Aires.

Para inscribirse, consultar aranceles o solicitar más información acerca del curso o el posgrado completo, escribir a cambioclimatico@flacso.org.ar
Las inscripciones cierran el viernes 11 de noviembre. Vacantes limitadas.
16. Evento: "Instrumentos innovadores para apoyar la eficiencia energética: Experiencias de las Instituciones Financieras en América Latina y Asia".
La División de Mercados de Capital y de Instituciones Financieras del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en cooperación con organizaciones socias, se complace en invitarle a un diálogo e intercambio de experiencias y lecciones aprendidas entre las instituciones financieras de América Latina y el Caribe (ALC) y las regiones de Asia y el Pacífico, incluyendo los desafíos y oportunidades para la inversión privada en la eficiencia energética.
Cuándo
Noviembres 15- 16, 2016

Dónde
Sede de ALIDE, Av. Paseo de la República 3211, San Isidro, Lima, Perú.

Para mayor información contactar a Johan Arroyo Lopez johanl@iadb.org / +1 202 623 2440 
Información y registro
Share
Tweet
Forward
Grupo de Financiamiento Climático para Latinoamérica y el Caribe
http://gflac.org

Si quiere recibir mensualmente el boletín y más información del GFLAC enviar un correo a mcastillo@gflac.org

 






This email was sent to <<Email Address>>
why did I get this?    unsubscribe from this list    update subscription preferences
Grupo de Financiamiento Climático para América Latina y el Caribe · 13 Grange Road Sevenoaks · Kent, OR TN13 2PG · United Kingdom

Email Marketing Powered by Mailchimp