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Boletín Abril, 2016
GFLAC
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CONTENIDO
 
1. La firma del Acuerdo de París:
  • La firma del Acuerdo de París: ¿Qué sigue?                        Sandra Guzmán, Coordinadora del GFLAC
  • Implicaciones para América latina de la firma del Acuerdo de París.  
    Tania Guillén, Equipo técnico del GFLAC.
  • La firma del acuerdo de Paris- paso colectivo de la buena intención hacía la acción para combatir el cambio climático.
    Lina Dabbagh, CAN Internacional.
  • Más sobre la firma del Acuerdo de Paris: 
  • Despite multiple crises, Brazil signs the Paris climate agreement.                                                                                   Alice Amorim y Guy Edwards. 
  • Llamado de Organizaciones de Sociedad Civil ante el acuerdo de Paris.
  • Seminario virtual “La firma del Acuerdo de Paris. Una visión desde América Latina”.
2. El Comité Permanente de Financiamiento: Avances y retos.                Sandra Guzmán, Coordinadora GFLAC.

3. Resumen de la 12ª reunión de la Junta Directiva del Fondo Verde del Clima.                                                                                            
Andrea Rodriguez Osuna, Abogada Sénior del Programa de Cambio Climático de AIDA.

4. Taller sobre medición del financiamiento climático en Colombia.        Sandra Guzmán, Coordinadora GFLAC, e Isnardo López, Universidad de Chile.

5. Financiamiento para Cambio Climático desafío común para las Ciudades Latinoamérica rumbo a Habitat III.                                   Xtabai Padilla,  ITDP-México/Equipo técnico del GFLAC.

6. Bolivia destina Bs 1.700 millones por año contra el cambio climático.                                                                                              Víctor Quintanilla, AIDA.

7. Principio 10 y el Acuerdo de Paris.                                              Natalia Gómez Peña, Asociacion Ambiente y Sociedad.

8. Avances hacia un instrumento regional por el principio 10 en América Latina y el Caribe.                                                             Olimpia Castillo, Comunicación Ambiental.

9.  Lanzamiento del libro "Cambio Climático, perspectivas del Acuerdo de París, 2015".

10. Fundación Heinrich Boell – México comparte sus publicaciones recientes.

 
 

1. LA FIRMA DEL ACUERDO DE PARÍS 
 

La firma del Acuerdo de París: ¿Qué sigue?
Por Sandra Guzmán 
Coordinadora del GFLAC
La firma del Acuerdo de París el pasado 22 de abril, en el marco del día de la Tierra, representa un avance significativo frente a la lucha contra el cambio climático, toda vez que más de 170 países han manifestado con ello, su  voluntad política de actuar ante el problema. Esta firma que ha batido el récord, al ser el Acuerdo internacional en materia ambiental firmado por más países en un solo día, habla de la importancia que diversos países le han otorgado al proceso.
 
La firma sin embargo, no es el último paso, sino uno de los primeros.  El siguiente paso es la ratificación del Acuerdo que tendrá que darse dentro de cada uno de los países firmantes. El proceso de ratificación requiere por tanto de procesos internos mediante los cuales los países analicen las implicaciones de dicha ratificación con lo que se comprometen a actuar para cumplir con los objetivos que el Acuerdo ha establecido.
 
La importancia del proceso de ratificación radica en que de él depende la entrada en vigor del Acuerdo, para lo cual se necesita que ratifiquen los países que en conjunto contribuyan con el 55% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, lo que significa que se requiere de la participación de los grandes emisores como son el caso de Estados Unidos, la Unión Europea, responsables históricos, pero también de aquellos países cuyos procesos de desarrollo los convierte hoy en importantes fuentes de emisiones, como es el caso de economías emergentes como China, India y en el caso de América Latina como son Brasil, México, Argentina, y otros cuyas emisiones en los últimos años han ido a la alza.
 
La ratificación será un paso fundamental pero lo será más la puesta en marcha de acciones para la implementación del Acuerdo. América Latina y el Caribe tiene grandes retos frente a este proceso, pues requiere de mucha preparación a nivel nacional.
 
La elaboración y entrega de las contribuciones nacionales tentativamente determinadas (INDCs por sus siglas en inglés) fueron un paso importante para dicho cumplimiento. Sin embargo, no todas las INDCs sometidas muestran un grado importante de ambición, además de que en su mayoría carecen de rutas claras de implementación. Por ello, será fundamental que los países realicen evaluaciones de cómo fortalecer el contenido de las INDCs y que se establezcan pasos más certeros para poner dichos compromisos en acción, incluyendo los medios de implementación como las fuentes de financiación que serán utilizadas o que se necesitan para cumplir.
 
Esta evaluación debe tomar lugar en los próximos dos años, para que los países estén listos previa entrada en vigor del Acuerdo que debería darse en 2020. Los próximos 3 años serán cruciales y los países tendrán que demostrar con acciones contundentes la voluntad política y de acción más allá de la firma del Acuerdo.


 
Implicaciones para América latina de la firma del Acuerdo de París.
Por Tania Guillén
 

El pasado 22 de abril, día internacional de la Tierra, la Organización de Naciones Unidas celebró con un evento de alto nivel el inicio de la firma de adhesión de los Estados al Acuerdo de París, proceso que estará abierto durante un año.

En principio, el Acuerdo, que tiene como predecesor al Protocolo de Kioto, entraría en la fase de implementación a partir del año 2020, una vez que al menos 55 países que representen globalmente el 55% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI) presenten oficialmente sus instrumentos de ratificación, proceso que cada país desarrolla de acuerdo a lo establecido en sus legislaciones nacionales. América Latina y el Caribe (ALC), con mayoría de países de renta media actualmente representa, un 10% de las emisiones globales (CEPAL, 2015).

Al día de hoy, 177 partes (176 países y la Unión Europea que representa a 28 países), de las 196 que son parte de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) firmaron oficialmente su adhesión al acuerdo, y 15 ya presentaron formalmente sus instrumentos de ratificación; entre ellos Belice, San Kitts y Nevis, Santa Lucía, Barbados y Grenada, por parte de ALC. Tres países de la región no firmaron el acuerdo: Ecuador, Chile y Nicaragua; este último, no se sumó al consenso al momento de la aprobación del Acuerdo de París al cierre de la COP 21 y ha expresado claramente que tampoco lo firmará. Debido al impulso demostrado en el evento de alto nivel, es probable que el Acuerdo de París pueda estar vigente antes de lo previsto. Algunos expertos han mencionado incluso el año 2016 como probable fecha de entrada en vigencia del Acuerdo.

Ciertamente, existen diferentes análisis y posturas alrededor del acuerdo. Algunos lo consideran un éxito del sistema multilateral que aglutina alrededor de 200 países; otros, lo califican como un fracaso. Pero lo que en este momento nos dice la ciencia, y lo decía antes de iniciar la COP 21, es que las “contribuciones” -que están puestas hasta el momento sobre la mesa y que son la base de Acuerdo de París- no lograrían que el aumento de la temperatura media global se limite a los 2°C, mucho menos a los 1.5°C, sino que en el escenario más positivo estaríamos alcanzando los 2.7°C y hasta 3.5°C al final del siglo. Eso, en base a las 119 “contribuciones previstas y nacionalmente determinadas”, conocidas como INDCs, presentadas previo a la COP 21 y que abarcaban el 86% de las emisiones globales. En mayo próximo, la secretaría de la Convención debería presentar un informe actualizado del efecto agregado de las contribuciones, que a la fecha suman 162 (que representan 189 Estados).

Debemos considerar que muchas de estas contribuciones presentan acciones condicionadas al apoyo en medios de implementación, principalmente financiamiento que puedan recibir de la cooperación internacional, en especial desde los países desarrollados que de acuerdo a la convención deben apoyar a los países en desarrollo. 
 
Desafíos y oportunidades para la región
El Acuerdo de París representa desafíos en varios sentidos para la región latinoamericana y caribeña, considerando que:

 (1) 4 de los 30 mayores países emisores a nivel global son latinoamericanos: Brasil, Argentina, México y Venezuela -cuatro de las economías más importantes de la región y que representan el 80% del total de emisiones de la misma;

 (2) el crecimiento económico de la región, hasta el momento, ha estado ligado al incremento de las emisiones de GEI;

(3) existe un acelerado proceso de deforestación y cambio de uso de suelo, que entre otras consecuencias genera aproximadamente el 20% de emisiones de la región;

(4) la región presenta una alta vulnerabilidad ante los impactos del cambio climático, que varía desde el derretimiento de los glaciares hasta la mayor incidencia de sequías e inundaciones.

Con el incremento actual global de aproximadamente 1°C, la región ya se enfrenta a distintos efectos negativos relacionados al cambio climático, por ejemplo: América Central se ha enfrentado a una sequía de tres años, que ha afectado grandemente su producción agrícola y los bienes hídricos; en América del Sur se registra el derretimiento de los glaciares y grandes inundaciones como las ocurridas recientemente en Uruguay. Si la acción para mitigar el cambio climático no se incrementa de manera ambiciosa en el período anterior al 2020, los escenarios para la región son dramáticos. Estudios recientes demuestran que para las regiones tropicales del planeta –incluyendo Centro y Sur América), la diferencia entre las dos metas globales que presenta el Acuerdo de París (1.5°C o 2°C) significaría –por ejemplo- una alta reducción de la producción agrícola y el blanqueamiento de las barreras de corales, e incluso nuevos régimen climáticos en caso de alcanzar los 2°C (Schleussner et al., 2016).

Si bien, según la CEPAL (2015) América Latina presenta una tendencia al incremento de las emisiones, la transición a energías limpias y renovables es uno de los instrumentos que nos permitirían contribuir a desacelerar la crisis climática. Nuestra región, no puede permitirse que su crecimiento económico siga basado en el extractivismo y en el uso de combustibles fósiles porque esto se revierte en la misma. América Latina, debe una vez más, mostrar su liderazgo y pasar a la acción. Para asegurar la transparencia de las acciones, que además del clima están relacionadas a los procesos de desarrollo, estos procesos deben acompañarse de la participación ciudadana en los diferentes niveles.

Por lo anterior, la oportunidad principal del Acuerdo de París para la región debe enfocarse en que las INDCs presentadas por los países latinoamericanos y caribeños se conviertan en una herramienta importante, principalmente cuando se valora la acción climática a nivel nacional y/o local. Las medidas de adaptación y mitigación que se propongan, deben siempre estar enfocadas en el beneficio de las poblaciones y en la protección de los ecosistemas naturales, así como el incremento de sus capacidades para adaptarse al cambio climático.
Si bien el Acuerdo de París, en este momento, se presenta como una buena carta de intenciones, nos deja el reto de convertirlo en acción. Estamos claros que lo que actualmente está en las “contribuciones” no es suficiente y en nuestras manos está demandar tanto a nuestros gobiernos como a las grandes economías –que tienen una alto cuota de responsabilidad- que la ambición de sus contribuciones sea revisada antes del 2018 y que esta revisión esté en línea con lo que dice la ciencia que podemos todavía lograr, para de esta manera evitar los escenarios dramáticos que se enfrentarían diversas regiones del planeta, y en particular la región de América Latina y el Caribe. 

 

La firma del acuerdo de Paris- paso colectivo de la buena intención hacía la acción para combatir el cambio climático.
Por Lina Dabbagh
CAN Internacional.

El 22 de abril 175 países se reunieron en la sede de la ONU en Nueva York para firmar el histórico Acuerdo de París sobre cambio climático. La firma del acuerdo es un primer paso colectivo de la ambición hacía la acción, después de forjar un nuevo tratado sobre el clima en diciembre. El evento, organizado por el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, en el Día de la Tierra, fue la ceremonia de firma más grande de su tipo en la historia de la ONU, lo que demuestra el impulso político detrás del plan mundial para combatir el cambio climático y poner fin a la era de los combustibles fósiles. Como muestra de la importancia conferida al tema, líderes globales estuvieron presentes, entre ellos el presidente francés, François Hollande, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff y el primer ministro canadiense Justin Trudeau. Ellos, junto con todos los representantes, presentaron discursos explicando cuando el Acuerdo obtendrá estatus legal nacional, cómo van a aumentar la ambición de sus planes nacionales, y como trabajarán juntos para lograr acciones urgentes sobre el clima en los próximos 4 años.


A lo largo de la semana antes de la firma y el día de la ceremonia una diversa gama de voces llamó a los gobiernos a firmar el Acuerdo de París y a aumentar la ambición nacional. Estas llamadas venían de varios grupos, entre ellos 270+ líderes de distintas religiones, un grupo de líderes musulmanes, que presentaron la Declaración de Cambio Climático Islámica al Presidente de la Asamblea General de la ONU, más de 13 millones de personas a través de peticiones en línea, un grupo de países vulnerables al clima, una coalición de empresas y 85 organizaciones y redes de Latinoamérica (incluyendo MOCICC, CANLA y GFLAC).  


Ahora que los gobiernos reafirmaron su compromiso con los objetivos del Acuerdo de París, tendremos que asegurar que los gobiernos estén en camino a cumplir dichos objetivos. Con el fin de limitar el calentamiento global a 1.5ºC, los gobiernos deben alinear rápidamente sus planes nacionales climáticos y de desarrollo. Los gobiernos deben buscar una transición justa hacía las energías 100% renovables, mientras que los países del G-20 deben además cumplir con urgencia sus viejas promesas de acabar con los subsidios a los combustibles fósiles. Los países desarrollados, como acordado, deben de proporcionar los $100 mil millones al año en fondos para el clima para apoyar la transición y para aumentar la resiliencia de las comunidades vulnerables al clima.


 A nivel internacional, es importante que los gobiernos mantengan el tema de cambio climático alto en la agenda política y que sigan trabajando para hacer frente a las deficiencias de la Declaración de París en cuestión de financiamiento, pérdidas y daños, etc. También es importante asegurar que otros acuerdos multilaterales, como el Protocolo de Montreal, OACI y OMI para reducir emisiones de hidrofluorocarbono e emisiones del transporte marítimo y aéreo, sean compatibles con los objetivos de Acuerdo de Paris.
 

Más sobre la firma del Acuerdo de Paris: 
Despite multiple crises, Brazil signs the Paris climate agreement
Llamado de Organizaciones de Sociedad Civil ante el Acuerdo de Paris
Seminario virtual “La firma del Acuerdo de Paris. Una visión desde América Latina”.
Nota: por cuestiones técnicas la introducción y presentación de Isabel Cavalier no se escuchan en la grabación, por lo que en las notas se incluye una transcripción de sus particiapciones

El seminario fue moderado por Andrea Rodríguez, abogada senior del programa de cambio climático de la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente  (AIDA), quien dio inicio a la sesión con una breve introducción.
El pasado viernes 22 de abril se llevó a cabo la ceremonia convocada por el Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, con el fin de invitar a los países a firmar el Acuerdo de Paris.
 
Este momento histórico llevó a que más de 170 países firmaran el Acuerdo. Este acuerdo es de suma importancia ya que con su entrada en vigor, permitirá agilizar el desarrollo e implementación de las medidas necesarias que permitan reducir la vulnerabilidad ante el cambio climático y contribuir a la solución global esperada para enfrentar esta problemática que hoy en día tiene efectos en nuestro ambiente, economía y bien social.
 
El proceso de implementación del Acuerdo, se dará mediante la implementación de las llamadas Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDCs). Estas, serán fundamentales para la transición hacia sociedades bajas en carbono y resilientes al clima.
 
El día de hoy contaremos con un panel de expertos que nos compartirán su perspectiva sobre la implicación de la firma del Acuerdo, nos hablarán de las importancia de las NDCs y los siguientes pasos a futuro. 
 
Contaremos con la participación de dos ex líderes de la Unidad de Apoyo de AILAC que han jugado un rol muy importante en este proceso. 
 
 
Para comenzar, se contó con la participación de Isabel Cavalier, Representante del gobierno de Colombia.
Gracias por invitarme a participar en este día tan importante, una semana después de que ocurriera la ceremonia de firma del Acuerdo en Naciones Unidas donde me encuentro (…) Empiezo por resaltar lo que acaba de ocurrir el viernes pasado, 22 de abril en la conmemoración del día de la tierra, 175 países firmaron el Acuerdo Paris. Este día batió todos los records históricos de las Naciones Unidas, es el tratado internacional que más firmas ha recibido en un solo día, el record anterior lo tenía la Convención para el Derecho del Mar que se firmó por 119 estados en un solo día, en el caso del acuerdo de Paris fueron 175. Es un numero realmente notable porque es un número muy cerca de la totalidad de los Estados parte de la Convención Marco de Cambio Climático; es decir que realmente se ha dado un mensaje político muy fuerte a nivel global del compromiso de los Estados con este Acuerdo.
 
En términos de la región nuestra, de ALC, según mis cuentas hubo 30 firmas de los 32 países que somos. Las dos firmas que según mis cuentas están faltando son la de Nicaragua que como saben decidió no sumarse al consenso del acuerdo de Paris en diciembre, y de Chile por razones que no son razones políticas sino circunstanciales, lamentablemente por el luto nacional por la muerte de su ex presidente, la presidente Bachelet no pudo asistir, tuvo que cancelar de última hora su viaje a Nueva York. Entonces, esperaremos que Chile firme muy pronto y con eso realmente tendremos una situación en la que prácticamente la totalidad de la región de ALC ha firmado ya el Acuerdo de Paris, incluso 5 países todos de la región del Caribe ya depositaron sus instrumentos de ratificación, con lo que expresaron su intensión de quedar legalmente comprometidos con este acuerdo internacional y bueno esto realmente implica que el compromiso político es evidentemente muy fuerte, pero además que tiene implicaciones legales. Para aquellos de ustedes que son más expertos en derecho internacional, esto es bastante evidente, pero no necesariamente es el caso de todos, entonces vale la pena recordar que firmar un acuerdo internacional según la Convención de Viena sobre Tratados, implica ya el compromiso, la obligación legal, de no actuar en contra del objetivo establecido en el tratado y además de tomar todos los pasos necesarios para asegurar su pronta ratificación.
 
Es decir que prácticamente toda la región y todos los  175 países que firmaron, ya se comprometieron a tomar todas las acciones necesarias para su ratificación, y lo mas importante a no actuar en contra de su objetivo. Como ustedes saben, el Acuerdo de Paris tiene objetivos muy ambiciosos y, si uno se toma en serio esta obligación legal, realmente ya están obligados todos los países firmantes a tomar acciones para evitar el cambio climático y aumentar la resiliencia.
 
¿Cuáles son los siguientes pasos, qué se viene?. Lo próximo es impulsar la ratificación, ese es el primer reto. Sabemos que para que el Acuerdo de Paris entre en vigor, es decir que entre a la vida legal y se convierta en un tratado con fuerza obligatoria a la luz del derecho internacional, debemos tener 155 ratificaciones y que los estados que haya ratificado representen el 55% de las emisiones globales. La perspectiva en este momento es bastante positiva, los mensajes políticos del viernes fueron muy contundentes, en particular vimos a China mencionar que esperan ya acceder al tratado, es decir no voy a entrar en la terminología legal sobre la diferencia entre la ratificación y accesión, pero lo equivalente a la ratificación de China, se espera que ocurra antes de la Cumbre del G20, en septiembre, es decir sería una ratificación muy muy rápida, con la cual se cubriría prácticamente el 20% de las emisiones globales . Si estados Unidos logra algo similar y entendemos que ese podría ser su propósito aunque fueron menos  explícitos en esto, pues ya tendríamos prácticamente el 40% de las emisiones cubiertas y con esto y algunos otros países estaríamos en el escenario de ratificación rápida y de entrada en vigor muy temprana del Acuerdo de Paris. Eso lo que haría sería reforzar el momentum político que ya viene muy alto con la firma del Acuerdo el viernes pasado por esa cantidad tan significativa de países.
 
El siguiente reto después de la ratificación, en nuestra región, va a ser muy importante porque todos tenemos que hacer el ejercicio de que el Acuerdo pase a través de los necesarios exámenes de los congresos de nuestros países, para poder hacer la ratificación, será por supuesto la implementación, cuando el tratado entre en vigor, así lo hagan muy tempranamente, pues estaremos todos obligados. Y esa es la principal diferencia en nuestra región que implica el acuerdo de Paris y es que todos estaremos comprometidos legalmente, cosa que no había ocurrido nunca antes
 
Y esto por supuesto tiene implicaciones muy serias para el tipo de acciones que debemos emprender para poder entregar o cumplir con los compromisos establecidos en las contribuciones nacionales. Entonces, iniciar los preparativos para implementar esas contribuciones  nacionales, es absolutamente crítico. Especialmente si se cumple el escenario de entrada en vigor temprana, digamos sí todo sale bien. Y si no, de todas maneras 2020 está muy cerca. Si el proceso de ratificación es menos rápido, pero surte un curso digamos más esperado o más normal de tratados internacionales en que la ratificación tarda unos cuantos años, el 2020 sería el año de entrada en vigor, ojalá, y ahí pues tampoco nos queda mucho tiempo, son unos 4 años para iniciar las labores de aprestamiento para la implementación de las Contribuciones Nacionalmente Determinadas.
 
Más allá de eso, en el mediano plazo se viene un reto enorme, y con esto voy a terminar por ahora. El reto que se nos viene es el de la revisión de nuestras Contribuciones Nacionales. Como bien sabemos, las Contribuciones Nacionales que están hoy en día sobre la mesa, la ciencia ya las ha evaluado, y sabemos que son insuficientes para cumplir con la meta global que establecimos en el Acuerdo de Paris de detener el aumento de temperatura a 2 grados y hacer todos los esfuerzos para que no sea más de 1.5 grados centígrados. El panorama de las Contribuciones actuales, si todas se implementaran al pie de la letra, calculan más o menos que estaríamos entre los 2.7 y 3.8 grados de aumento de temperatura promedio global. Y por su puesto ese panorama es apocalíptico y evitarlo implica que seriamente tomemos el compromiso de aumentar el nivel de las contribuciones en términos de mitigación, ojalá para la primera ronda de revisión, y en adelante en las revisiones quinquenales que esperamos que ocurran.
 
Isabel terminó señalando que los procesos de definición implicaron un esfuerzo político y técnico enorme y que ya deberíamos de estarnos preparando para el 2025 en que nos tengamos que sentar nuevamente a la mesa para su revisión. Para América Latina y el Caribe una de las regiones más vulnerables, el mensaje político abre la posibilidad a un futuro viable y el reto es que el momentum se mantenga y trascienda.
Andrés Pirazzoli, Abogado chileno, experto en negociación internacional sobre cambio climático, ex líder del equipo de apoyo de AILAC, reafirmó los señalado respecto a que lo que pasó fue un momento histórico por los efectos jurídicos y para la implementación del Acuerdo. Y el hecho de que con la firma lo más importante es que los países se comprometen a no actuar en contra de los objetivos del acuerdo, objetivos muy ambiciosos.
 

En Varsovia, COP19, surge el concepto de determinación nacional tentativa de los esfuerzos. Es decir, los instrumentos actualmente en la mesa son tentativos, lo que quiere decir que los países pueden modificarlos al momento de depositar sus instrumentos de ratificación. En ese momento se transforman en Contribuciones Determinadas Nacionalmente (NDCs). Desde ese momento, empieza a operar la obligación de preparar, comunicar, y mantener esas contribuciones que fueron determinadas soberanamente. Pirazzoli mencionó que desde una perspectiva optimista tenemos en nuestras manos la herramienta multilateral más robusta que podíamos haber deseado para lograr controlar el aumento de la temperatura.


Los países estarán obligados no sólo por estas contribuciones, sino también por una serie de normas que serán definidas entre 2016 y 2018 que son relativas a la preparación, información, reporte y a como deben mantenerse esas contribuciones. Resaltó además la importancia de que no sólo se aborda el concepto de mitigación o reducción de gases, sino que fue muy importante la inclusión del concepto de vulnerabilidad en la totalidad de los países de la región, lo que permitió que los 32 países y sus diferencias abismales se unieran bajo la bandera de la vulnerabilidad y con esa bandera mantenernos como actores relevantes y permitir que la ambición de la región no sea solo retórica, sino que detrás de la ambición se encontrara un llamado a la urgencia bastante documentado en la región.


Finalizó señalando la importancia de la negociación que ocurrirá durante este año y hasta 2018, en las que habrá trabajo importante de las delegaciones de la región para el desarrollo de las modalidades, procedimientos y directrices para la provisión de información, del examen técnico y facilitador. Elementos que serán el termómetro de la eficiencia y de la efectividad que estos instrumentos tendrán para la lucha contra el cambio climático.


Señaló que si bien hay cierta desconfianza en las Contribuciones Tentativas Nacionalmente Determinadas (INDCs), hay quienes las consideran un instrumento transformador y que es una victoria para quienes trabajamos en el cuidado del medio ambiente. Los países llevaron a la mesa unilateralmente sus compromisos sin ningún requerimiento demasiado rígido, pero la ventaja es que es un instrumento que permite la revisión. Esto es transformador porque es un paso más allá de lo que se tenía en el protocolo de Kioto y la división del planeta entre países.


La importancia de las INDCs, cerca las 189 que presentaron los países antes de la COP21 y durante la misma es que éstas fueron el gatillo que permitió la adopción del Acuerdo de Paris, pues desde 1992  cuando se empezó a hablar de estos temas con la adopción de la Convención ya se sabía que iba ser difícil repartir la responsabilidad entre todos los países, ha sido una negociación durísima entre países desarrollados y entre desarrollo.

 

Por su parte, Sandra Guzmán, se sumó al reconocer la relevancia del momento histórico del pasado 22 de abril y la importancia de la firma del Acuerdo. Pero enfatizó que aún falta mucho para alcanzar los objetivos establecidos no solo del Acuerdo, sino los propios objetivos de la Convención. En este sentido, señaló la importancia de enfatizar el camino que se requiere para transitar de la firma a esos objetivos y qué falta para que estos instrumentos nos den certeza y confianza.
 
Mencionó que es importante reconocer al Acuerdo de París como un marco histórico importante, pero más aún a las INDCs como oportunidad para generar un proceso de internalización de los procesos y la importancia de prepararnos desde todos los sectores para hacer frente al problema. En la actualidad, seguimos en una dinámica que resalta el rol de los estados frente al cambio climático, cuando ya esta demostrado que el papel de los estado por sí solos no será suficiente y que se requiere un apalancamiento entre varios actores. Asimismo, señaló la importancia de que los cambios políticos, los cambios de gobierno no interfieran, no afecten con el actuar en materia de cambio climático, para lo cuál resulta clave internaliza al cambio climático de manera estructural.
 
Presentó los resultados de análisis realizados a las INDCs presentadas por los países de la región. En primer lugar hizo referencia a un ejercicio que se hizo a nivel regional, en el que se analizó el estatus de las INDCs, para entender que hay detrás de ese compromiso político. En el estudio
“INDCs y participación ciudadana en América Latina”
se encontró que las INDCs parecen seguir en un esquema estatista no ha terminado de permear en las distintas estructuras de los países. Es decir, se sigue un proceso tendencial de generar medidas que no integran el problema de cambio climático de manera estructural y sigue siendo de manera segmentada. Sin embargo, resaltó que el cambio climático es cada vez más parte de la política nacional en los países, poco a poco se esta internalizando. ¿Cuál es la realidad detrás de esos procesos internacionales y cómo los Estados internalizan estos procesos para verlo como una oportunidad de trabajo conjunto, de apalancamiento multisectorial?. El resultado de este ejercicio es que aún hace falta mucho trabajo en este sentido.
 
En segundo lugar presentó los resultados del análisis realizado sobre los medios de implementación, entre otros temas para entender qué tanto las INDCs incluyeron la ruta necesaria para cumplir con sus metas y qué tanta claridad tienen los países sobre el financiamiento que requieren. En el estudio 
"INDCs y financiamiento climático en América Latina y el Caribe"
se encontró que pocos países hacen referencia a los mecanismos internacionales a los que quieren acceder, a los nacionales que podrían crear o a los compromisos que sus países van a tomar vía sus presupuestos nacionales. Es decir, no hay claridad sobre cómo se van alcanzar las metas, cuáles son las rutas de implementación. Esto es fundamental para tener certeza de que las medidas son viables y se podrán cumplir. Por otra parte, llama la atención que muy pocos países hablan de la necesidad de generar mecanismos de transparencia y mecanismos para medir, reportar  y verificar el financiamiento climático
 
El tema de financiamiento, a pesar de ser un de los medios de implementación claves para la implementación de las INDCS, no es uno de los elementos integrados de manera estructural en estos instrumentos. La existencia de rutas de implementación claras, son fundamentales para su éxito.
 
Para garantizar la acción pre 2020, es importante empezar a trabajar a nivel nacional. Como GFLAC se ha detectado que un paso previo a la implementación es la revisión de las INDCs, de manera clara en términos de financiamiento, creación de mecanismos de monitoreo, registro y verificación, y la elaboración de estrategias y mecanismos de financiamiento climático. Es importante que las INDCs se vean como procesos de largo plazo que realmente nos ayuden a alcanzar el objetivo del Acuerdo y de la Convención.
Finalizó señalando que desde GFLAC de la mano de nuestros aliados estamos trabajando en fortalecer el análisis realizado e identificar áreas de oportunidad de mejora de las INDCs, para presentar recomendaciones para su fortalecimiento y de ahí partir con procesos de monitoreo constante. Buscamos aprovechar el momentum y generar una dinámica nacional para aumentar la ambición.
Piblicaciones del GFLACen materia de INDCs
Karla Mass de la iniciativa del Árbol América Latina, aprovechó este espacio conversar con los panelistas sobre los desafíos de la comunicación del Acuerdo de Paris y las mejores narrativas para favorecer su puesta en valor e implementación. 
Comunicar de qué depende el cumplimiento del Acuerdo de Paris
  • El cumplimiento de los objetivos del Acuerdo de Paris, es decir reducir el aumento de la temperatura global a un límite seguro, depende de todos y cada uno de los actores de la sociedad. Es muy difícil que los Estados por si solos  logren llegar a la meta. Es fundamental sumarse y apoyar la acción climática desde todos los frentes.
  • El Acuerdo de Paris podrá cumplir sus objetivos si todos y cada uno de nosotros trabajamos en función de reducir nuestro impactos y aumentar la resistencia. 
  • El compromiso de 175 países que firmaron el Acuerdo de Paris implica, automáticamente, que ninguno actuará contra el objetivo del Acuerdo. La universalidad del Acuerdo de Paris y su consecuente expresión nacional es un factor clave, anteriormente eso no era así. 
  • La comunicación sobre los objetivos de descarbonización, financiamiento compatibles con la reducción de emisiones y demás elementos del Acuerdo fortalecerá la eficiencia y efectividad de su implementación.
Comunicar roles y deberes para/con el Acuerdo de Paris:
  •  Cada persona, cada empresa, cada gremio es responsable de tomar las acciones necesarias en su vida cotidiana a fin de alcanzar la transformación y descarbonización de las economías que nos estamos proponiendo. No podemos correr el riesgo de los desastres que se plantean con el cambio climático.
  • El Acuerdo de Paris conlleva una responsabilidad colectiva. Por primera vez en la historia de las negociaciones climáticas todos los países se comprometieron con esta tarea común. 
  • La señal está dada. Las economías comenzaran a descarbonizarse y el CO2 será regulado. En esta línea deben ir los cambios de conducta de empresas y sectores.
  • Los flujos de financiamiento, desde donde vengan, deben ser compatibles con un desarrollo bajo en emisión de GEI y resiliente al clima. Esto es hoy un requisito y un compromiso de los países. 
Comunicar oportunidades del Acuerdo de Paris:
  •  La temprana ratificación o aceptación del Acuerdo de Paris determinará el grado de preparación de los países en el proceso, inminente, de abandono de los combustibles fósiles. Mientras antes los países se preparen para la entrada en vigor del Acuerdo más beneficios acarreará a nivel nacional.
  • Operativizar tempranamente el Acuerdo de Paris permitirá no solo atender y luchar contra el cambio del clima global sino que también capturar las oportunidades. América Latina, como proveedora de materias primas, tendrá la posibilidad de trabajar en el cambio tecnológico/productivo y avanzar hacia una economía resiliente de bajo carbono o carbono neutralidad.
  • El Acuerdo de Paris reconoce que es necesario transitar hacia tecnologías, políticas y medidas que ayuden a la reducción de emisiones. Retoma las metas de desarrollo sustentable y pobreza e invita al mundo a establecer y masificar nuevas formas de generar electricidad, de movernos y de bienestar en general.
Accede a la grabación completa del seminario aquí: 
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Sandra Guzmán, GFLAC

2. El Comité Permanente de Financiamiento: Avances y retos
Por Sandra Guzmán
Coordinadora GFLAC

 El Comité Permanente de Financiamiento es un órgano que opera bajo la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), que se creó, entre otras cosas, para armonizar la operación de los mecanismos y en general de la arquitectura financiera para hacerle frente al cambio climático.

Los pasados 6 y 7 de abril, se llevó a cabo la doceava reunión del Comité que tuvo importantes objetivos para seguir avanzando en la armonización de los mecanismos que operan bajo la Convención, como lo es el Fondo Verde del Clima, así como se presentó un importante avance en la elaboración del Reporte de Evaluación de Flujos de Financiamiento que se destinan de países desarrollados a países en desarrollo, habiendo entregado un informe en 2014 y cuyo objetivo es actualizarse y mejorarse cada dos años, por lo que la nueva versión debe estar lista en este 2016. En este sentido, cuatro fueron los principales puntos de discusión de la reunión:

Guías: El Comité ha estado trabajando en las guías para la operación armónica de mecanismos financieros como el Fondo Verde del Clima, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial y el Fondo de Adaptación. El objetivo es generar recomendaciones para la armonización y la coordinación de estos instrumentos para evitar duplicidad de esfuerzos y mejorar la interoperabilidad, incluso con otros como el Fondo Especial de Cambio Climático y el Fondo para los Países menos Desarrollados. Muchos han sido los avances, pero aún no queda del todo resuelta la forma en la que estos mecanismos se coordinarán para maximizar sus esfuerzos. Es particularmente importante el caso del Fondo de Adaptación que pese a haber demostrado importantes esfuerzos en la financiación de acciones, países como Estados Unidos siguen dejándolo por fuera de las discusiones, por tratarse de un Fondo creado en el marco del Protocolo de Kioto del que éste país no es parte.

El Comité se ha propuesto llevar a cabo de manera anual foros para la discusión de temas relevantes para el trabajo del mismo. Este año se propuso realizar un Foro sobre Pérdidas y Daños. Se establecieron los objetivos y se llamó a la necesidad de fijar una sede, misma que se definirá a más tardar el 30 de abril.  El Comité abrió a un proceso de participación para recibir insumos para establecer los objetivos del Foro y habiendo recibido diversas propuestas, se decidió que el objetivo del foro es: discutir e intercambiar información, conocimiento y buenas prácticas entre expertos y organizaciones tanto del sector público como privado, practicantes y actores interesados de la CMNUCC sobre instrumentos financieros y herramientas que atiendan el riesgo de pérdidas y daños asociados a los efectos adversos del cambio climático, con el fin de identificar posibles conclusiones y recomendaciones para establecer siguientes pasos.

Foro del Comité Permanente de Financiamiento:

Medición Reporte y Verificación: Para seguir con el plan de trabajo que el Comité venía realizando en materia de MRV se presentaron las propuestas generales para implementar las decisiones derivadas del paquete de Paris en materia de MRV. Se habló de la importancia de generar una línea del tiempo con productos específicos y de conectar este trabajo con la evaluación bianual sobre flujos de recursos financieros para motivar más y mejores herramientas de acceso a la información por parte de los países. Tras esta discusión se propuso esperar la sesión del SBSTA cuerpo subsidiario de asesoramiento científico y tecnológico,  que se celebrará en mayo para acordar la ruta de trabajo y para determinar de mejor manera cual será el rol del Comité durante este año. Particularmente cual será el rol frente a la creación de las modalidades para el monitoreo del financiamiento climático que las decisiones de París dejaron a cargo del SBSTA.

Evaluación Bianual sobre flujos financieros: Se presentó el borrador zero del reporte de evaluación de flujos de financiamiento que tiene como objetivo mostrar de manera cuantitativa la cantidad de recursos que se han provisto y movilizado de países desarrollados, organismos internacionales y otros mecanismos hacia países en desarrollo para apoyo de acciones de mitigación y adaptación, lo que permitirá conocer de mejor manera como se ha transitado hacia el cumplimiento de los 100 mil millones de dólares. comprometidos en 2009.  Para una discusión más efectiva se llevó a cabo un taller el 8 de abril con expertos para analizar de manera más puntual el contenido del borrador y para sugerir más y mejores vías para presentar la información que permita dimensionar los avances que se han tenido hasta el momento en el manejo e información sobre flujos de financiamiento y ayudar con ello a la mejor toma de decisiones. 

El segundo borrador se presentará en la siguiente reunión del Comité que se llevará cabo en el verano, aunque aún no se tiene claridad de las fechas. El trabajo del Comité será muy importante y será determinante para generar insumos que sean de utilidad tanto para el proceso internacional, como para el proceso doméstico que los países pondrán en marcha para cumplimiento de las INDCs, como es el caso del plan de trabajo del MRV de financiamiento que será de mucha utilidad para que los países integren de manera más transparente la ruta de implementación para cumplimiento de las NDCs. 

 
 
3. Resumen de la 12ª reunión de la Junta Directiva del Fondo Verde del Clima
Por Andrea Rodriguez Osuna
Abogada Sénior del Programa de Cambio Climático de AIDA

La Junta Directiva del Fondo Verde del Clima (FVC) se reunió por doceava vez del 8 al 10 de marzo de 2016 en Songdo, Corea del Sur.

En noviembre de 2015, la Junta Directiva envió un mensaje colectivo con el deseo de aprobar proyectos y programas por un valor de 2.5 mil millones de dólares durante 2016. Para lograr esta meta, se decidió programar cuatro reuniones de la Junta Directiva este año, para que en ellas se tomen decisiones operativas, entre ellas las de aprobación de programas y proyectos.

En la reunión de marzo, la Junta adoptó únicamente decisiones relacionadas con la operación del FVC. La cita comenzó con la incorporación de nuevos miembros de la Junta Directiva de países como México, Nicaragua, Brasil, Uruguay y Antigua y Barbuda para Latinoamérica. México, Cuba y Belice serán miembros titulares durante 2016. También se eligieron a los miembros de Sudáfrica y Australia como nuevos copresidentes para esta gestión.

A continuación se detallan las decisiones más relevantes adoptadas se Songdo.

Acreditación de nuevas entidades

La Junta acreditó a trece nuevas entidades (ocho internacionales, cuatro nacionales y una de alcance regional):

1. Agencia para el Desarrollo Agrícola de Marruecos (ADA), con sede en Marruecos y acreditada para proyectos o actividades pequeñas con riesgos socioambientales medios (Categoría B).
2. Ministerio de Finanzas y Cooperación Económica de la República Federal Democrática de Etiopía (MOFEC por sus siglas en inglés), con sede en Etiopía y acreditada para proyectos y actividades grandes con riesgos socioambientales medios (Categoría B).
3. Autoridad Nacional de Gestión Ambiental de Kenia (NEMA por sus siglas en inglés), con sede en Kenia y acreditada para micro proyectos o actividades con riesgos socioambientales medios (Categoría B).
4. Banco de Desarrollo de Sudáfrica (DBSA por sus siglas en inglés), con sede en Sudáfrica y acreditada para proyectos o actividades grandes con riesgos socioambientales altos (Categoría A).
5. Crédit Agricole Banco Corporativo y de Inversión (Crédit Agricole CIB), con sede en Francia y acreditada para proyectos y actividades grandes con riesgos socioambientales altos (Categoría A).
6. HSBC holdings y subsidiarios, con sede en Gran Bretaña e Irlanda del Norte y acreditada para proyectos y actividades grandes con riesgos socioambientales altos (Categoría A).
7. Banco Africano de Desarrollo (ADB por sus siglas en inglés), con sede en Costa de Marfil y acreditada para proyectos y actividades grandes con riesgos socioambientales altos (Categoría A).
8. Banco Europeo de Inversión (EIB por sus siglas en inglés), con sede en Luxemburgo y acreditada para proyectos y actividades grandes con riesgos socioambientales altos (Categoría A).
9. Corporación Financiera Internacional (IFC por sus siglas en inglés), con sede en Estados Unidos y acreditada para proyectos y actividades grandes con riesgos socioambientales altos (Categoría A).
10. Unidad Para el Cambio Rural (UCAR), con sede en Argentina y acreditada para proyectos y actividades pequeñas con riesgos socioambientales medios (Categoría B).
11. Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN por sus siglas en inglés), con sede en Suiza y acreditada para proyectos y actividades medianas con riesgos socioambientales medios (Categoría B). 
12. Programa Mundial de Alimentos (WFP por sus siglas en inglés), con sede en Italia y acreditada para micro proyectos y actividades con riesgos socioambientales mínimos (Categoría C).

13. Organización Meteorológica Mundial (WMO por sus siglas en inglés), con sede en Suiza y acreditada para proyectos y actividades pequeñas con riesgos socioambientales mínimos (Categoría C).

La solicitud para acreditar a HSBC y Crédit Agricole causó bastante polémica dado el historial problemático de ambas entidades. El argumento principal fue que ambas entidades no han demostrado capacidad socioambiental en el manejo de sus inversiones, ni el cese de inversiones problemáticas como las relacionadas con lavado de dinero y narcotráfico. Al acreditar a entidades de esta naturaleza, el Fondo Verde pone en riesgo su reputación y credibilidad para promover un desarrollo bajo en emisiones y resiliente al clima en países en desarrollo.

La Junta Directiva escuchó la postura de la sociedad civil y decidió que la acreditación de HSBC estaría sujeta al cumplimiento de condiciones. Estableció además la potestad de suspender parcial o permanentemente la acreditación si el Panel de Acreditación así lo recomienda.

Asimismo, a fin de mejorar el proceso de toma de decisiones sobre la acreditación de entidades, se decidió que el Panel de Acreditación establezca, con ayuda del Secretariado, una línea base del portafolio general de las entidades acreditadas hasta ahora para evaluar la evolución del portafolio de sus actividades hacia la meta del Fondo: promover un cambio de paradigma hacia un desarrollo bajo en emisiones y resiliente al clima en el contexto del desarrollo sostenible.

Se esperaba que la Junta adopte también una estrategia de acreditación que le permita al Fondo ser más estratégico respecto del número y el tipo de entidades con las que trabajará en el futuro y que por ende acreditará. Lo anterior se debe a que aún no existen criterios o indicadores al respecto. La decisión fue pospuesta para la décimo tercera reunión de la Junta Directiva.

Decisiones relacionadas con el Secretariado

Hela Cheikhrouhou, Directora del Fondo Verde del Clima, presentó su renuncia, la cual aplicará desde julio. Ello puso sobre la mesa un desafío bastante grande para el Secretariado: buscar un reemplazo para ese cargo.

Con ese motivo, la Junta  Directiva creó un Comité de Selección para elegir al nuevo Director o Directora del Fondo. El comité ad hoc está compuesto por seis miembros de la Junta. Su labor la realizará con una empresa que apoyará el proceso de elección, el cual fue aprobado junto con los términos de referencia del puesto.

Se reconoció la necesidad de aumentar el personal del Secretariado gradualmente, dado que esa instancia opera actualmente de una forma no sostenible. Para esto la Junta aprobó el incremento del número de personal “regular” de 56 a cerca de 100 hasta finales de 2016 y a 140 hasta finales de 2017.

Plan Estratégico del FVC

En su onceava reunión, la Junta decidió contar con un plan estratégico que permita al Fondo Verde tener mayor claridad sobre la dirección que quiere seguir y a la vez atender asuntos pendientes de importancia para su operación. Para avanzar en esa agenda, la Junta se reunió informalmente en febrero en Ciudad del Cabo. En esa reunión se discutió el contenido y la priorización de temas a tratar como parte del Plan Estratégico del Fondo. Sin bien la modalidad de trabajo fue adecuada y permitió un intercambio abierto y sincero sobre los desafíos que enfrenta La institución, limitó el contenido de la discusión y muchos temas importantes quedaron fuera.

En Songdo, la Junta Directiva aprobó el Plan Estratégico del FVC como plan de acción inicial para los próximos tres años. El mismo tiene cinco componentes principales: la priorización de programas y proyectos piloto, el fortalecimiento del enfoque proactivo y estratégico del Fondo hacia el financiamiento de programas, la mejora del acceso y la predictibilidad, la optimización del involucramiento del sector privado y la construcción de capacidades institucionales adecuadas.

La Junta solicitó al Secretariado implementar el plan de forma inmediata e integrarlo a los planes anuales de trabajo preparados por el Secretariado, así como a los programas de trabajo y deliberaciones de los comités, paneles y grupos. También se pidió que este plan sea revisado como parte del proceso de capitalización del Fondo.  

Programas de país e implementación del Programa de Ayuda a la Preparación (readiness and preparatory support)

La Junta solicitó al Secretariado presentar un documento con alternativas a los acuerdos entre el Fondo Verde y los países beneficiarios sobre readiness support para agilizar el desembolso de los recursos destinados a ese fin. También se pidió al Secretariado otorgar pagos adelantados con un techo de $us 50,000 a países o sus socios implementadores en casos en los que se requieran procesos domésticos muy largos para cumplir los contratos entre el Fondo y la entidad o país.readiness supportLa Junta solicitó al Secretariado presentar un documento con alternativas a los acuerdos entre el Fondo Verde y los países beneficiarios sobre

Se pidió también discutir la mejora y simplificación del proceso de acceso a la ayuda preparatoria durante la décimo tercera reunión de la Junta en Junio. Se solicitó al Secretariado realizar una propuesta sobre los actividades que deberían ser incluidas en el Programa de Ayuda a la Preparación, incluyendo aquellas relacionadas con fortalecimiento de capacidades en adaptación, mitigación, estándares socioambientales, etc.

Proceso de aprobación de programas y proyectos

La Junta solicitó al Secretariado revisar el proceso inicial de aprobación de proyectos, tomando en cuenta las opiniones expresadas durante la reunión de Songdo e invitó a recibir insumos sobre el tema de los actores clave del Fondo Verde . 

Política comprensiva de divulgación de información

Una de las decisiones más esperadas para la reunión de marzo fue la relacionada con la política de divulgación de información del FVC. La institución contaba únicamente con una política interina que daba lineamientos generales sobre qué información debería ser puesta a disposición al público y cuál no. Sin embargo y dada la transición a la etapa de adopción e implementación de programas y proyectos, se hace muy necesario contar con una política clara sobre la divulgación de información para asegurar la rendición de cuentas y la transparencia del Fondo y sus entidades asociadas.

La Junta adoptó la Política de Divulgación de la Información, la cual establece entre sus principios rectores maximizar el acceso a la información que produce el Fondo o que está en su poder. Dicha política limita el acceso a cierto tipo de información al crear una lista de excepciones.

La política también crea procedimientos para acceder a información concreta. Entre los procedimientos más destacables están:

  • Se establece que las propuestas de programas y proyectos serán puestas a disposición del público al mismo tiempo que son presentadas a la Junta Directiva.
  • Se establecen tiempos concretos para la divulgación de información relacionada con los informes socioambientales según categoría o tipo de programa o proyecto. Para la Categoría A y Categoría 1-1, estos informes deben ser publicados por lo menos 120 días antes de la decisión de la Junta Directiva. Para proyectos de Categoría B y Categoría 1-2, el límite es al menos 30 días antes de la decisión. Esta información será accesible tanto en la página web del Fondo Verde del Clima como en la página web de la entidad acreditada, en inglés y en el idioma local.
  • Se establece que las reuniones de la Junta Directiva serán transmitidas en vivo hasta finales de 2017, periodo que se puede extender con base en evaluaciones posteriores.
  • El periodo de consultas públicas para el diseño de políticas y estrategias internas es de 30 días.
  • Se establece un proceso para solicitar información ante el Fondo Verde. Este proceso incluye la posibilidad de activar el mecanismo de apelación en caso de que la información solicitada haya sido negada. 

Facilidad para preparar proyectos

La facilidad fue aprobada en la reunión de Zambia, en noviembre del 2015. Al respecto, la Junta aprobó en Songo $us 1.5 mil dólares en subvenciones para desarrollar un programa presentado por Ruanda y relacionado con economía verde rural y desarrollo resiliente al clima. 

Próxima reunión

La siguiente reunión de la Junta Directiva se llevará a cabo en Songdo entre el 27 y 30 de junio. Se espera que en la misma se aprueben programas y proyectos.  

 

4. Taller sobre medición del financiamiento climático en Colombia.
Por Sandra Guzmán e Isnardo López
 GFLAC, Universidad de Chile
El 28 de abril, se realizó en la ciudad de Bogotá-Colombia el taller “Propuesta Metodológica para la Medición y la Caracterización del Financiamiento Climático en Colombia”.

El evento se realizó en el marco del proceso de diseño y construcción del Sistema de Medición, Reporte y Verificación del Financiamiento Climático para Colombia que viene desarrollando el país y contando con la participación del World Resources Institute-WRI bajo el Programa Conjunto de Preparación del Fondo Verde del Clima y otras fuentes de financiamiento climático, y contando con la cooperación del Ministerio Federal del Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza, Construcción y Seguridad Nuclear de Alemania.
El taller conto con la participación de más de 30 personas de diferentes entidades públicas nacionales, bancos de desarrollo nacionales y demás actores relacionados conla medición del financiamiento climático en Colombia.
 
Objetivos del taller
 
El taller tuvo como objetivo presentar una propuesta metodológica para guiar la medición, clasificación y estimación del financiamiento en Colombia destinado a acciones de mitigación y adaptación al cambio climático proveniente de fuentes públicas, privadas, nacionales e internacionales.
 
Los objetivos específicos del taller fueron los siguientes:
• Facilitar a los participantes de un marco conceptual básico del financiamiento climático
•  Exponer el proceso y sus pasos para la integración de la metodología
•  Describir la propuesta metodológica de medición del financiamiento climático, y especialmente aquella enfocada al gasto público.
 
Conclusiones
El desarrollo del taller permitió la participación activa de los participantes a través de la realización de preguntas/respuestas en los diferentes tópicos tratados. Igualmente la implementación de un ejercicio de trabajo en grupos logro el debate e interacción, para obtener las principales lecciones aprendidas y retos para la puesta en marcha de la propuesta metodológica.

Entre las lecciones aprendidas más destacados se encuentran:
1. A nivel nacional se detecta la importancia de contar con un marco metodológico para medir el financiamiento climático que sea de aplicación común entre los diversos actores para generar información compatible y comparable en el tiempo.
2. Es necesario partir del marco de política nacional aprendiendo lecciones existentes a nivel internacional, pero atendiendo a los ejes y sectores establecidos a nivel nacional.
3.  La creación de una lista indicativa de acciones que se relacionan con cambio climático es una buena manera de guiar a los actores a identificar si sus inversiones se relacionan con cambio climático o no.
4. Existe un reto para saber si las acciones detectadas son relacionadas con cambio climático de manera directa o indirecta, pues eso determinará si se cuantifica como 100% o con un porcentaje más bajo y así evitar una sobre estimación o una subestimación de los recursos financieros existentes en la materia.
5. Es importante que este ejercicio se aplicable para las diversas fuentes de financiamiento incluyendo la privado. Y un paso importante será establecer un proceso de capacitación para que todos los actores sepan con mas claridad como usar este tipo de metodologías, particularmente para aquellos actores que no son expertos en cambio climático.

5. Financiamiento para Cambio Climático desafío común para las Ciudades Latinoamérica rumbo a Habitat III.
Por Xtabai Padilla
ITDP
Del 18 al 20 de abril se celebró en Toluca, Estado de México, la reunión regional preparatoria rumbo a Hábitat III. La reunión contó con la presencia de representantes de los 34 países de América Latina y el Caribe, se discutieron los principales retos urbanos de la región y se generó la Declaración de Toluca, en la cual se acordó como línea estratégica que los gobiernos de la región se comprometen a “reducir significativamente el impacto del cambio climático en las ciudades mediante la promoción de patrones de consumo y producción sostenibles, que den ser modificados […]”.
 
La conferencia fue inaugurada por la secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), Rosario Robles, la cual mencionó que la región busca un desarrollo urbano sostenible que tenga como prioridad la cohesión social, ya que “acercar a la gente es crear oportunidades de interacción humana, económica, cultural y laboral. Por ello, debemos romper con los patrones de exclusión que hoy son visibles para cualquiera que recorra las periferias urbanas”. 
Accede al texto completo de la "Declaración de Toluca" aquí

 

 

Las mesas y conferencias magistrales se enfocaron en temas como gobernanza metropolitana, vivienda, movilidad, suelo y cambio climático. En todos los espacios de diálogo se enfatizó sobre la urbanización sin precedentes en la que vivimos actualmente y la proyección que, hacia la mitad del siglo, aproximadamente cuatro de cada cinco personas vivirán en entornos urbanos.* 

GFLAC a través de la participación de Xtabai Padilla Rodríguez participó en la mesa abierta “Financiamiento climático: desafío común en ciudades Latinoamericanas”, miembros de la sociedad civil y bancos de desarrollo internacionales como el BID y CAF discutieron sobre cuáles son los mecanismos existentes para financiar a las ciudades y cuál es el rol del sector privado.  Al respecto, se resaltó la urgente necesidad de incluir procesos innovadores de financiamiento para las ciudades, por ejemplo, estrategias para el pago del costo de las externalidades negativas del transporte privado para financiar proyectos de movilidad sustentable.

De igual manera, se identificaron las principales barreras para el financiamiento climático, como la debilidad institucional de los gobiernos locales (capacidad crediticia, falta de transparencia y normatividad adecuada), y la complejidad en los mecanismos (necesidad de garantía soberana, procesos burocráticos que retrasan la transferencia de recursos). No obstante, se presentaron también las oportunidades que existen en instrumentos financieros como los bonos verdes, impuestos al carbono y los esquemas de comercio de emisiones, los cuales permiten diversificar las opciones de financiamiento en las ciudades.
 
Sin duda los compromisos que los países acuerden en la nueva Agenda Urbana tendrán impactos directos en el cumplimiento del Acuerdo de Paris y los objetivos de Desarrollo Sostenible, quedan muchos retos y obstáculos por resolver, sobre todo, que los gobiernos, se comprometan a cambiar la forma en cómo se construye la ciudad y a financiar acciones que tengan impactos en la mitigación y adaptación de las ciudades ante el cambio climáti
co.

 
*Hábitat III, Conferencia Regional Toluca, disponible en: http://habitat-toluca.mx/reunion-regional/
 
6. Bolivia destina Bs 1.700 millones por año contra el cambio climático
Por Víctor Quintanilla
AIDA

En las gestiones 2014 y 2015, el país destinó al rededor de 1.700 millones de bolivianos, por año, contra el cambio climático. Ese monto representa menos del 1 por ciento del Presupuesto General del Estado (PGE). De ello da cuenta un informe del Grupo de Financiamiento Climático para América Latina y el Caribe (GFLAC) y de sus aliados en Bolivia: Fundación Jubileo y la Liga de Defensa del Medio Ambiente (LIDEMA).

Según Jubileo, en 2014, se asignaron 1.731 millones bolivianos del PGE a programas, proyectos y actividades que guardan relación con el cambio climático. La cifra equivale al 0,9 por ciento del presupuesto total que era de 195.410 millones bolivianos. El año siguiente, el 2015, la asignación para cambio climático llegó al 0,8 por ciento : 1.773 millones de un total de 221.181 millones de bolivianos.

“Las acciones climáticas deben estar contempladas en los presupuestos públicos para permitir una efectiva planeación e implementación de medidas concretas que reflejen la importancia que los gobiernos le dan al tema a través de la asignación de los recursos económicos necesarios”, señaló Andrea Rodríguez, abogada del Programa de Cambio Climático de la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA), parte del GFLAC.

POR SECTORES En cada gestión, el análisis consideró el presupuesto destinado inicialmente a los sectores de bosques, energía, medio ambiente, residuos, hídrico-saneamiento, agricultura, industria, transporte y desastres. Esto se debe a que “en Bolivia no existe una clasificación específica para identificar el cambio climático (en el presupuesto) y se hacen aproximaciones a cuánto asignamos al tema viendo sectores relacionados”, explicó René Martínez, analista de Jubileo.

“El sector que destaca más es transporte, con 92 por ciento y 75 por ciento sobre el total para las gestiones 2014 y 2015, respectivamente; sin embargo, se incluye, por ejemplo, la construcción del teleférico La Paz-El Alto en la gestión 2014, no obstante que este proyecto no se dirige específicamente a mitigar o adaptarse al cambio climático”, se lee en el informe.

El documento con la Contribución Prevista Determinada Nacionalmente para el periodo 2015-2030 que Bolivia presentó ante la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, incluye resultados y acciones en los rubros de agua, energía, bosques y agro; pero no hace referencia al presupuesto necesario para su cumplimiento.

Según Patricia Miranda, también analista de Jubileo, las fuentes internas de financiamiento para combatir el cambio climático no son fáciles de identificar en el país porque la información disponible al respecto “está dispersa en diferentes ministerios e instituciones y puede estar directa o no tan directamente relacionada con adaptación y mitigación”.


COP21
Firma del acuerdo

130 países, incluidos EEUU y China, que antes se negaban, firmarán, mañana en la Asamblea de la ONU, el acuerdo de cambio climático completado el pasado 12 de diciembre en París, al final de la reunión de la Conferencia de las Partes (COP21), que marcó una serie de compromisos para luchar contra el calentamiento global.


Financiamiento suma 318 millones

Por otro lado, según el informe, entre 2010 y 2014, el financiamiento internacional recibido en el rubro de cambio climático ascendió a $us 318 millones, monto proveniente de 13 organismos de cooperación multilaterales, bilaterales y especializados de Naciones Unidas.

El análisis realizado por LIDEMA muestra que este flujo financiero corresponde a 82 proyectos. De ellos, 51 son de adaptación al cambio climático, 9 de mitigación, 8 de ambos y 14 de actividades transversales (de educación, género y otras referidas a cambio climático).

INSTANCIA Patricia Miranda, analista de Jubileo, sostiene que la instancia del sector público a cargo de la lucha contra el cambio climático, la Autoridad Plurinacional de la Madre Tierra, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, aún no cumple plenamente con sus funciones, lo que impide que el financiamiento climático responda a una planificación interinstitucional o sea parte de un solo documento o plan transversal.

El informe está basado en una metodología desarrollada por el GFLAC y aplicada también en otros países de la región (Argentina, Chile, Ecuador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Perú). Contiene dos tipos de análisis, uno enfocado en las políticas y presupuestos públicos asignados para cambio climático, y el otro referido a las políticas y el financiamiento internacional recibido para ese tema. En Bolivia, el primero estuvo a cargo de Jubileo y el segundo, de LIDEMA.

Este viernes, más de 60 mandatario firmarán en la Asamblea de la ONU, en Nueva York, el acuerdo de París adoptado en diciembre. En el nuevo documento, 130 países, entre esos Bolivia, asumen nuevos compromisos, para mitigar el cambio climático.

Accede a la nota aquí
7. Principio 10 y el Acuerdo de Paris. 
Por Natalia Gómez Peña
Asociación Ambiente y Sociedad

A partir de la adopción de la declaración de Rio de 1992, la comunidad de Estados empieza a tomar algunos pasos para la implementación de los principios contenidos en esta declaración, especialmente el referido principio 10. En ese sentido Rio 1992 propone un cambio de paradigma donde en materialización del principio democrático las personas que hacen parte de una comunidad pueden tener incidencia directa en los procesos de toma de decisiones que afecten a su medio ambiente.

Sin embargo, los pasos han sido insuficientes para asegurar la cabal implementación de los derechos de acceso especialmente en Latinoamérica. Por esta razón varios Estados de nuestra región durante la conferencia Rio +20 en el 2012 suscribieron la Declaración sobre la Aplicación del Principio 10, la cual al año 2016 ha sido suscrita en total por 21 países y ha dado inicio a un proceso de negociación internacional con miras a tener como resultado un instrumento jurídico en diciembre de 2016.  

Hace unas semanas se realizó en Montevideo la tercera reunión del comité de negociación del proceso, con importantes avances para la adopción de este instrumento regional con el objetivo de establecer estándares más altos en materia de gobernanza ambiental y contribuir a la resolución de los conflictos socio-ambientales. Este proceso se constituye en un paso fundamental para el fortalecimiento de la democracia ambiental en la región, la consolidación del desarrollo sostenible y el avance de la lucha contra el cambio climático.

En este sentido, se deben destacar las referencias a los derechos de Acceso a la Información y  a la Participación Pública, así como al papel de la educación en referencia al cambio climático, que fueron incluidas en el acuerdo de Paris. Estos elementos son contemplados tanto en el preámbulo (pp14) como en el articulado del tratado (art 12). La adopción del acuerdo y la inclusión de los derechos de acceso en su contenido ha sido un aliciente y un motor para vigorizar la Negociación del Acuerdo sobre el Acceso a la Información, la Particiapción y la Justicia Ambiental  en América latina y el Caribe, como se evidenció en el pasado comité de negociación en Uruguay, donde tanto Estados como sociedad civil destacaron la importancia del Acuerdo de Paris y su interrelación con el proceso del Principio 10. 
De esta manera, el futuro Instrumento regional sobre derechos de acceso deberá prever disposiciones relativas a la coordinación de esfuerzos entre el instrumento y otros acuerdos internacionales ambientales pertinentes, especialmente el acuerdo de Paris que contribuya a la implementación coordinada de ambos acuerdos, y especialmente al fortalecimiento de la participación ciudadana en los procesos nacionales e internacionales frente al cambio climático.
Además, el  Acuerdo de Paris incluye un mecanismo de transparencia que es obligatorio para todos los países y que los compromete a brindar información sobre sus emisiones y las acciones emprendidas para reducirlas, así como a reportar los progresos alcanzados en su aplicación, el cumplimiento de sus INDC, e informar sobre la ayuda financiera y tecnológica que aportan. Todos estos son compromisos que tienen como base los derechos de acceso e implicaran para las partes procesos de rendición de cuentas ante sus ciudadanos y la comunidad internacional, que son fundamentales para la efectiva implementación del acuerdo de Paris y que contribuirán al fortalecimiento de la democracia ambiental en América latina y el Caribe. 

 

Más sobre la Negociación del Acuerdo sobre el Acceso a la Información, la Particiapción y la Justicia Ambiental  en América latina y el Caribe

8. Avances hacia un instrumento regional por el Principio 10 en América Latina y el Caribe.

Por Olimpia Castillo

Comunicación Ambiental

Del 5 al 8 de abril de 2016 se realizó en Montevideo, Uruguay, la Tercera Reunión del Comité de Negociación del Acuerdo Regional sobre el acceso a la información, la participación pública y el acceso a la justicia en asuntos ambientales.Del 

21 países de la región, de organismos internacionales y distintas organizaciones de la sociedad civil que han venido impulsando este proceso desde su inicio.  Se contó con la participación de los representantes de

De la reunión se pueden referir tres sucesos importantes

  • Los países avanzaron en la negociación de los artículos 2 a 6 del texto compilado por la Mesa Directiva
  • Se aprobaron las modalidades de participación del público en el Comité de Negociación
  • Granada se adhirió a la Declaración.

como con la sociedad civil.  El programa inició con un reporte de cada país sobre las acciones nacionales efectuadas para difundir el proceso, ya que el compromiso era realizar consultas nacionales sobre el documento preliminar, tanto a nivel gubernamental

Sobre la discusión del  Texto Compilado que es el documento base de la negociación se continuó con las definiciones del Artículo 2 que fue donde concluyó la  Segunda Reunión de Negociación realizada en octubre de 2015 en Panamá.

Posteriormente se continuó con los contenidos de los Artículos 3, 4 y 5 que refieren a Principios, Ámbito de Aplicación y Obligaciones generales, respectivamente. Al término de la reunión se habían revisado también las secciones 6.1. y 6.2. del Artículo 6 que refieren al acceso  a la información ambiental

Por otro lado, con la incorporación de Granada, son 21 los países signatarios de la Declaración que sigue abierto a que se sumen los demás países de la región. *

Finalmente, sobre las modalidades de participación del público hay dos puntos de discrepancia, el primero es que este proceso no se convierta en un precedente para otras negociaciones internacionales; el otro es limitar la participación exclusivamente a personas y grupos de la región.

Al respecto, es de llama la atención que este proceso ha contado desde el principio con una participación activa de las organizaciones de la sociedad civil, y es un ejemplo de que la información es base para participar y lograr mejores resultados.

Se tiene previsto continuar en el mes de agosto en República Dominicana, donde tendrá lugar la Cuarta Reunión de Negociación. En estos meses sigue entonces el compromiso de que los representantes de los gobiernos difundan y consulten al interior el documento.

 

 


*Antigua y Barbuda, Argentina, Bolivia (Estado Plurinacional de), Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Granada, Guatemala, Honduras, Jamaica, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, San Vicente y las Granadinas, Trinidad y Tobago y Uruguay

9. GFLAC participa en el lanzamiento del libro "Cambio Climático, perspectivas del Acuerdo de París, 2015"
Acceda aquí a la página de Ambiente y Sociedad para más información
10. Fundación Heinrich Boell – México comparte sus publicaciones recientes.
Principio de precaución: herramienta jurídica ante los impactos del fracking
Mientras América Latina promueve el fracking, otros países y regiones lo han prohibido por los impactos y riesgos ambientales y en la salud que implica. América Latina tiene la capacidad y las condiciones para satisfacer sus necesidades energéticas a través de fuentes renovables, como evidencian numerosos estudios incluyendo los del Banco Interamericano de Desarrollo. Este documento, publicado conjuntamente entre AIDA y la Fundación Heinrich Böll, contribuye al análisis sobre la viabilidad de la aplicación del principio de precaución, como una vía institucional para prevenir, evitar o detener las operaciones de fractura hidráulica en América Latina. 
Concesiones de agua para las empresas mineras en México
La minería se cuenta entre las actividades industriales que causan mayor impacto sobre el medio natural. ¿Cuánta agua ha sido concesionada para la industria minera? ¿A qué empresas y en dónde? Vea aquí la investigación y los mapas interactivos de Manuel Llano de CartoCrítica en colaboración con la Fundación Heinrich Boell.
 
Un puente a ningún lugar
A partir de 2009 y debido al agotamiento de las fuentes convencionales, es creciente la proporción de gas natural procedente de gas de lutitas (shale gas).  A la fecha, más de 40% del gas natural en los Estados Unidos es de este tipo. ¿Pero, es verdad que este gas representa un combustible puente? 
Contexto de un crimen anunciado
Honduras es el país más peligroso para activistas del medio ambiente. El asesinato de Berta Cáceres el 3 de marzo es uno de los más recientes en una serie de más de 100 desde el golpe de Estado de 2009. Radiografía de un sistema que no permite oposición.
Frack it!
La Fundación Heinrich Böll en México presenta la aplicación "Frack it!", un juego que informa sobre los procesos del fracking y los impactos y riesgos que tiene para el medio ambiente y la salud. Mediante minijuegos, tarjetas informativas y un quiz aprenderás de manera lúdica en qué consiste cada paso de la extracción de gas que se encuentra atrapado en rocas a grandes profundidades del subsuelo y cómo afecta a las comunidades. Bájalo gratis en las tiendas de Android y de iOS. Escoje el idioma: español, inglés o alemán.
 
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