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Boletín Mayo, 2015
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EVENTOS RELEVANTES DEL MES DE MAYO
PARTICIPACIÓN DEL GFLAC EN LA REUNIÓN DE LOS MIEMBROS DEL COMITÉ DE ASISTENCIA AL DESARROLLO (DAC)  DE LA OCDE 

Por Sandra Guzmán
Coordinadora General del GFLAC
Del 19 al 21 de Mayo de 2015 se llevó a cabo la reunión anual de los miembros del Comité de Asistencia para el Desarrollo (DAC por sus siglas en inlgés) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, (OCDE) [1], creado en 1960 con el fin apoyar a los denominados países desarollados (donantes) a hacer de su ayuda al desarrollo una más efectiva. Dicha ayuda se ha centrado en apoyar a países en desarrollo (receptores), en su lucha contra la pobreza, otros problemas asociados al desarrollo y en las últimas décadas al combate al cambio climático.

La reunión tuvo como fin evaluar las reformas de los denominados
“Marcadores de Río” creados en 1998 para medir y monitorear el apoyo financiero dado a los países en desarrollo para cumplir con lo estipulado en las Convenciones creadas en la Conferencia sobre Medio Ambiente y Desarrollo celebrada en 1992 en Río de Janeiro. La Convención sobre la Diversidad Biológica, la Convención para la lucha contra la Desertificación y la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático. Los Marcadores de Río que forman parte del sistema estadístico general de la OCDE, son considerados la primera iniciativa para integrar el tema de cambio climático en  temas de cooperación para el desarrollo (Gupta, Van Der Grijp, 2014).

Los marcadores han servido para apoyar el trabajo de monitoreo de los fondos que los países desarrollados han transferido a los países en vías de desarrollo, mismos que responden a la meta voluntaria de transferir 0.7% del Producto Interno Bruto como ayuda al desarrollo. Aunque dicha meta que ha sido cumplida por pocos países miembros de la OCDE, se mantiene como pilar en las discusiones relacionadas con el financiamiento para el desarrollo.

La reunión contó con la participación de  miembros permanentes del DAC como son Alemania, Australia, Estados Unidos, Bélgica, Noruega, Finlandia, Japón, España, Suecia, Polonia, entre otros, así como de países OCDE no DAC como el caso de México, y otros países que se encuentran en el carácter de países receptores como Indonesia, Vietnam, Filipinas, Perú, Colombia y Zambia.

Además se contó con la participación de Bancos Multilaterales de Desarrollo como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo; con la participación de los representantes de las Agencias bilaterales de Cooperación y de organizaciones internacionales como el Instituto de Desarrollo Internacional, E3G; al igual que Programas de las Naciones Unidas como el Programa para el Desarrollo (PNUD) y el Programa para el Medio Ambiente (PNUMA).
 

[1] La OCDE cuenta con 30 miembros: Australia, Austria, Bélgica, Canadá, República Checa, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Islandia, Irlanda, Italia, Japón, Corea del Sur, Luxemburgo, México, Países Bajos, Nueva Zelanda, Noruega, Polonia, Portugal, Eslovaquia, España, Suecia, Suiza, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos. Pero de estos los países no OCDE DAC son República Checa, Hungría, Islandia, México, Polonia, Eslovaquia y Turquía.  
Entre los objetivos específicos de este encuentro se enunciaron al menos 4 elementos fundamentales: 1) la necesidad de mejorar la información relacionada con el financiamiento para el desarrollo y el financiamiento climático; 2) generar mejor entendimiento entre donantes y receptores en torno a estos temas; 3) armonizar los criterios y metodologías de medición del financiamiento climático y el financiamiento para el desarrollo; y 4) mejorar la efectividad de este tipo de financiamiento.
En general la sesión permitió que grupos de interés presentaran experiencias en torno al monitoreo de flujos de financiamiento tanto nacionales como internacionales en torno a estos temas. El Grupo de Financiamiento Climático para Latinoamérica y el Caribe, (GFLAC), fue invitado a presentar las experiencias obtenidas a lo largo de su trabajo monitoreando financiamiento para cambio climático en la región a través de su metodología, para identificar retos y aprendizajes.
La reunión fue una excelente oportunidad para presentar dichos retos concluyendo que es necesario generar un mejor entendimiento entre los países  donantes y receptores, e incluso mejorar el entendimiento de instituciones dentro de cada uno de los países. Se resúme que es necesario contar con sistemas de monitoreo tanto a nivel nacional como internacional, resaltando retos comunes como mejorar la transparencia, mejorar la coordinación entre actores, armonizar el entendimiento sobre conceptos como mitigación y adaptación al cambio climático, trabajar en metodologías armonizables entre las partes y crear sistemas de monitoreo, reporte y verificación, que permitan no sólo evaluar la asignación de recursos, sino también la ejecución de los mismos.

Es menester señalar que durante la reunión países como México, Perú, Indonesia, Filipinas, Vietnam y Zambia presentaron resultados sobre sus experiencias de monitoreo a nivel nacional, y pocos de ellos han utilizados la metodología DAC de la OCDE, sin embargo, han tenido importantes avances para asignar y monitorear fondos.

Aunque no todas las experiencias han sido igualmente  exitosas, un tema que queda pendiente es garantizar no sólo la preparación de los países receptores para asegurar un flujo de recursos públicos y por tanto para mejorar el apalancamiento de recursos internacionales y privados. También se deja constancia de que los países desarrollados deben mejorar sus esquemas de transparencia y dar cumplimiento a sus metas de asignación de fondos para generar condiciones de confianza entre países y por tanto mejorar la atención del problema climático en el marco de los retos del desarrollo a nivel global.
GRUPO DE FINANCIAMIENTO CLIMÁTICO PARA LATINOAMÉRICA Y EL CARIBE, GFLAC: LECCIONES APRENDIDAS EN EL MONITOREO DEL FINANCIAMIENTO CLIMÁTICO NACIONAL
En la sesión en la que el GFLAC tuvo la oportunidad de presentar se discutieron temas relacionados con los retos de los países en desarrollo de plasmar y/o asignar recursos para combatir el cambio climático dentro de sus presupuestos públicos, centrándose en 3 preguntas, mismas que se respondieron con base en la experiencia del GFLAC:
1. ¿Cómo se identifican las actividades relacionadas con el clima y la biodiversidad en los presupuestos nacionales, subnacionales y sectoriales?
2. ¿Qué definiciones están siendo usados en el país para monitorear actividades de biodiversidad y adaptación y mitigación del cambio climático?
3. ¿Cuáles son los desafíos experimentados en el seguimiento de las finanzas nacionales y la biodiversidad-relacionados con el clima en los presupuestos del gobierno nacional o subnacional?
En miras a mejorar la transparencia, la rendición de cuentas y la participación de la sociedad civil en la construcción de una arquitectura financiera efectiva para atención del cambio climático, el GFLAC creó una metodología de análisis de flujos de financiamiento nacionales e internacionales en materia de cambio climático. Esto es, la metodología busca monitorear no sólo los flujos que los países reciben de la cooperación y del financiamiento internacional, sino también los flujos que los países asignan para combatir el cambio climático via los presupuestos públicos.

Habiendo comenzado en México, el GFLAC se expandió en 2012 a otros países de la región, en donde la metodología se ha aplicado. Actualmente 9 países de la región han o están participando en la aplicación de la metodología, habiendo obtenido ya lecciones y habiendo identificado retos para la mejor y más efectiva ejecución de fondos asociados con el cambio climático, tanto en materia de mitigación como en materia de adaptación.
Con base en esta experiencia el GFLAC respondió a las preguntas presentadas en la sesión.
Accede al texto completo aquí: 
Experiencia del GFLAC en Financiamiento Climático
El Comité de Ayuda para el Desarrollo (CAD) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) realiza un seguimiento de las finanzas internacionales destinadas al desarrollo cuyo principal objetivo sea el de la protección del medio ambiente. Para ello utiliza el Sistema de Información Crediticia (Creditor Reporting System o CRS por sus siglas en inglés) y los "Marcadores de Río". Los donantes tienen que indicar a través de la OCDE si cada actividad, contabilizada como Ayuda Oficial al Desarrollo, tiene o no el objetivo de proteger el medio ambiente para garantizar una adecuada medición.
Para explorar los datos estadísticos del CAD de la OCDE, visita el siguiente enlace: 
 
Cambio Climático: Estadísticas de la OCDE-DAC sobre finanzas externas para el desarrollo
CONTRIBUCIONES NACIONALES TENTATIVAMENTE DETERMINADAS (INDCs)
Uno de los aportes más importantes para lograr un Nuevo Acuerdo Climático este año son los compromisos que hará cada país que integra la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC o UNFCCC, por sus siglas en inglés) para luchar contra el calentamiento global: las contribuciones nacionales determinadas (INDCs, por sus siglas en inglés). 
¿Qué son las INDCs?
* Fuente ConexiónCOP
Las contribuciones son compromisos que los países presentan para reducir los gases de efecto invernadero (GEI) de acuerdo a sus realidades, a través de acciones de mitigación. Pueden incluir también compromisos en adaptación, financiación, desarrollo de capacidades y transferencia tecnológica.
En el documento elaborado en la COP20, el Grupo de Trabajo Especial sobre la Plataforma de Durban para la Acción Reforzada pidió a las Partes que comuniquen sus contribuciones con suficiente antelación a la COP21, de tal modo que facilite la claridad, la transparencia y comprensión de las mismas.
La Plataforma de Durban también recomienda que los países menos adelantados y los Pequeños Estados Insulares en desarrollo puedan comunicar información sobre las estrategias, planes y medidas de desarrollo con bajas emisiones de GEI que reflejen sus circunstancias especiales.
Es posible que los INDC constituyan el punto de partida de un mecanismo orientado a incrementar el nivel de ambición, lo que viene a resaltar aún más la importancia de su preparación oportuna y bien informada, como indica el documento de debate Contribuciones Previstas determinadas a nivel nacional en el marco de la CMNUCC.
Las contribuciones en su conjunto constituirán un indicador importante del esfuerzo que la comunidad internacional se propone para hacerle frente al Cambio Climático y no exceder la meta de 2 grados centígrados en el planeta.
PRESENTACIONES DE INDCs AL DÍA DE HOY
INDC - SUBMISSIONS UNFCCC
"Contribución Nacional (INDC) de Chile: entre el discurso internacional y la realidad nacional"

Por:  Paola Vasconi Reca
Las negociaciones internacionales de cambio climático bajo el marco de la Convención de Naciones Unidas, se han puesto como meta la firma de un nuevo Acuerdo Climático Global, vinculante y ambicioso en la Vigésimo Primera Conferencia de las Partes (COP21), que se realizará en París, Francia, en el 2015. En este proceso, se contempla que Chile y los demás estados miembros comuniquen hacia marzo de 2015 (o cuando estén listos para hacerlo) sus Contribuciones previstas y determinadas a nivel Nacional (INDC).
 
En este contexto, dada su vulnerabilidad social, económica y ambiental ante los impactos del cambio climático, Chile ha asumido una posición activa y un discurso internacional constructivo y de liderazgo, que se expresa en su trabajo bajo el grupo negociador Asociación Independiente de América Latina y el Caribe (AILAC) –de cual es fundador- que promueve transitar a un acuerdo mundial en el contribuyan todos los países -bajo el principio de las responsabilidades comunes pero diferencias y respectivas capacidades (RCPDRC)-, que sea legal, vinculante, justo, equitativo, y que también tenga perspectiva de género y enfoque de DDHH. Pero también Chile ha promovido la construcción de la Contribuciones Nacionales (INDC), a través de procesos de toma de decisión abiertos y participativos al someter su INDC a un proceso de consulta pública, hecho inédito de la política internacional de cambio climático en el país.
 
En ámbito nacional, desde el 2014 Chile trabaja para elaborar y definir su Contribución Nacional al más alto nivel político-técnico, y que cuente con el respaldo de los diferentes actores y sectores del quehacer nacional. Para ello estableció una serie de etapas -político, técnicas y la propia consulta a los ciudadanos-, que debieran finalizar en junio de 2015 con la presentación de su INDC a la Secretaría de la Convención de Cambio Climático.
 
No obstante, la INDC de Chile, anclada en 5 pilares: mitigación, adaptación, construcción y fortalecimiento de capacidades, desarrollo y transferencia de tecnologías y financiamiento; se ha construido en base a metas en cada pilar, postergando la discusión más importante, que guarda relación con las herramientas, mecanismos, instrumentos, etc. que se utilizarán para dar cumplimiento a cada una de ellas. Además, nada dice de cómo se incorporara la perspectiva de género y los derechos humanos en la misma. Aquí varios desafíos pendientes para Chile. Vea la INDC de Chile aquí.
 
En el camino a París, la construcción de Contribuciones Nacionales sólidas y robustas –corazón del nuevo acuerdo climático- marcarán un antes y un después de la negociación internacional de cambio climático. Chile, Latinoamérica y el Caribe, así como del resto del mundo, deben estar a la altura del desafío del cambio climático construyendo INDC que por un lado guarden coherencia entre su discurso internacional y sus compromisos y política nacional, y que se ocupen no sólo de sus contenido sino también de su proceso de elaboración involucrando a sus ciudadanos en su construcción.
¿Qué son las Contribuciones Nacionales y qué deben contener? Paola Vasconi - Chile
Chile marca un hito en el diseño de compromisos climáticos internacionales Por Paola Vasconi - Chile
EVENTOS RELEVANTES POR VENIR
Intersesional Bonn-Alemania
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) 


1 - 11 de junio, 2015
Scenario note on the ninth part of the second session of the Ad Hoc Working Group on the Durban Platform for Enhanced Action Note by the Co-Chairs 5 May 2015
Texto de Negociación del Grupo de Trabajo Especial sobre la Plataforma de Durban para una Acción Reforzada (En español)
Agenda del trabajo para los dos grupos de negociación durante la primera semana
Programa del evento paralelo sobre INDCs a celebrarse del 2 al 9 de junio
Earth Negotiations Bulletin del "iisd Reporting Services" sobre la Sesión
"Rumbo a París: 10 aspectos sobre financiamiento climático que no deben faltar en el Acuerdo Climático"

Por Sandra Guzmán - GFLAC
El camino a la 21ª  Conferencia de las Partes sobre cambio climático a celebrarse en Paris, Francia, trae consigo retos políticos, sociales y económicos para el mundo, por tratarse de un momento en que un acuerdo global para hacer frente al problema debe firmarse. El principal reto es que los países tendrán que ser capaces de crear un acuerdo lo suficientemente innovador para hacer frente a la realidad actual del cambio climático, misma que ha cambiado desde la creación de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático en 1992.
 
La necesidad de involucrar con metas ambiciosas a los denominados países desarrollados, pero también a los países en desarrollo, basado siempre en el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas y capacidades respectivas, será una máxima para el proceso. Está claro que hay responsabilidades históricas, pero el crecimiento y desarrollo de algunos países particularmente de economías emergentes, pone de relieve la necesidad de redefinir las metas y objetivos. De acuerdo a Nicholas Stern  en 2030 alrededor de 75% de las emisiones podría venir de países en desarrollo (Stern, 2011).
 
El actual proceso de elaboración de las contribuciones nacionales tentativamente determinadas (
INDCs por sus siglas en inglés), representa una gran oportunidad para que los diversos países evalúen las acciones y compromisos que pueden enfrentar en el mediano plazo, así como las necesidades que tendrán para cumplir con ellas. Estas acciones no obstante requieren de medios de implementación que deben ser claramente establecidos dentro de las INDCs, y más aún dentro del acuerdo climático.
 
Uno de los medios de implementación de mayor relevancia es el del financiamiento, sin el cual las acciones y/ o compromisos no podrán pasar de la retórica a la acción. Algunos de los aspectos mínimos que deben ser incorporados en el acuerdo sobre financiamiento y que por tanto deben guiar las discusiones a celebrarse en las próximas sesiones en Bonn, Alemania durante Junio, Agosto y Octubre previos a Paris son:  
  1. Participación de todos los países en capacidad de hacerlo: Los compromisos financieros establecidos por la Convención señala que son los países desarrollados los que deben de manera prioritaria dar recursos financieros para ayudar a países en desarrollo a cumplir con sus programas y acciones frente al cambio climático; sin embargo, es necesario que la cooperación y apoyo también provenga de aquellos países en desarrollo con capacidad de hacerlo, y sobre todo de aquellas cuyas responsabilidades ante el problema son cada vez mayores;
  2. Financiamiento predecible, adecuado y suficiente: La movilización del financiamiento climático debe ser predecible, adecuada y suficiente y promover la transición hacia un desarrollo bajo en carbono y resiliente al clima como objetivo central;
  3. Financiamiento balanceado: El financiamiento debe mantener una distribución equilibrada entre las acciones de mitigación y adaptación, reconociendo la necesidad urgente de aumentar el apoyo a las acciones de adaptación en países altamente vulnerables;
  4. Financiamiento para el cambio: El financiamiento climático debe promover un cambio transformacional a nivel nacional incluyendo– inversión en políticas, marcos legales, planes de acción, difusión de información, participación ciudadana y otras actividades que ayuden a los países a redefinir sus planes de acción tomando como base las necesidades e impactos derivados del cambio climático; esto incluye la necesidad de apalancar mejor los recursos con fuentes públicas a través de los presupuestos nacionales y recursos privados;
  5. Financiamiento basado en necesidades: Los proyectos y uso del financiamiento deben basarse en las necesidades nacionales y no en los intereses de los países donantes, por lo que los países también tendrán que ser capaces de generar carteras de proyectos en donde se identifiquen dichas necesidades a nivel nacional, sub-nacional y local;
  6. Financiamiento climático en armonía con el desarrollo sustentable: El financiamiento climático debe ser complementario al financiamiento para el desarrollo sustentable y adicional en las acciones que así lo requieren, promoviendo así que el financiamiento internacional en general vaya transformándose hacia uno en armonía con el clima basado en los principios del desarrollo sustentable, el respeto a los derechos humanos y la equidad de género;
  7. Financiamiento escalable: Los países deben acordar una ruta para escalar los recursos partiendo de los 100 mil millones de dólares anuales a partir de 2020 comprometidos en COP15 como piso mínimo pero no como meta final, sino escalable en el tiempo, recordando que de acuerdo a algunas estimaciones actuales, se requiere más de 300 mil millones para alcanzar las metas de mitigación y adaptación (cifra valuada desde 2001, UN);
  8. Financiamiento transparente y eficiente: Se debe adoptar un marco de transparencia y rendición de cuentas para el financiamiento climático como eje central para alcanzar la eficacia en el uso de los recursos, cuyo mecanismo operativo debe ser la creación de un sistema para medir, reportar y verificar los flujos de financiamiento, así como para evaluar el uso de este ex ante y ex post; este marco debe aplicar a todos los tipos de financiamiento climático incluyendo aquel proveniente del sector privado, público, nacional e internacional e incluso a las fuentes innovadoras que se creen;
  9. Financiamiento coherente: Es necesario armonizar la operación de los diversos mecanismos financieros que existen dentro del régimen climático  para garantizar la coherencia en la operación de los mismos, en donde el Fondo Verde del Clima debe fungir como nodo central  para mantener una óptima y eficaz operación de los recursos disponibles;
  10. Financiamiento estratégico: Las partes deben tomar las contribuciones nacionales o INDCs como punto de partida para definir sus compromisos y necesidades frente al problema climático en los que la identificación de acciones derive en Estrategias Nacionales de Financiamiento Climático para garantizar una plena implementación del acuerdo a nivel nacional.
Estos representan 10 puntos mínimos que deben ser considerados para la mejor operación de la arquitectura financiera sobre cambio climático bajo la CMNUCC y cuyos elementos deben ser integrados dentro del acuerdo a firmarse en Diciembre de 2015. Los retos son grandes, pero la labor de actores como el Comité Permanente de Financiamiento y los diversos procesos en puerta deben representar una oportunidad para hacer frente a dichos retos.
 
De la configuración de una buena, eficaz, eficiente, coherente, balanceada, transparente, inclusiva y armónica arquitectura financiera dependerá un adecuado tratamiento del problema. Las decisiones están en las manos de los y las negociadores, la exigibilidad está en manos de la ciudadanía. 
También puedes acceder al artículo en el portal de:
"Rumbo a París: 10 aspectos sobre financiamiento climático que no deben faltar en el Acuerdo Climático"
AGENDA POST 2015:
TERCERA CONFERENCIA INTERNACIONAL SOBRE FINANCIAMIENTO PARA EL DESARROLLO
13 AL 16 DE JULIO DE 2015
Addis Abeba, Etiopía
La Primera Conferencia Internacional de Financiamiento para el Desarrollo se realizó en Monterrey, México en 2002.
 
El llamado Consenso de Monterrey menciona:
  • Movilización de recursos financieros nacionales para el desarrollo
  • Movilización de recursos internacionales para el desarrollo: la inversión extranjera directa y otras corrientes de capitales privados
  • El comercio internacional como promotor del desarrollo
  • Aumento de la cooperación financiera y técnica internacional para el desarrollo
  • La deuda externa (la condonación para los Países Pobres Altamente Endeudados, HIPC en inglés; y la Iniciativa Multilateral de Alivio de la Deuda, MDRI)
Informe de la Primera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo
La Segunda Conferencia Internacional de Financiamiento para el Desarrollo se llevó a cabo en Doha, Qatar en 2008. La llamada Declaración de Doha, da seguimiento a los compromisos establecidos en Monterrey, bajo las mismas premisas, pero buscando profundizar los compromisos adquiridos 4 años antes. 
Posterior a esta reunión, en el marco de la Asamblea General, se han dado diferentes reuniones y espacios de discusión de alto nivel, en los que el tema del financimiento ha sido central. Sin embargo, su alcance ha sido limitado.
Declaración de Doha
La Tercera Conferencia Internacional de Financiamiento para el Desarrollo se llevará a cabo del 13 al 16 de julio del 2015 en Addis Abeba, Etiopía.  En este marco, se discutirán los mecanismos de financiamiento necesarios para financiar las acciones a realizarse en el marco de lo que será la agenda de desarrollo luego del 2015, cuando el plazo de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), se haya cumplido. 
Agenda Provisional de la Terecra Conferencia Internacional de Financiamiento para el Desarrollo
Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)
"La Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo"
La Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo se llevará a cabo del 13 al 16 de julio del presente año en Addis Abeba, Etiopía. Esta reunión va a reunir a representantes políticos de alto nivel, incluyendo jefes de estado, ministros de finanzas, relaciones exteriores y cooperación para el desarrollo, así como miembros de sociedad civil, sector privado y otros actores claves.
 
Este proceso busca hacer frente al reto que sgnifica la financiación para el desarrollo. Sus metas son erradicar la pobreza y el hambre en esta generación, así como lograr el desarrollo sustentable a través de promover crecimiento económico inclusico, protección al medio ambiente, y promoviendo sociedades inclusivas y pacíficas.
 
El proceso fue lanzado el 17 de octubre de 2014, y desde entonces han ocurrido una serie de sesiones informales, tanto con sociedad civil y sector privado, como de redacción del texto.
Borrador más reciente del 7 de mayo, 2015
Las siguientes sesiones de redacción están agendadas para:
- 26 al 29 de mayo (segunda sesión adicional)
- 1 al 5 de junio (tercera sesión adicional)
- 15 al 19 de junio (tercera sesión de redacción)
 
El resultado de esta reunión el Acuerdo de Addis Abeba alimentará las discusiones para el establecimiento de los nuevos Objetivos Sustentables del Milenio a definirse en septiembre del presenta año, pues constituye un apoyo en términos de los medios de ejecución de la agenda, pero más aún será la primera prueba de la ambición internacional para avanzar en los esfuerzos para el futuro del financiamiento para el desarrollo sustentable.
 
La conferencia tiene como base las resoluciones de la Asamblea General
68/204 y se va a enfocar en: 
Analizar el progreso en la implementación del Consenso de Monterrey  y la Declaración de Doha, así como en identificar obstáculos para alcanzar los objetivos y metas acordadas, así como las acciones e iniciativas para superar dichos obstáculos.
Hacer frente a nuevos temas, incluyendo el contexto de los esfuerzos multilaterales para promover la cooperación para el desarrollo internacional; la inter - relación entre todas las fuentes de financiamiento; las sinergias entre los objetivos de financiamiento a través de las tres dimensiones del desarrollo sustentable , y  la necesidad de apoyar la Agenda de Desarrollo Post 2015. 
Fortalecer el proceso de seguimiento al financiamiento para el desarrollo. 
"Financiamiento climático: asunto transversal para la agenda de desarrollo"

Por Mariana Castillo - GFLAC
El cambio climático es hoy una realidad. Sus impactos ya se sienten, y aunque de manera diferenciada, afectando a las regiones y a la población en mayor situación de vulnerabilidad, es un problema que tendrá impactos para la población en general. El problema ha sido catalogado como la mayor amenaza que afecta a la humanidad, e incluso el Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas decidió declarar al cambio climático como una amenaza a la paz mundial.
 
El Secretario de Naciones Unidas, Ban Ki-moon declaró que “El cambio climático es una de las mayores amenazas para un futuro sostenible. Si no tomamos medidas con urgencia, las consecuencias serán sumamente peligrosas, quizás irreversibles. La erradicación de la pobreza, el desarrollo sostenible y la lucha contra el cambio climático son objetivos sinérgicos que pueden contribuir a la prosperidad y la seguridad de las generaciones actuales y futuras.”
 
Por su parte, el último informe del Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) fue categórico: las actividades antropogénicas son la causa de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) causantes del cambio climático. Según las proyecciones, con un aumento de la temperatura de 2ºC, las pérdidas derivadas del cambio climático oscilan entre el 0,2% y el 2,0% de los ingresos anuales mundiales, intervalo que es probable que excedamos. Los riesgos climáticos y sociales se amplificarán afectándose mutuamente.
 
No obstante lo anterior, la lucha contra el cambio climático, además de conllevar un ahorro enorme y grandes oportunidades de crecimiento económico, puede promover la creación de trabajos decentes, la igualdad y el acceso a la energía sostenible, ayudar a crear ciudades sostenibles y mejorar la salud de las personas y del planeta.
 
Por ello, es fundamental que el cambio climático se conviertan en un asunto transversal en la agenda del desarrollo, para poner en marcha soluciones estructurales que ataquen las causas y  consecuencias del problema y en última instancia nos lleven a un desarrollo bajo en carbono y resiliente al clima.
 
De manera específica, el financiamiento es un aspecto de suma importancia y vital para poder llevar a cabo las medidas de mitigación y adaptación necesarias. Sin embargo, sigue siendo uno de los grandes pendientes para avanzar en la agenda climática y de desarrollo sustentable. El reto es mayúsculo, más cuando el financiamiento público y privado, nacional e internacional, sigue fomentando actividades intensivas en carbono y recursos naturales en general, e inclusive estas actividades siguen creciendo.
 
La mayor parte de financiamiento para el desarrollo tanto público como privado es doméstico,
[1]  pero el financiamiento público internacional también juega un papel importante a través de ayuda humanitaria, programas de cooperación, condonaciones de deudas, etc.[2] En materia de cambio climático, el Fondo Verde para el Clima (FVC) hasta la fecha ha logrado reunir $10.2 mil millones de dólares y la meta es poder movilizar 100.000 millones de dólares anualmente hasta el 2020. Sin embargo, esta cifra puede no ser suficiente pues lo que en realidad podría necesitarse para combatir el cambio climático son 10 trillones de dólares anuales [US$10 millones de millones][3]. Para ambos procesos, los recursos públicos nacionales serán cruciales. Sin embargo, para nuestros países de América Latina, el financiamiento público internacional tiene un rol clave para complementar los esfuerzos nacionales y así poder alcanzar las metas propuestas en materia de mitigación, adaptación y desarrollo sustentable.
 
Las cifras que se requieren para atender las agendas climáticas y de desarrollo son enormes, por lo que no sólo resulta lógico alinear las agendas, sino necesario en términos de eficiencia en el uso de los recursos. Mas aún, si tomamos en cuenta que cada año que pasa sin que se tomen medidas ambiciosas y urgentes, las necesidades irán en aumento.
 
Este año es especialmente importante, ya que se llevarán a cabo la tercera Conferencia de Financiamiento para el Desarrollo, cuyo resultado el Acuerdo de Addis Abeba alimentará las discusiones para la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible a definirse en septiembre del presente año, y cuyo proceso fuera lanzado en la Cumbre Rio +20In Rio
[4], así como la 21ª Conferencia de las Partes (COP), de la cual se espera el nuevo instrumento legalmente vinculante en materia de cambio climático.
 
El resultado que surja de Addis Abeba será clave para el éxito de la COP21 en materia de financiamiento. “Será la primera prueba en 2015 de la ambición internacional para avanzar en los esfuerzos para el futuro del financiamiento para el desarrollo sustentable.”
[5] Sin embargo, resulta preocupante que estando ambos procesos estrechamente vinculados, las agendas avancen de manera paralela, sin buscar la forma de vincularse y complementarse.
 
Las necesidades financieras son enormes, por lo que los marcos de financiamiento tanto del los porcesos de Monterrey, Río y los de la CMNUCC deben alinearse, ser coherentes entre sí y promover la viisón de desarrollo sustentable.  Esto será fundamental parar lograr un mayor impacto en las acciones y un uso más efectivo de los recursos.
 
Se requieren importantes recursos para movilizar la agenda climática y la agenda de desarrollo, por lo que una visión integral es necesaria para hacer el uso más eficiente de los recursos disponibles. El que el cambio climático se maneje como un criterio transversal dentro de la agenda del desarrollo es clave para el bienestar de todos los países y de sus poblaciones. En este sentido, es fundamental que el resultado de Addis Ababa tome en consideración y refleje de manera clara la interconexión de todas las fuentes de financiamiento para el desarrollo y las sinergias entre los las tres dimensiones del desarrollo sustentable, y reconociendo que lo anterior solamente será efectivo si se considera al cambio climático como un elemento transversal que debe ser considerado en toda agenda de desarrollo, de otra forma no sólo no se estarán buscando soluciones reales y de largo plazo, sino que se corre el riesgo de retroceder en las ganancias logradas hasta ahora con la cooperación para el desarrollo.  
El Acuerdo de Addis Ababa. ¿Vamos por buen camino?
Accede al artículo completo aquí: 
"Financiamiento climático: asunto transversal para la agenda de desarrollo" Por Mariana Castillo - GFLAC
Información Oficial
2015: AÑO CLAVE PARA EL DESARROLLO SUSTENTABLE

Por: Mariana Castillo - GFLAC
Naciones Unidas está en el proceso de definición de una agenda post 2015, la cual será lanzada en la Cumbre Especial sobre Desarrollo Sostenible, en Septiembre de este año, fecha establecida para el cumplimiento de los objetivos de desarrollo de Milenio.
Con la Resolución 66/288. El futuro que queremos, aprobada durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Conferencia de Río+20) celebrada en Río de Janeiro, Brasil, en junio de 2012, los Estados Miembros acordaron “establecer un proceso intergubernamental inclusivo y transparente sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible que esté abierto a todas las partes interesadas con el fin de formular objetivos mundiales de Desarrollo Sostenible (ODS), que deberá acordar la Asamblea General (artículo 248)”. Los ODS estarán basados en los Objetivos de Desarrollo del Milenio y en convergencia con las aspiraciones de establecer una Agenda de Desarrollo Post-2015 transformadora.

 
Informe del Grupo de Trabajo Abierto de la Asamblea General sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible
La propuesta de ODS y que por acuerdo de la Asamblea General de Naciones Unidas será la base principal para integrar la Agenda de Desarrollo Post-2015 consta de 17 objetivos: 
Objetivo 1. Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo.

Objetivo 2. Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible.

Objetivo 3. Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades.

Objetivo 4. Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos.

Objetivo 5. Lograr la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de todas las mujeres y niñas.

Objetivo 6. Garantizar la disponibilidad de agua y su ordenación sostenible y el saneamiento para todos.

Objetivo 7. Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos.

Objetivo 8. Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos.

Objetivo 9. Construir infraestructura resiliente, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación.

Objetivo 10. Reducir la desigualdad en y entre los países.

Objetivo 11. Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.

Objetivo 12. Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles.

Objetivo 13. Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.*

Objetivo 14. Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.

Objetivo 15. Proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, efectuar una ordenación sostenible de los bosques, luchar contra la desertificación, detener y revertir la degradación de las tierras y poner freno a la pérdida de la diversidad biológica.

Objetivo 16. Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles.

Objetivo 17. Fortalecer los medios de ejecución y revitalizar la alianza mundial para el desarrollo sostenible. 


*Reconociendo que la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático es el principal foro intergubernamental internacional para negociar la respuesta mundial al cambio climático. 
 
El resultado de la Conferencia de Financiación para el Desarrollo que se llevará  a cabo en Adís Abeba, será clave para avanzar en la construcción de los ODS basados en la sustentabilidad ambiental y el respeto a los derechos humanos y, en particular, para trazar de manera clara los medios de implementación que permita alcanzar dichos objetivos, como es el caso del financiamiento para el desarrollo.

En este sentido, es fundamental que ambos procesos se encuentren completamente alineados e incorporen criterios de cambio climático, pues hacer frente a este problema es un pre requisito para erradicar la pobreza y lograr transitar a un desarrollo sustentable.

Por lo anterior, el Grupo de Financiamiento Climático para América Latina y el Caribe (GFLAC), así como otras redes y organizaciones de la región, estarán enviando en los primeros días de junio una carta dirigida a las y los ministros de América Latina haciendo un llamado para que los mecanismos actuales y futuros sobre financiamiento incluyan criterios de cambio climático y sean compatibles con el desarrollo sustentable. Así como para que promuevan que los procesos hoy en discusión, tanto dentro del proceso Post 2015 y la reunión de Adís Abeba, como el proceso de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático se encuentren completamente alineados, sean coherentes entre sí y que la visión que promuevan sean la de desarrollo sustentable. 
LLAMADO A MINISTROS Y MINISTRAS DE AMÉRICA LATINA
Los pasados 20 y 21 de abril se celebró el Taller sobre el  Fondo Verde del Clima y Bancos Nacionales de Desarrollo en la ciudad de México,  con el propósito de fortalecer las capacidades de los bancos nacionales de desarrollo para acceder al Fondo Verde para el Clima (GCF, por sus siglas en inglés) y su participación en la arquitectura financiera climática global, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Nacional Financiera (NAFIN), la Asociación Latinoamericana de Instituciones Financieros para el Desarrollo (ALIDE) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), realizarán el taller “Bancos Nacionales de Desarrollo y Finanzas Verdes: oportunidades y modalidades para acceder al Fondo Verde para el Clima - Lecciones aprendidas de fondos verdes”.

“El objetivo del taller es el de dar a conocer a los bancos nacionales de desarrollo las diferentes opciones de acceder al GCF, un fondo administrado por la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC). Permitirá además, intercambiar experiencias y alternativas para contribuir al desarrollo sustentable de los países en América Latina y el Caribe.”
ENTREVISTA SOBRE EL EVENTO A: 

Susana Berruecos

Directora de Organismos Financieros Internacionales de Nacional Financiera,
S.N.C., I.B.D.
Para leer el reporte de Mariana Castillo sobre este taller, ve al boletín GFLAC de abril, 2015
1. ¿Cuál fue el objetivo del evento organizado por NAFIN?

El taller: “Bancos Nacionales de Desarrollo y Finanzas Verdes: oportunidades y modalidades para acceder al Fondo Verde para el Clima – lecciones aprendidas de fondos verdes” fue organizado en conjunto con la Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Nacional Financiera S.N.C.,I.B.D. (NAFIN), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Asociación Latinoamericana de Instituciones Financieros para el Desarrollo (ALIDE). El objetivo del taller fue fortalecer las capacidades institucionales de las bancas de desarrollo para acceder al Fondo Verde para el Clima (FVC) dando a conocer, durante dos días, las diferentes modalidades por las que se puede acceder al Fondo, así como aprender de experiencias comparativas previas relativas a otros fondos verdes internacionales. 
2. ¿Se cumplieron las expectativas? ¿Qué temas hubiera sido bueno explorar a mayor profundidad?

La asistencia de funcionarios y especialistas en financiamiento climático de 16 países y de más de 40 instituciones es un ejemplo de la importancia de la agenda climática para la banca de desarrollo y otras instituciones públicas mexicanas, y de la región. Además de discutir el estatus en el que se encuentra el FVC y sus modalidades de acceso, el taller permitió a los asistentes integrarse en grupos de trabajo para desarrollar una cartera de proyectos. Mediante este ejercicio los asistentes pudieron reconocer las limitaciones, retos y dificultades en el diseño de programas y proyectos ambientales.  Finalmente, el acercamiento entre instituciones financieras favoreció el intercambio de experiencias en la transformación de los retos climáticos, y oportunidades para contribuir en la lucha al cambio climático. 
3. ¿Cuáles son las tres principales conclusiones a las que se llegaron?

De voz del director de mitigación y adaptación del FVC, Tao Wang se conoció el estatus del Fondo, destacando que para este mes, más del 50 por ciento de los compromisos al Fondo se conviertan en contribuciones y que para el mes de octubre, se autoricen las primeras propuestas de fondeo.

Parte esencial del proceso de preparación es el cumplimiento de las salvaguardas ambientales y sociales (ESS), la perspectiva de género, y garantía de normas fiduciarias. En ese sentido, se explicaron en detalle los requisitos  de las ESS del FVC y requerimientos para la acreditación de las instituciones financieras, pudiendo los asistentes reconocer, clasificar y mitigar los riesgos de programas y proyectos para hacerlos viables a recursos del  FVC.  

Finalmente se conocieron las modalidades de acceso al FVC, haciendo énfasis en las cualidades y el papel de los Bancos Nacionales de Desarrollo para captar recursos y promover el diseño y gestión de proyectos climáticos. En estas sesiones, los participantes compartieron sus inquietudes sobre las modalidades de acceso, el proceso  y los tiempos que conlleva para lograr la acreditación.
4. ¿Después de este taller que sigue para México, para Nafin?

Nacional Financiera sigue comprometido con la oferta de productos financieros que favorezcan el desarrollo sustentable en México, en línea con los objetivos y compromisos que el Gobierno de México ha establecido en materia climática. Actualmente NAFIN está evaluando si debe acreditarse como  Entidad Nacional Implementadora.
5. ¿Cuál es la relevancia de la acreditación de Autoridades Nacionales Designadas ante el Fondo Verde del Clima? Y en particular ¿Por qué es relevante para México y América Latina?

El papel de las  Autoridades Nacionales Designadas (NDA por sus siglas en inglés) es fundamental en el acceso a los recursos del Fondo, ya que funge como un interlocutor entre el país y el Fondo. En su carácter de NDA, están facultadas para nominar a los Entidades Implementadoras a nivel subnacional, nacional y regional para la respectiva acreditación. Para México, como para América Latina, la acreditación de las NDA es el primer paso para buscar acceder a recursos del Fondo. Como países en desarrollo, es indispensable contar con recursos financieros que permitan paliar los efectos del cambio climático. 
6. ¿Cuáles son los principales retos que se enfrentan las potenciales AND para ser acreditadas?

Uno de los principales retos que se manifestaron durante el taller, fue conducir el proceso de acreditación. Durante algunas sesiones, diversas instituciones latinoamericanas compartieron  su preocupación por la brecha en la legislación nacional y los requerimientos que exige el Fondo.

También, manifestaron la dificultad por presentar toda la documentación en inglés. Además, se manifestó que algunas instituciones consideran que no cuentan con la capacidad institucional que el FVC exige. 
7. ¿Qué papel se espera de Secretaria de Hacienda?

La Secretaria de Hacienda y Crédito Público ha sido designada como NDA, por lo que México podrá solicitar “readiness support” para fortalecer las capacidades internas en el proceso de acreditación.
8. ¿Qué tan relevante considera que serán los temas de salvaguardas y MRV? ¿Qué tan preparado está México para atender estos criterios?

Contar con instituciones como la SEMARNAT para apoyar en el tema de salvaguardas es clave para atender los criterios que establece el FVC. Además de este apoyo que se puede obtener de las instituciones públicas mexicanas, es importante recalcar que en el proceso de acreditación, el Fondo ofrece recursos para el fortalecimiento de las capacidades institucionales.
DIFUSIÓN DEL TRABAJO DE LOS MIEMBROS GFLAC
FORTALECIENDO LA RED
La siguiente sección del Boletín surge de la necesidad de impulsar un medio de difusión de contenido relevante para todas las organizaciones. La información publicada en esta sección es de responsabilidad exclusiva de quien la emite y no representa necesariamente  la opinión de la Coordinación de GFLAC,  ni la comprometen en forma alguna respecto a su veracidad, vigencia y exactitud. 
¿Será Líder América Latina en el Camino a París?

Por Mónica Araya y Guy Edwards

* Publicado en el portal de NIVELA 
Este año los gobiernos decidirán de qué modo contribuirán al nuevo acuerdo climático de París a ser firmado en diciembre y esto crea un momento decisivo para América Latina. No se trata sólo de formular propuestas para combatir el cambio climático, sino de comprender cómo la forma en que los gobiernos decidan sus planes definirá el apoyo político que los mismos recibirán por parte de la ciudadanía, la sociedad civil y las empresas. Habrá más posibilidades de ejecutar propuestas sólidas y ambiciosas si la sociedad las considera beneficiosas, creíbles y legítimas.
América Latina ha sentado precedente positivos en el esfuerzo global para afrontar el cambio climático. Son varios los países latinoamericanos que han defendido que haya un enfoque universal, es decir, que las medidas para reducir emisiones que sean parte de acuerdo climático internacional que apliquen a todos los países. También algunos países latinoamericanos figuran entre los primeros países en desarrollo que se han comprometido a contribuir al Fondo Verde para el Clima (Green Climate Fund). México, que en 2010 organizó con éxito la cumbre de la ONU sobre el clima en Cancún, ha sido el primer país en vías de desarrollo que ha anunciado su contribución al nuevo acuerdo climático.
Por otra parte, hay destacadas figuras latinoamericanas que desempeñan un papel muy activo en el debate global sobre el cambio climático: Christiana Figueres es secretaria ejecutiva de la convención de Naciones Unidas sobre el cambio climático; Felipe Calderón, ex presidente de México, preside la Comisión Global sobre Economía y Clima, y el Papa Francisco organizó el pasado mes de abril una conferencia sobre el clima en el Vaticano. Mientras tanto, el ex presidente de Chile, Ricardo Lagos, trabaja con Mary Robinson, ex presidenta de Irlanda, en la justicia climática y Angel Gurría considera que el crecimiento ecológico es una prioridad de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

El debate sobre el cambio climático ya está incorporándose a la política, la economía y los medios de comunicación de América Latina. Hay una preocupación genuina por la vulnerabilidad a los impactos climáticos, tales como la sequía o las inundaciones, y por tanto el escepticismo es mucho menor que en EEUU o Canadá. Diversos informes, incluido un estudio del Pew Research Center de 2013, confirman que el calentamiento global les preocupa mucho a los latinoamericanos.
Un rasgo llamativo de los países latinoamericanos es que, más allá del tamaño que tengan o de su orientación política, los gobiernos han manifestado que desean ser parte de la solución al cambio climático. En 2014, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), compuesta por los 33 países de la región, confirmó su compromiso con la convención de la ONU sobre el clima y expresó su apoyo a un acuerdo jurídicamente vinculante.

Las cumbres de la ONU sobre el clima celebradas en México en 2010 y en Perú en 2014 favorecieron la exposición pública en los medios y aumentaron el interés por parte de empresas en los soluciones climáticos gracias a la gran variedad de actos que se celebraron paralelamente a las reuniones oficiales. La cumbre climática-empresarial de Lima reunió a inversionistas y expertos en infraestructura, además de un público general que no suele asistir a este tipo de debates.

El 80% de la población latinoamericana vive en ciudades, por lo que resulta inspirador ver la gran cantidad de iniciativas que combinan desarrollo y perspectivas climáticas. En marzo, los alcaldes de 20 ciudades latinoamericanas firmaron en Buenos Aires la Declaración de Intenciones de una Ciudad de Autobuses Limpios, del C40, cuyo objetivo es mejorar la calidad del aire y reducir las emisiones incorporando a sus flotas autobuses sin emisiones, o de bajas emisiones. El mensaje pragmático de los alcaldes del C40 no se vio contaminado por las habituales acusaciones que enfrentan al norte con el sur y que a menudo socavan las cumbres climáticas de la ONU. 
Eduardo Paes, alcalde de Río de Janeiro, señaló que “las ciudades latinoamericanas están a la cabeza en la promoción de medidas urbanas que reduzcan las emisiones (…) y mejoren la salud (…) y las oportunidades económicas de los ciudadanos”.

Tener un enfoque climático que resulta más amigable con las personas llega a la región en un momento de tensión entre gobiernos y activistas. Mientras se celebraba la cumbre climática en Lima, los manifestantes salieron a las calles en medio del smog de la ciudad, para exigir medidas más firmes que combatan el cambio climático. Unas 15.000 personas acudieron a la manifestación, que fue hasta la fecha la más numerosa de América Latina por esta causa, y exigieron además una mejor gestión del agua y la protección de los derechos de los activistas. No sólo había activistas ambientales entre 
los manifestantes, sino también estudiantes, asociaciones de mujeres, de pueblos originarios y sindicalistas que exigían responsabilidad ambiental.
 
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¿Será Líder América Latina en el Camino a París?
Chile marca un hito en el diseño de compromisos climáticos internacionales

Por Paola Vasconi Reca

* Publicado en el portal de NIVELA 
Chile trabaja desde hace años la base empírica de su política climática. Ha creado procesos que combinan criterios técnicos y políticos. Desde 2014 elabora su contribución nacional en el contexto de la negociación de un acuerdo climático. El gobierno decidió involucrar a la sociedad chilena en la discusión sobre sus planes climáticos y sentó un precedente internacional. Es valioso dar a conocer esta historia para estimular un debate más allá de Chile sobre las ventajas de una política climática inclusiva.
Chile ha sentado un precedente internacional al consultar públicamente su contribución al acuerdo climático que se negocia en el marco de la Convención. Dado que las emisiones chilenas son bajas, un 0,25% del total mundial, cabe preguntar qué motivó al país a elaborar de forma activa una contribución nacional para el nuevo acuerdo climático internacional. Según el gobierno, uno de los motivos es saber que Chile es muy vulnerable a los impactos del cambio climático (las pérdidas podrían representar el 1,1% anual del PIB según la CEPAL). Estos impactos no solo afectarían a la economía sino a la sociedad chilena en su conjunto.

Debido a la gran desigualdad social y económica del país, la población de escasos recursos y menor preparación para enfrentar el cambio climático corre mayor riesgo de verse afectada negativamente por impactos climáticos. Chile quiere ser parte de la solución al problema global y el primer paso es asumir un fuerte compromiso climático.
En el discurso que pronunció en la Cumbre del Clima de Nueva York en septiembre de 2014, la presidenta Bachelet anunció que la contribución chilena al acuerdo climático global sería consultada con los chilenos y se comprometió a iniciar la consulta pública en diciembre de 2014.

Desde junio 2014 se determinó que para elaborar y definir una contribución nacional preliminar (INDC en lenguaje de la ONU) se pondría en marcha un proceso interministerial de alto nivel político-técnico. El 
Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático (máximo órgano de deliberación de la política y gestión ambiental del país) es responsable de tomar las decisiones políticas, mientras que una mesa técnica, dirigida por el Departamento de Cambio Climático del Ministerio de Medio Ambiente e integrada por la Dirección de Medio Ambiente del Ministerio de Relaciones Exteriores y los Ministerios de Hacienda, Energía y Agricultura, es responsable de los insumos técnicos y elementos fundamentales de la INDC.

A partir de entonces se tomó una decisión inédita en la política internacional de cambio climático del país: someter el resultado de la mesa técnica a una consulta pública que involucra directamente a la ciudadanía. Cabe destacar que en los últimos años Chile ha abierto progresivamente diversos procesos de consulta pública. Esto incluye políticas y planes que abordan el cambio climático en el interior del país, demostrando así que el desafío del cambio climático no es sólo tarea del gobierno sino que requiere también la participación de todos los actores y sectores de la sociedad. Sin embargo, es la primera vez que Chile solicita la participación de sus ciudadanos para definir su posición nacional frente a las negociaciones internacionales del clima. Esto, sin duda, marca una postura distinta del actual gobierno y sienta un precedente en el país, Latinoamérica y el mundo.
 
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Chile marca un hito en el diseño de compromisos climáticos
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