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Carta de OSC de ALC hacia Gobiernos 

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Organizaciones de la sociedad civil de América Latina y el Caribe exigimos a los Gobiernos firmar y avanzar con los compromisos del Acuerdo de París 
 
Más de tres meses han pasado desde la Conferencia de las Partes (COP21), órgano supremo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), donde 195 países adoptaron el Acuerdo de París
Texto del Acuerdo de Paris
Éste busca reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para mantener la temperatura global promedio por debajo de 2oC respecto de la era preindustrial y proseguir los esfuerzos para evitar su incremento por encima de 1.5oC, con el fin de encarar los riesgos e impactos negativos del cambio climático.

Con el acuerdo alcanzado en París cada gobierno tiene la tarea y la responsabilidad ética de llevar a cabo sus planes de acción y trabajar para la necesaria e inminente descarbonización de las economías y la redefinición de las relaciones con la naturaleza bajo nuevos patrones de producción y consumo como la única ruta posible hacia la conservación y el respeto de la vida en el planeta. Además deben garantizar que los flujos de financiamiento sean consistentes con el desarrollo bajo en emisiones de gases de efecto invernadero y resiliente al clima, tal y como lo indica el Acuerdo de París.

Por tal motivo, las organizaciones de América Latina y el Caribe, urgen a los Gobiernos a:

 
  • Avanzar con los respectivos procesos de ratificación del Acuerdo de París en sus Congresos Legislativos y/o nacionales para su aplicación en las políticas públicas.
  • Participar en la ceremonia oficial de la firma del Acuerdo de París, convocado por el Secretario General de las Naciones Unidas, este 22 de abril y reforzar sus compromisos nacionales. 
  • Impulsar la preparación de estrategias de desarrollo de largo plazo. Esta visión deberá enmarcar y direccionar las medidas de cada país, de tal manera que no solo promuevan una transición justa y segura para un desarrollo con bajas emisiones de gases de efecto invernadero, sino también la preparación proactiva de todos los sectores ante los impactos crecientes del cambio climático
  • Implementar medidas urgentes de mitigación y adaptación durante los próximos cinco años (2016- 2020) hasta que el nuevo acuerdo entre en vigencia. Estas medidas deben estar orientadas a: Acelerar la transición energética, tanto desde el punto de vista de políticas públicas como en materia de infraestructura, a fin de abandonar el uso de combustibles fósiles e impulsar el aprovechamiento de la energía renovable a diversas escalas, y particularmente para el uso local; mejorar el transporte urbano eficiente e incentivar la movilidad no motorizada; reducir la deforestación y la degradación; y preparar sectores productivos clave ante los impactos del cambio climático. La toma de medidas de corto plazo será fundamental para responder con la urgencia necesaria al desafío que enfrentamos, aprovechar oportunidades emergentes, orientar a las inversiones para que estén alineadas a la estabilidad climática y la resiliencia social y preparar el terreno para una implementación más efectiva de las contribuciones nacionales (INDCs) post-2020.
  • Asegurar la coherencia entre los compromisos establecidos en las Contribuciones Previstas y Determinadas a Nivel Nacional (INDC por sus siglas en inglés) y los instrumentos de planificación nacional de tal manera que se garantice la transparencia, y rendición de cuentas en su preparación e implementación y aprovechar el período que se da desde la firma del acuerdo hasta el 2018 para identificar nuevas oportunidades para aumentar la ambición de dichos compromisos, y demostrar una voluntad real frente a los compromisos derivados del Acuerdo de París y la propia Convención.
  • Abandonar el uso de la energía nuclear, las técnicas de fractura hidráulica (fracking), construcción de hidroeléctricas de gran escala, la captura y secuestro artificial de carbono y otras prácticas tecnológicas cuyos beneficios son inciertos y de los cuales las externalidades ambientales y sociales son mayores a las soluciones que proporcionan.
  • Desarrollar políticas ambiciosas de protección y uso sostenible de los ecosistemas naturales, recursos hídricos y zonas marino costeras de la región, incorporando proactivamente un enfoque ecosistémico para todo proyecto de inversión pública o privada.
  • Crear estrategias nacionales de financiamiento climático que ayuden a la implementación de las acciones de manera coherente y armónica con las prioridades de los países y garantizar la creación de sistemas de medición, reporte y verificación del financiamiento que llega a los países y que se otorga vía presupuestos públicos para dar seguimiento y evaluación y garantizar la efectividad del mismo.
  • Fortalecer los espacios y mecanismos efectivos de coordinación nacional entre los distintos actores del Estado incluyendo a los gobiernos subnacionales; así como generar mecanismos eficaces de diálogo y participación de diversos actores de la sociedad civil (pueblos indígenas, juventud, ONG, privados, mujeres, academia y organizaciones religiosas), para permitir un trabajo inclusivo y resolutivo en torno a la gestión y revisión de los avances de las NDC y el Acuerdo de París a nivel nacional.
  • Poner fin a la criminalización y persecución de representantes y líderes en la defensa del ambiente y, específicamente, al gobierno de Honduras que avance con la investigación sobre el asesinato de Berta Cáceres, reconocida líder ambiental, así como juzgue a los responsables con el debido rigor. 

  • Tomar medidas efectivas en favor de las comunidades ya afectadas por el cambio climático, que generalmente son las más empobrecidas de América Latina, entre ellas las poblaciones indígenas y campesinas. 

Asimismo es importante que los organismos regionales colaboren en el proceso de cumplimiento del Acuerdo, por tal motivo:
  • Solicitamos al Parlamento Latinoamericano y Caribeño (PARLATINO), promover en los Congresos legislativos de cada país de América Latina y Caribe la ratificación del Acuerdo de París.
  • Invocamos a UNASUR y CELAC a hacer todo el esfuerzo a nivel regional para que los Gobiernos cumplan con avanzar los compromisos del Acuerdo y trabajar en el desarrollo de posturas conjuntas para la próxima Conferencia de las Partes (COP 22).

Recordamos a los líderes y representantes de América Latina y el Caribe, el llamado del Papa Francisco en su encíclica “Laudato Si” a detener el cambio climático y promover estilos de vida en armonía con la naturaleza (al cual se han unido alrededor de 900.000 firmas de la Petición Católica por el Clima que han sido entregadas en la COP21 en París).
 
Instamos a las organizaciones, redes y movimientos a sumar esfuerzos conjuntos, para la vigilancia y el seguimiento al Acuerdo de París para que los Gobiernos cumplan sus compromisos y aseguren un futuro saludable para nuestros pueblos, nuestros hijos e hijas y nuestro planeta.
 
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CARTA ENCÍCLICA LAUDATO SI’
Petición Católica por el Clima
ORGANIZACIONES Y REDES FIRMANTES: 
1. Acción Ecológica, Chile 

2. Acción por la Tierra, Chile 

3. Aclimatando, Argentina 

4. Adapt-Chile, Chile 

5. Alianza Mexicana contra el Fracking, México 

6.  Ambiente, Desarrollo y Capacitación (ADC), Honduras 

7. Asociación Ambiente y Sociedad, Colombia 

8. Asociación Amigos de los Parques Nacionales, Argentina 

9. Asociación Civil Radio Marañón, Perú 

10. Asociación de Usuarios del Agua de Saltillo (AUAS), México 

11. Asociación Jóvenes en Red El Salvador 

12. Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP), Perú 

13. Centro Columbano de Estudios Misioneros, Perú 

14. Centro de Análisis e Investigación, México 

15. Centro de Documentación en Derechos Humanos "Segundo Montes Mozo S.J." (CSMM), Ecuador 

16. Centro Latinoamericano de Ecología Social (CLAES), Uruguay 

17. Centro Latinoamericano de Estudios Ambientales (CELEAM), Colombia y México 

18. Centro Mesoamericano de Estudios sobre Tecnología Apropiada, Guatemala 

19. Centro Mexicano de Derecho Ambiental, A.C. (CEMDA), México 

20. Centro Uruguayo de Tecnologías Apropiadas (CEUTA), Uruguay 

21. Climate Action Network Latinoamérica (CANLA) 

22. Club Botánico Ambiental, Colombia 

23. CO2.cr, CostaRica 

24. Colegio San Bernardino, Colombia 

25. Comisión Interdisciplinaria de Medio Ambiente (CIMA), Argentina 

26. Comunidades Campesinas y Urbanas Solidarias con Alternativas (COMCAUSA), México 

27. Consejo Latinoamericano de Iglesias, Ecuador 

28. Cristianos en Red, Uruguay 

29. Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR), Perú 

30. Derechos Humanos y Medio Ambiente, Perú 

31. Diálogo Energético, Minero y Extractivo Latinoamericano, Colombia 

32. ECOBIO, Uruguay 

33. Ecoclubes Pergamino, Argentina 

34. Encuentro Ciudadano Lagunero, México 

35. Familia Espiritual “Carlos de Foucauld”, Uruguay 

36. Foro Ciudadano de Participación por la Justicia y los Derechos Humanos (FOCO), Argentina 

37. Foro del Buen Ayre (FOROBA), Argentina 

38. Foro Social Panamazonico, Perú 

39. Freshwater Action Network, México 

40. Fuerzas Unidas por un Mejor Planeta (FUMPLA),Venezuela 

41. Fundación Biosfera, Argentina 

42. Fundación Corazones Unidos para Servir (FCUS), Colombia 

43. Fundación Myrna Mack, Guatemala 

44. Fundación Solar, Guatemala 

45. Fundación Terram, Chile 

46. Fundación TIDO (Trabajo, Investigación, Desarrollo y Organización), Argentina 

47. Grupo de Financiamiento Climático para América Latina y el Caribe (GFLAC) 

48. Grupo de Trabajo de Cambio Climático y Justicia (GTCCJ), Bolivia
49. Grupo Luna Nueva, Uruguay 

50. Grupo Siembra, Perú 

51. Instituto de Derecho Ambiental y Desarrollo Sustentable (IDEADS), Guatemala 

52. Instituto de Desarrollo de la Economía Asociativa (IDEAC), República Dominicana 

53. Instituto de Estudios de las Culturas Andinas (IDECA), Perú 

54. Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo, México 

55. Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JUPIC) – Claretianos, Chile 

56. Klimaforum Latinoamérica Network (KLN), Colombia 
57. Llamado Global de Acción Ante la Pobreza, Región LAC, El Salvador 

58. Mesa Nacional de Cambio Climático, Guatemala 

59. Mesa Nacional para la Gestión de Riesgo (MNGR), Nicaragua 

60. Movimiento Católico Mundial por el Clima, Punto focal Ecuador 

61. Movimiento Ciudadano “Para Que No Se Repita”, Perú 

62. Movimiento Ciudadano frente al Cambio Climático (MOCICC), Perú 

63. Movimiento climático de Jóvenes Colombianos  (MCJC), Colombia
64. NOA Sustentable, Argentina 

65. Nuestra Sra. de los Dolores y Transito de San José, Argentina 

66. Organización Nacional de Mujeres Indígenas Andinas y Amazónicas del Perú (ONAMIAP), Perú 

67. Pastoral Social Diócesis alto Valle de Rio Negro, Argentina 

68. Pax Christi International, Bélgica 

69. Plataforma Colombiana frente al Cambio Climático, Colombia 

70. Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo (PIDHDDRegional), 
Ecuador 

71. Programa Internacional sobre Democracia, Sociedad y Nuevas Economías- Universidad de Buenos 
Aires, (PIDESONE- UBA), Argentina 

72. Reacción Climática, Bolivia 

73. Red Colombiana para la Defensa de los Derechos Humanos, el Medio Ambiente y la Paz, Colombia 

74. Red Latinoamericana sobre Industrias Extractivas (RLIE), Perú 

75. Red Muqui, Perú 

76. Red Nacional Jóvenes de Ambiente, Colombia 

77. Red Regional Agua Desarrollo y Democracia, Perú 

78. Red Uniendo Manos, Perú 

79. Red Universitaria Ambiental nodo Universidad Nacional Ingeniera, Perú 

80. Red Uruguaya de ONGs Ambientalistas, Uruguay 

81. Sostenibilidad Forestal y Ambiental (SFA), Perú 

82. Viração Educomunicação, Brasil 


 
Para recibir adhesiones al comunicado aquí

Para mayor información:
Fabián Campos
 Movimiento Católico Mundial por el Clima Email: fabian@catholicclimatemovement.global

Osver Polo Carrasco Miembro MOCICC 
Email: opc2015@gmail.com